Nos Plantamos, movimiento del que forma parte SEAE (Sociedad Española de Agricultura Ecológica y Agroecología) reivindica la necesidad de una transición agroecológica urgente que favorezca y apoye a la agricultura familiar y social
Con motivo del Día Mundial de la Lucha Campesina, 17 de abril, el movimiento Nos plantamos, del que forman parte más de 50 organizaciones, reclama la necesidad de apostar por una transición urgente hacia métodos de producción agroecológicos, sostenibles y diversificados, bajo proyectos familiares prósperos y a pequeña escala. Reivindican, a su vez, un sistema agroalimentario en manos de las personas agricultoras y consumidoras, que no esté dominado por el poder de la industria agroalimentaria, los grandes supermercados ni los lobbies de la agroindustria. Las personas consumidoras quieren poder acceder fácilmente a alimentos sanos, producidos de forma justa y sostenible.
Este modelo agroecológico, que responde a los retos sociales y ambientales actuales, busca también la preservación de la biodiversidad y la paz con justicia social, soluciones campesinas a la crisis alimentaria y climática que se vive en España y en otros lugares del mundo. Ante esta transición, el colectivo también considera imprescindible el acceso a la tierra, precios justos para las productoras y las consumidoras, la promoción de la agroecología y las semillas campesinas y la defensa de la soberanía de los pueblos.
La disminución del número de personas agricultoras, el aumento de la superficie de las explotaciones de gran tamaño y la disminución de las de pequeño y mediano tamaño o la distribución desigual de las ayudas de la Política Agraria Común (PAC), muestran la realidad de un modelo imperante en España: una agricultura sin agricultores, dominada por los mercados, los acuerdos de libre comercio, y normas y políticas a medida de la agroindustria, que deja atrás la agricultura familiar y social basada en la agroecología.
Este sistema agroalimentario industrial sigue impulsando la pérdida de población rural, de agricultura familiar y social, y la falta de relevo generacional. También conlleva consecuencias ambientales graves, como el aumento de la contaminación de las aguas por la agricultura intensiva y la pérdida de biodiversidad. A esto se suma el impacto de la crisis climática y de biodiversidad sobre la agricultura de pequeña y mediana escala, con pérdidas de hasta el 80 % según el cultivo.
La agricultura familiar en España supone el 82 % de las explotaciones agrarias, y es fundamental para la cohesión social en el mundo rural, para el cuidado de la biodiversidad agraria que produce alimentos sanos y sostenibles, y para el desarrollo del modelo agrario socialmente justo y sostenible. Sobre esta agricultura deben centrarse el desarrollo de sistemas alimentarios sosteniblesy resilientes ante la crisis ecosocial, climática y de biodiversidad.
Por ello, desde las organizaciones que conforman La Vía campesina, así como desde Nos plantamos, recuerdan la importancia de apoyar a las fincas familiares y sociales a pequeña escala hacia una transición más sostenible y justa desde un enfoque social, medioambiental y económico que fortalezca la soberanía alimentaria.
Más información:
Teresa Rodríguez Pierrard (Amigos de la Tierra): 680 936 327.
Marta Monasterio Martín (Ecologistas en Acción):654 125 316.
Ana Martínez Martínez (Greenpeace): 638 101 739
“Nos Plantamos” es una alianza de organizaciones y personas del movimiento por la Soberanía Alimentaria en favor de una agroecología campesina, con protagonismo de las personas agricultoras y trabajadoras de la tierra, que reivindica el cuidado del medio ambiente, del medio rural, y que ofrece a las consumidoras alimentos sanos, de calidad y de proximidad
SEAE inicia un recorrido por 7 CC.AA. que recogerá muestras de suelo, agua y sedimentos para analizar su toxicidad y, a su vez, recoger testimonios sobre las consecuencias ambientales, de salud y sociales del uso de determinados agroquímicos
SEAE (Sociedad Española de Agricultura Ecológica y Agroecología) pone en marcha una nueva iniciativa que pretende analizar y visibilizar el impacto y los efectos adversos del uso de plaguicidas sintéticos en el modelo de producción agroalimentaria predominante. Es la Caravana “Libre de Tóxicos”, un vehículo que recorrerá las CCAA de Baleares, Catalunya, C. Valenciana, Andalucía, Murcia, Castilla y León y La Rioja – y en concreto 8 provincias – para tomar muestras de suelo, agua y sedimentos, en diferentes localizaciones ubicadas en terrenos agrícolas o colindantes (desde la Albufera valenciana pasando por cultivos de cereal, vid, hortícolas…). Estas muestras se envían a 2 laboratorios especializados que analizarán el grado de toxicidad que presentan en relación a la contaminación provocada por determinados plaguicidas, tanto los permitidos -como puede ser el glifosato- o los restos de otros agrotóxicos ya descatalogados.
