Nos plantamos” cierra el encuentro con la ruta reivindicativa «Otra Limia es posible» 


El segundo encuentro estatal de Nos Plantamos, celebrado en Allariz, ha reunido a más de 200 personas de todo el Estado para seguir articulando el movimiento por la Soberanía Alimentaria y campesina. Con una representación muy diversa de colectivos y personas decididas a actuar para fortalecer lazos y propuestas que impulsen la tan necesaria transición del sistema agroalimentario basada en la Agroecología.

Para ello, a lo largo del encuentro se han llevado a cabo diferentes dinámicas y formaciones con el fin de establecer estrategias para denunciar los impactos sociales y ambientales del modelo agroalimentario además de marcar los próximos pasos para avanzar en colectivo hacia una transición agroecológica en el marco de la soberanía alimentaria como alternativa a la agroindustrialización de la producción de alimentos.

Durante los talleres de comunicación y estrategias de movilización, las personas participantes se han articulado en grupos de trabajo sobre temas específicos, como las luchas territoriales en la defensa de una alimentación sana y saludable para las personas y el medioambiente, o las amenazas sistémicas que dificultan el avance de los modelos de producción agroecológicos.

La ruta reivindicativa: «Otra Limia es posible»

Para finalizar el encuentro, se ha organizado una una ruta reivindicativa por la comarca de A Limia bajo el lema «Otra Limia es posible». El objetivo de esta ruta es dar a conocer y visibilizar los impactos de la agricultura y ganadería industriales en este territorio, tanto para las personas como para el medio ambiente: despoblación rural, agrotóxicos, pérdida de suelo fértil, contaminación del agua potable, entre otras.

El movimiento ha dejado constancia de que estos impactos de la agroindustria se repiten en muchas otras comarcas, tal y como describían, en primera persona, los y las participantes del encuentro.

La ruta por la comarca de A Limia ha comenado con una panorámica de la que fue la laguna de Antela. Una ruta guiada por las explicaciones de Serafín González, científico del CSIC y presidente de la Sociedad Gallega de Historia Natural (SGHN) que lleva años denunciando la contaminación por nitratos en A Limia, elevando mismo esta denuncia a instituciones europeas, que constataron la existencia de prácticas ilegales en la comarca.

De hecho, ya en el año 2017 la propia Unión Europea notificó al Estado español la apertura de un procedimiento de infracción de la Directiva de nitratos (Directiva 91/676/CE del Consejo) argumentando que “España no controla sus aguas de manera efectiva, comprometiendo su capacidad para revisar las zonas vulnerables a los nitratos y evaluar la eficacia de los programas de acción, limitando así la eficacia de la legislación”.

La laguna de Antela era un espacio de gran valor ecológico, no solo para fauna —principalmente aves—, sino también para las poblaciones rurales, ya que representaba una significativa actividad agrícola y ganadera, gracias precisamente a la existencia de esa zona húmeda.

La desecación de la misma fue una intervención destructiva discurrida desde la lógica agroindustrial, que no consiguió revertir ni detener la pérdida de población en la comarca, sino que además causó graves daños ambientales. A su vez, afectó al cuidado del suelo, ya que dio lugar a una gran superficie de tierra pobre en materia orgánica, para practicar un modelo de agricultura industrial ajeno al equilibrio tradicional entre el ganado y el monte de los que se obtenía el estiércol para los cultivos.

La situación empeoró aún más con la instalación de un gran número de explotaciones ganaderas intensivas, principalmente avícolas y de porcino, que supusieron un nuevo golpe en el uso del agua en forma de sobreconsumo y contaminación debido a la ingente cantidad de residuos generados por esta actividad.

La ruta ha finalizado en Puente Liñares, donde se hizo hincapié en el grado de contaminación del agua de este río. Allí el ganadero del Sindicato Labrador Gallego-Comisiones Labradoras (SLG-CCLL) Samuel Formoso acercó la perspectiva campesina sobre la problemática de la Limia en particular, y del modelo agroindustrial en general, así como la alternativa que ofrece la agroecología, y se procedió a la lectura de las conclusiones del encuentro.

El objetivo de esta acción es, por una parte, visibilizar los impactos de la agroindustria a través del ejemplo de la comarca de A Limia y, por otra, poner en valor la existencia de producciones campesinas y agroecológicas que funcionan bajo otra lógica.

Mucho más que un acto simbólico

Coincidiendo con el Encuentro por la soberanía alimentaria de Nos Plantamos en Allariz, un grupo de activistas se ha acercado a las instalaciones de una conocida empresa de ganadería industrial en Ourense, para exigir una transición agroecológica y denunciar el impacto de la industria agroganadera. Las activistas desplegaron pancartas en las inmediaciones y devolvieron a la empresa 300 litros de purines.

Desde Nos plantamos reivindican que la solución a estos problemas pasa por transformar el sistema agroalimentario en clave agroecológica: desintensificar, reducir agrotóxicos, relocalizar la producción, transformación y comercialización de alimentos… Es decir, poner en marcha una transición agroecológica con el compromiso de todas las administraciones y la implicación ciudadana, porque la transición ecológica no se producirá sin reconsiderar un elemento central como es el sistema agroalimentario.

El movimiento por la soberanía alimentaria reitera que es la agricultura familiar y social basada en la agroecología la que da cohesión social y vida a las zonas rurales, la que cuida de la biodiversidad agraria, la que produce alimentos sanos y sostenibles, y la que se desarrolla bajo un modelo agroalimentario socialmente justo y sostenible, con perspectiva feminista y asentado en bases de economía social y solidaria. Sobre ese modelo de producción y consumo debe centrarse el desarrollo de sistemas alimentarios, para que realmente sean sostenibles y resilientes ante la crisis ecosocial, climática y de biodiversidad.