Además, a su paso, la Caravana “Libre de Tóxicos” recogerá diversos testimonios y diálogos de productores/as, consumidores/as y científicos/as especializados en medio ambiente y salud, siguiendo el planteamiento del concepto “One Health”, que unifica y equilibra la salud de las personas, los animales y el medio ambiente. Este enfoque permitirá abordar temáticas como la seguridad del agua y los alimentos, la nutrición y la gestión de la contaminación, entre otras. Todas las aportaciones serán recopiladas en un documental y una web interactiva, que capítulo a capítulo, mostrará el recorrido de esta Caravana y sus protagonistas junto a mucha más información complementaria.
Esta acción se realiza en el marco del proyecto “Sembrando narrativas que alimentan: la producción ecológica en la Agenda 2030” para dar a conocer los riesgos del uso de estas sustancias químicas de síntesis en relación con la salud humana y ambiental así como modelos de producción y consumo de alimentos más sostenibles, justos y responsables.
El impacto de los agrotóxicos
La población general está expuesta a los residuos de plaguicidas a través de varias fuentes, vías y rutas (inhalación, contacto dérmico, por la alimentación…). Cabe recordar que los plaguicidas están diseñados para actuar como tóxicos contra los organismos a los que pretenden combatir, pero también pueden dañar a otros seres vivos. Esto se traduce en que la contaminación del medio ambiente por el uso de plaguicidas sintéticos tiene, en primer lugar, graves consecuencias para los ecosistemas, aunque tal y como pretende mostrar esta Caravana, su impacto se extiende más allá y afecta negativamente a todo el medio ambiente, fauna, flora y a la salud humana, además de otras consecuencias sociales intrínsecamente relacionadas.
Otro factor es que los plaguicidas están diseñados para ser relativamente estables y persistir en el campo el tiempo suficiente para ejercer su acción contra la plaga objetivo. Estas características de toxicidad y estabilidad los convierten en agentes contaminantes nocivos y, probablemente, las muestras recogidas en las diversas localizaciones den prueba de ello. Sin embargo, hay que destacar también que hay un elevado número de tóxicos que se usan anualmente en la agricultura y cada uno de los cuales tiene su propio perfil toxicológico. Por ello, sería un error generalizar sobre las consecuencias de los agrotóxicos. De hecho, la toxicología oficial se basa en la caracterización del riesgo individual de cada tóxico, sin considerar el efecto combinado que se produce en el medio ambiente y en la salud de las personas y animales por la interacción de varias sustancias químicas, una problemática sobre la que se requiere mucha más investigación.
Existe numerosa bibliografía científica que estudia los efectos de plaguicidas en el suelo, la biodiversidad y la salud humana (referencias en la web de SEAE o en www.futurosintoxicos.org). ¿Y cómo acercarla a toda la población? A veces los estudios científicos pueden parecer complejos, pero la forma en la que se presentan los resultados, puede hacerlos accesibles y comprensibles para todos los públicos. De lo global y lo local. Con el proyecto “Sembrando Narrativas que alimentan: la producción ecológica en la Agenda 2030”, SEAE apuesta por ese tipo de divulgación científica que a través de la vivencia experiencial y lo audiovisual siga sumando evidencias y nuevas narrativas para mostrar las aportaciones de la producción ecológica a la consecución de grandes retos globales como la Acción Climática (ODS 13), la producción y el consumo responsables (ODS 12), la salud y el bienestar (ODS 3) y más. Por otro lado, la producción ecológica también hace claras aportaciones al ya amenazado Pacto Verde Europeo, ayudando a la consecución de la reducción del 50% del riesgo y del uso de plaguicidas químicos, y también en un 50% del uso de los plaguicidas más peligrosos de aquí a 2030.
El proyecto cuenta con la financiación del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Secretaría de Estado para la Agenda 2030, por la convocatoria de las subvenciones concedidas por concurrencia competitiva para la realización de actividades relacionadas con la promoción e implementación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible en España, correspondiente al año 2023.
LIFE AgroPaper® es un proyecto enfocado a sustituir el acolchado plástico utilizado en la agricultura, por acolchado de papel biodegradable y compostable. Durante el desarrollo de este proyecto (de septiembre 2020 a diciembre 2023), las diversas entidades que componen el consorcio, entre las que se encuentra la Sociedad Española de Agricultura Ecológica y Agroecología (SEAE), han realizado diversas demostraciones con el objetivo de:
Validar este nuevo producto en diferentes zonas climatológicas y para diferentes tipos de cultivos.
Promover AgroPaper® como un producto ecológico y sostenible para los agricultores que deseen cultivar de forma sostenible y medio ambientalmente responsable.
Demostrar los beneficios que ofrece incorporar el acolchado de papel en los cultivos, entre ellos, el incremento de la calidad y la productividad, y disminuir la huella de carbono.
Generar conciencia social y respeto por el medio ambiente desde el inicio de la cadena de consumo en agricultura.
Para validar el producto, se han acolchado 15.4 ha en España y Francia: Murcia (España), Navarra (España), Normandia (Francia) y Borgoña (Francia). Los cultivos seleccionados para llevar a cabo estas demostraciones han sido lechuga, pimiento, tomate, maíz y alcachofa.
AgroPaper®, la apuesta por la agricultura sin acolchados plásticos
Los resultados de LIFE AgroPaper® suponen un antes y una después en la historia de la agricultura. ¿Es posible una agricultura sin plásticos? Las entidades impulsoras del consorcio de LIFE AgroPaper® te lo explican:
Iñaki Urdaci (Director de marketing y nuevos productos de Smurfit Kappa): La coordinación del proyecto ha sido esencial para el comportamiento de AgroPaper® ha permitido modificar su fabricación para un correcto desarrollo de las actividades previstas. El continuo feedback por parte de los agricultores ha sido fundamental para su posterior validación. Además hemos contado con el soporte científico fundamental para confirmar los beneficios medio ambientales de AgroPaper®. Este proyecto ha servido también para concienciar a todos los stakeholders sobre la importancia de una agricultura sostenible con cero impacto en el medio. En este sentido, las administraciones públicas son fundamentales para promover y ayudar a los agricultores en la implementación de las mejores prácticas para conservar el medio ambiente.
Hassen Merdassi (Jefe de proyectos y desarrollo de Florette): Florette y Floreàle han trabajado siempre para mejorar sus prácticas agrícolas y han optado por una agricultura sostenible. En este contexto y desde nuestra experiencia con el proyecto europeo LIFE AgroPaper®, hemos notado que este acolchado aporta muchas mejoras en cuanto a calidad, rendimiento de cultivos y sobre todo, un control de “malas hierbas”, principalmente en verano. En conclusión, creemos que es una solución sostenible de acolchado. Por ello pedimos que las Administraciones se involucren con ayudas para que esta alternativa que tanto aporta al medio ambiente ayude al máximo de agricultores.
AgroPaper® pretende ayudar a reducir la contaminación de ríos, suelos y la generación de residuos plásticos
Morgane Robert (responsable de desarrollo agronómico de Floreàle Holding): Porque es totalmente biodegradable y compostable probamos AgroPaper® en nuestros campos de lechugas en España y en Francia, principalmente para impedir el crecimiento de “malas hierbas”. Desde un punto de vista operativo, hemos conseguido colocar AgroPaper® lo aconsejamos con climas de poca lluvia o con riego por goteo. Cada vez hay más herramientas y conocimiento para igualar los dos tipos de acolchado.
“En cultivos hortícolas, el uso de AgroPaper® puede equivaler a evitar el uso de 1 a 3 litros de materia activa (herbicidas) por hectárea”
Sergio Menéndez (coordinador del Grupo de Innovación de Campo del Grupo AN): Los resultados que hemos obtenido nos han permitido comprobar que una de las ventajas del AgroPaper® es que, una vez que se que finaliza el cultivo, se puede incorporar directamente al suelo y evitar cualquier problema de contaminación. También ha resultado muy eficaz a la hora de controlar el crecimiento de ciertas “malas hierbas” como puede ser la juncia que los biofilms o plásticos convencionales no pueden controlar. Entre las desventajas, hemos comprobado que si se hace una mala gestión del riego se puede dar una descomposición muy rápida del AgroPaper® y no cumplir con las funciones que deseamos. También la rigidez que tiene el papel juega en su contra ya que a la hora de colocarlo, hay falta de elasticidad frente a un plástico convencional que puede dificultar su colocación.
“Los datos sobre reducción de CO2 del acolchado AgroPaper® confirman que este producto es una alternativa que mejora la calidad del suelo, reduce el tratamiento de residuos y favorece la preservación del medio ambiente”
Sara Ondono (investigadora del CEBAS-CSIC): AgroPaper® supone una fijación de carbono exógeno en el suelo ya que tras la cosecha de las especies vegetales probadas hemos incorporado los restos de AgroPaper® al suelo y por lo tanto estamos incorporando una fuente de carbono exógena, una fuente de materia orgánica, como resto de celulosa al suelo. También hemos observado que un efecto beneficioso sobre los microorganismos del suelo y sobre la biodiversidad estructural de las poblaciones y las comunidades microbianas nativas de ese suelo. Y finalmente también se han analizado la presencia de microplásticos en algunas de las parcelas de estudio.
Aina Calafat (coordinadora del área de Internacional y de Incidencia de la Sociedad Española de Agricultura Ecológica y Agroecología – SEAE): Dentro en el proyecto Life AgroPaper®, en SEAE nos hemos centrado en verificar y validar que este acolchado de base 100% vegetal y biodegradable responde a las necesidades de agricultores y agricultoras a nivel de campo; que es compostable en condiciones naturales en el propio campo; y que además da respuesta a los grandes objetivos planteados a nivel mundial, Estatal y europeo en cuanto a reducción de emisiones de gases efecto invernadero y a liberación de plásticos al ambiente y al suelo. Además también cumple con las Directrices voluntarias de manejo sostenible del suelo establecidas por la FAO y ahora en un futuro en la Unión Europea apruebe el nuevo reglamento para los acolchados biodegradables, también demostraremos que cumple con esos objetivos y que sería utilizable en producción ecológica.
AgroPaper® es una realidad y una mejora en cuanto a las alternativas plásticas: resultados finales
Los resultados finales de este proyecto se recogen en dos informes (en inglés) que puedes descargar pulsando la imagen:
Resumiendo:
Se ha aplicado un nuevo papel agrícola sostenible y 100% compostable ecoetiquetado (AGROPAPER) para acolchado;
AGROPAPER ha sido validado a lo largo de dos campañas en 18 demostraciones de campo con cinco cultivos diferentes (tomate, pimiento, lechuga, maíz y alcachofa) en cuatro zonas climáticas distintas, cubriendo una hectárea;
Se han analizado más de 1 000 muestras de suelo y plantas para garantizar el proceso de validación;
Aumento de la productividad de los cultivos gracias al uso de AGROPAPER;
Reducción del tiempo necesario para la actividad de acolchado gracias a la maquinaria adaptada;
Se ha evitado el uso de plástico no biodegradable en el suelo:
Se ha reducido la huella de carbono, de 600 a 120 kgCO2eq/ha; y aumentado la fertilidad edáfica (fertilidad, productividad y sostenibilidad del suelo).
Otros materiales sobre LIFE AgroPaper
En esta misma web, en la sección de noticias, están disponibles todos los avances que durante el proyecto se han realizado gracias a las demostraciones y validaciones científicas y técnicas y a otras acciones relacionadas como los resultados de las entrevistas a agricultores/as o los análisis sobre la legislación medio ambiental.
Entre los materiales más destacados se encuentra el manual de LIFE AgroPaper® que contiene los siguientes apartados:
Ventajas de acolchar con AgroPaper®: qué tipo de ventajas obtienes si decides usar un acolchado de papel frente a uno de plástico
Cómo escoger el papel que mejor se adapta a tu realidad: tipo, cultivo, climatología, riego o no… Sabrás qué condiciones son las óptimas para elegir tu acolchado, dónde y cuándo ubicarlo.
Instrucciones para la instalación: recomendaciones detalladas para la colocación de AgroPaper®
Aperos recomendados para la instalación. conoce los distintos tipos de maquinaria adaptada para la colocación del AgroPaper®
El manual, disponible en inglés y castellano, puede descargarse desde la página web de LIFE AgroPaper® o de cualquiera de sus redes sociales. AgroPaper® se presenta así como un producto ecológico y sostenible para los agricultores/as que deseen cultivar de forma sostenible y medioambientalmente responsable.
Towards to zero plastic soil management agricultural practices –LIFE AgroPaper®– cuenta con el apoyo financiero del programa LIFE de la Unión Europea con la referencia: LIFE 19 ENV/ES/000404) y el propósito final es demostrar que el acolchado de papel es una solución sostenible para el medio ambiente, ayudando de este modo a la preservación del planeta.
¿Eres profesional o aficionado/a a la fotografía? ¿Sabes reconocer el valor que la agricultura, ganadería y alimentación ecológicas aportan a este planeta y sus gentes? Pues este concurso es para ti… ¡y date prisa que el plazo acaba el 7 de abril!
El concurso tiene 2 categorías (profesional y amateur) y 3 premiospara cada una de ellas.
La Sociedad Española de Agricultura Ecológica y Agroecología (SEAE) organiza el I Concurso de Fotoperiodismo dedicado a visibilizar la producción ecológica de alimentos y a quienes hoy en día la hacen posible, desde el campo a la despensa, a través de imágenes (fotografías) acompañadas de su descripción.
El plazo de presentación de las fotografías está abierto hasta el 7 de abril de 2024 a las 23.59 h.
Impulsar la transición ecológica es cuestión de todos los agentes sociales, no solo los relacionados directamente con el sistema agroalimentario sino también, de quienes algún modo u otro son partícipes de promover cambios en la sociedad. Y los medios de comunicación son un buen ejemplo de ello. Por eso, SEAE impulsa un concurso de fotoperiodismo con el objetivo de sensibilizar a la sociedad en general -y, en particular, al colectivo de profesionales de la comunicación- sobre el modelo de producción y consumo de alimentos (agro)ecológico y sus protagonistas: casos y experiencias de personas que apuestan por la agricultura, ganadería y alimentación ecológicas, como su forma de vida, su opción, su decisión.
El 16 de abril de 2024 se conocerán a los/as ganadores de cada categoría.
Se trata de una iniciativa enmarcada en el proyecto “Sembrando narrativas que alimentan: la producción ecológica en la Agenda 2030”, financiado por el Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030, Secretaría de Estado para la Agenda 2030, que pretende crear nuevas narrativas y formas de expresión artística para informar y sensibilizar sobre las aportaciones (sociales, ambientales, económicas…) de la producción ecológica y la Agroecología a alcanzar las metas establecidas por la Agenda 2030, reflejadas en la Estrategia de Desarrollo Sostenible (EDS) y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Por ello, la temática de este concurso está relacionada con la producción ecológica y su contribución a los ODS en, por ejemplo:
La salud y el bienestar (ODS 3)
La igualdad de género (ODS 5)
Trabajo decente y crecimiento económico (ODS 8)
Al desarrollo sostenible de pueblos, ciudades y comunidades (ODS 11)
Categorías y premios del I CONCURSO DE FOTOPERIODISMO
Hay dos categorías para concursar:
CATEGORÍA PROFESIONAL: cualquier persona dedicada profesionalmente a la comunicación (periodistas, fotoperiodistas…)
CATEGORÍA AMATEUR: cualquier persona con interés en la temática, que no sea profesional de la fotografía o la comunicación en general.
Hay un primer y segundo premio de dotación económica para cada categoría. Estos son:
Premios categoría profesional:
1er premio: 700 euros y su publicación en una edición de la Revista Ae
2º Premio: 300 euros
Premios categoría amateur:
1er premio: 300 euros y su publicación en una edición de la Revista Ae
2º premio: 150 euros
También habrá una mención especial a una fotografía de cada categoría (profesional y amateur). Esta mención especial quiere ser un reconocimiento por su carácter creativo o especial relevancia social y repercusión.
Todas las personas participantes recibirán la suscripción anual gratuita a la edición digital de la Revista Ae y un descuento del 10% en compras en la librería de SEAE. Además, sus obras serán publicadas en un fotoreportaje en la Revista Ae, y exhibidas y promocionadas en web y redes sociales.
Más información en comunicacion@agroecologia.net o en el 682 659 349
El proyecto “Sembrando Narrativas: la producción ecológica en la Agenda 2030” cuenta con la financiación del Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2023, Secretaría de Estado para la Agenda 2030, por la convocatoria de las subvenciones concedidas por concurrencia competitiva para la realización de actividades relacionadas con la promoción e implementación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible en España, correspondiente al año 2023.
“Esta actividad ha sido realizada con el apoyo financiero del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030. El contenido de dicha publicación es responsabilidad exclusiva de la entidad subvencionada y no refleja necesariamente la opinión del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030”.
JORNADA entre agricultores, agricultoras, ganaderos y ganaderas ecológicos en la Universidad de Burgos (07-03-2024)
PRIMERO UN AGRADECIMIENTO
El ambiente de este encuentro ha sido MUY BUENO “… por fin un encuentro…” caras de satisfacción y “buen rollo”. Tanto las personas que vinieron como sus intervenciones fueron importantes. Gracias a Luis Marcos profesor de la UBU (UbuVerde) y a la propia Universidad de Burgos, sería deseable que más personas y universidades como esta mostraran el mismo interés. Los asistentes que vinieron procedían de un radio de más de 200 Km. excepto los amigos de Guadalajara. Gracias a todos y todas por uniros y compartir.
UNANIMIDAD EN LAS PREOCUPACIONES
Hubo ocasiones en que a pesar de ser tan variopinto el grupo, la participación y de dónde se venía (desde la huerta, cereales, ganadería…) había unanimidad en las preocupaciones: semillas, burocracia, ayudas o subvenciones, comercialización, falta de asesoramiento, formación, información… Todas las intervenciones fueron sinceras y en algunos casos emocionadas y emocionantes, lo cual dice mucho del ambiente que vivimos.
Muy importantes las aportaciones de las mujeres que hubo varias Isabel, Ana, Meritxell, Lorea, Svytlana, Noemí, y de todas en general, que señalan las necesidades ligadas a la AE dentro de un desarrollo rural que abunda en discurso político y no en la realidad.
También se dejaba ver la necesidad de crear o poder contar con algo que nos agrupe y defienda ante la falta de interés por el sector ecológico, por parte de las organizaciones agrarias.
PRÓXIMOS PASOS
Algunas cuestiones se quedaron sin tratar por falta de tiempo (Eco-regímenes, PAC, ayudas etc…) Los debates y las aportaciones fueron muy importantes. Todas las cuestiones que salieron fueron debatidas, dándoles respuestas con seguridad en los planteamientos.
La gente quiere seguir, es muy importante que desde la conexión en el encuentro sepamos alimentarlo, lo que requiere un esfuerzo organizativo desde SEAE y los que estamos adscritos al grupo. Esa participación que ha habido tenemos que impulsarla desde el grupo y también desde la SEAE y es ampliable a otros territorios.
A través del comité de trabajo del grupo se tratará de fomentar, impulsar y animar las acciones y la participación dentro del grupo. Más adelante se podrá hablar y conocer por las partes diferentes temas y trabajos como biodistritos, ecoterritorios y otras iniciativas… que se podrán conocer e intercambiar dentro del grupo.
Era un reto, es un paso que hemos conseguido y ahora tenemos que seguir dando pasos, paso corto pero decidido. El objetivo de conexión entre SEAE y los asistentes quedó ampliamente superado, prueba de ello es que a la hora de crear el grupo incluso gente que no pudo asistir ha pedido entrar en el grupo.
Este ha sido un primer paso, y hay que continuar. Trabajaremos en conjunto para definir las próximas acciones.
Agricultores y agricultoras encaramados a sus tractores han salido a las carreteras y nos están enseñando las múltiples caras de las dificultades a las que se enfrenta el campo, así como las múltiples posiciones e intereses que hay con respecto a todo lo que nos jugamos como sociedad a la hora de darnos una respuesta sobre qué modelo agrario, qué mundo rural y qué alimentación queremos.
Este modelo agrario, estas políticas públicas agrarias y la estructura del sistema agroalimentario no funcionan. Ha vuelto a estallar la situación, una situación que exige soluciones ya. La crisis del campo, el despoblamiento rural, los beneficios de la industria y de la gran distribución agroalimentaria, de las multinacionales de los fitosanitarios, de la industria farmacéutica de uso ganadero, de la maquinaria agrícola, los beneficios de los bancos en torno a la agricultura, el acaparamiento de tierra y agua y la entrada de los fondos de inversión en el sector, los tratados de libre comercio y los viejos y nuevos transgénicos, entre otros, son elementos que llevan décadas ahí. Y los Gobiernos nacionales y autonómicos y partidos de casi todo signo, al igual que los de Bruselas, han seguido apostando por un modelo neoliberal que nos deja frente al abismo alimentario y en manos de las grandes empresas.
Este escenario insostenible ha hecho prácticamente imposible la adaptación de las personas que producen, ha hipotecado el campo, lo que ha supuesto la desaparición de cientos de miles de explotaciones familiares y ha obligado a estas mismas personas a vivir con unos ingresos irrisorios. Mientras tanto la naturaleza sigue sufriendo las consecuencias negativas de este modelo agroindustrial, las dinámicas de este sistema agroalimentario y este modelo de dieta. Y finalmente, la presencia del cambio climático es una realidad incontestable para la sociedad. Todo esto es fruto de un modelo estructural que no puede ser desmontado solamente mediante gestos individuales sino pensado en y desde el colectivo.
Las personas consumidoras ya se hicieron oír hace no mucho ante la subida de los precios de los alimentos: las calles, las redes sociales y los medios de comunicación se llenaron de críticas, lamentos y penurias. Pero la agenda política y mediática cambió de foco. Esta vez han salido los tractores, bloqueando carreteras e incluso de grandes ciudades, de mano de quienes en su día a día lo usan como herramienta de trabajo. Y parece que ahora el foco no puede cambiarse, al menos durante un tiempo.
«La agroecología campesina y un modelo agroalimentario agroecológico son imprescindibles»
Además, “Nos Plantamos” pretende actualizar las formas de acción social colectiva del movimiento alimentario y adaptarse a las urgencias que cada parte del movimiento está identificando. La agroecología campesina y un modelo agroalimentario agroecológico son imprescindibles y urgentes para abordar los problemas de los productores y del mundo rural, para abordar la crisis climática y de biodiversidad y para garantizar el derecho a la alimentación.
Apostamos también por la resistencia e impugnación a los intentos de cooptación y apropiación por la “antipolítica” y por la extrema derecha de las desgracias de los pequeños y medianos productores. A su vez, el movimiento por la agroecología campesina y la soberanía alimentaria tenemos que repensarnos mucho para lograr tender puentes con los pequeños y medianos productores y con el resto del medio rural, y lograr construir alianzas fuertes que consigan recursos y políticas públicas que apoyen la transición hacia sistemas agroalimentarios justos y con enfoque agroecológico.
Las manifestaciones públicas de las organizaciones de Coordinadora Europea de Vía Campesina (ECVC), de las agricultoras y agricultores, la pagesia y baserritarras organizadas, de las ganaderas extensivas, de las experiencias y colectivos agroecológicos, de las jornaleras son motivo de celebración. La vitalidad, claridad y potencia del movimiento campesino y agroecológico están inundando todos los rincones del Estado español de manera imparable.
En el Estado español el movimiento por la soberanía alimentaria lleva décadas tratando de consolidarse como un sujeto político colectivo relevante. Ha habido momentos de más relevancia que otros, pero siempre se ha tenido una visión compartida sobre la necesidad de avanzar hacia un modelo agrario, rural y agroalimentario basado en la producción de pequeña y mediana escala, de manejo agroecológico, de apostar por la necesidad de dotar de más apoyos y recursos para facilitar el desescalamiento de la agriculturas industriales, de apoyar a que los pequeños y medianos productores encuentren su acomodo en la transición hacia una agricultura agroecológica. Ha sido esta una visión compartida y construida desde la diversidad, desde la necesaria complementariedad entre las visiones provenientes del campo, del movimiento ecologista, de las consumidoras, de las experiencias agroecológicas, del tejido asociativo rural, de la academia afín, de las ONG vinculadas a la Soberanía Alimentaria. A este movimiento se suman las plataformas y colectivos que desde el territorio luchan contra la degradación y el extractivismo que suponen las macrogranjas, sus plantas de biogás para pintarlas de verde, las malas prácticas en la implantación de renovables o los megavertederos que convierten el rural en zonas de sacrificio en pos de un capitalismo verde.
Y yendo despacio, tenemos que actuar de manera urgente. Construir alianzas para pasar a la acción. Las personas campesinas, las ganaderas, el movimiento climático, el movimiento ecologista, la ciencia, las iniciativas de economía social y solidaria, las colas del hambre en los barrios o las consumidoras, todas vemos que tenemos que plantarnos ya y construir algo distinto en cada granja, en cada pueblo, en cada mercado, en cada barrio, en cada ciudad, en cada política, en cada escuela y universidad. Es urgente sacar los tractores, salir a las calles, abandonar los grandes supermercados, inundar los mercados de productos agroecológicos, apostar por los supermercados cooperativos, señalar a la agroindustria y a quienes destruyen los territorios y la vida del medio rural. La producción ecológica es ya una herramienta que puede ayudar a las pequeñas y medianas explotaciones a mejorar su viabilidad económica. Debemos también avanzar en políticas públicas que apuesten por un sistema agroalimentario de base agroecológica, que incluya y facilite que las y los agricultores y ganaderos puedan escapar del modelo agroindustrial, hacia una transición (agro)ecológica, dentro de un sistema agroalimentario más justo para todas. Entendemos que en un contexto de emergencia climática como en el que estamos y con una importante pérdida de biodiversidad no nos podemos permitir el retroceso en las políticas ambientales de la Unión Europea y exigimos a las autoridades un buen acompañamiento al sector agrario para dicha transición. Demandamos nuevas políticas de gobernanza, desde local a lo internacional, para cambiar la competitividad por cooperación, con el fin de proveer los recursos necesarios para conseguir que todos los pueblos construyan su propio modelo agroalimentario en base a la agroecología y la soberanía alimentaria, tal y como fue definida en la Conferencia Mundial de la Alimentación, en Roma en 1996, y desarrollada desde el Foro de Nyéléni. Es la única forma de acabar con el hambre y apostar por una nutrición de calidad, respetando el medio natural. Con la soberanía alimentaria contribuiremos también al enfriamiento del Planeta.
En este sentido, compartimos y asumimos como propias las demandas de la ECVC en el marco de estas movilizaciones: precios justos y una necesaria regulación de mercado, como la incipiente Ley de la cadena alimentaria; el fin de los tratados de libre comercio basados en la desigualdad y la competencia desleal; un presupuesto suficiente y una distribución equitativa de las ayudas de la PAC para facilitar una transición justa hacia la agroecología y las prácticas ecológicas; la reducción de la carga administrativa para las y los agricultores; y detener la desregulación de las nuevas técnicas genómicas.
Como “Nos Plantamos” seguiremos construyendo un espacio político abierto y flexible, orientado a la acción urgente y al diálogo sosegado. Somos más de 50 organizaciones y cientos de personas, pero sabemos que somos muchas más quienes compartimos el horizonte de la Soberanía Alimentaría. A todas vosotras os esperamos y os buscamos.
Nos Plantamos es una alianza de organizaciones y personas del movimiento por la soberanía alimentaria en favor de una agroecología campesina, con protagonismo de las personas agricultoras y trabajadoras de la tierra, que reivindica el cuidado del medio ambiente, del medio rural, y que ofrece a las consumidoras alimentos sanos, de calidad y de proximidad.