“La nueva normativa europea de producción ecológica debe contemplar, sin duda, el uso de variedades locales y antiguas”

“La nueva normativa europea de producción ecológica debe contemplar, sin duda, el uso de variedades locales y antiguas”

  • A pesar de una valoración generalmente positiva de la futura normativa sobre semillas ecológicas, existen diversas preocupaciones por parte del sector relacionadas con el uso, la conservación y la multiplicación de variedades tradicionales y antiguas.

Más de una treintena de agricultores/as, técnicos/as, investigadores/as y pequeños productores de semillas de Castilla y León, Navarra, La Rioja y Euskadi, se dieron cita en Vitoria-Gasteiz para debatir sobre los futuros retos que la nueva normativa de producción ecológica europea traerá al sector en el 2021. Las jornadas, organizadas por la Sociedad Española de Agricultura Ecológica/Agroecología (SEAE) en colaboración con NEIKER-Tecnalia, han recogido las principales valoraciones y preocupaciones de las personas implicadas para trasladarlas a Europa – en el marco del proyecto LIVESEED – y que sean tenidas en cuenta ante inminente implantación de la nueva normativa.

Por un lado, se valora positivamente que una vez el reglamento entre en vigor, se permita a los/as propios agricultores/as y productores gestionar la producción de sus semillas. Este encuentro ha mostrado que hay muchas esperanzas depositadas en que la normativa se desarrolle a favor en este aspecto y que tenga en cuenta una de las principales reclamaciones del sector en el Estado español: la conservación, multiplicación y uso de las variedades locales y antiguas. De hecho, una de las propuestas realizadas sería reconocer la labor de aquellas personas que se dedican a conservar y multiplicar semillas de estas variedades, así como contemplar su uso en la nueva normativa.

En este sentido, hay otros aspectos de la normativa que se prestan a diversas interpretaciones y esto despierta algunas preocupaciones. Continuando con el uso de las variedades locales, se señaló que el sistema actual de registro de variedades locales y antiguas (un registro meramente de conservación y sin valor intrínseco comercial) no incluye muchas de las variedades locales existentes. Por tanto, la decisión sobre la posibilidad de siembre de esas variedades no está sujeta a directrices comunes, sino que depende de los certificadores de cada Comunidad Autónoma. Según las conclusiones de esta parte del debate, el nuevo reglamento debería contemplar la opción de aceptar otras opciones y aprovechar otro tipo de herramientas que funcionan como tal y que, además, ofrecen una información mucho más completa y valiosa. Es el ejemplo de la Plataforma Conect-e (Compartiendo el Conocimiento Ecológico Tradicional), una base de datos que es mucho más que una fuente de información veraz pues aspira no sólo a ser un lugar de consulta, sino también un espacio de encuentro e intercambio.

Además, otra de las demandas destacadas por los/as asistentes es que las variedades locales fueran reconocidas en la nueva normativa como un tipo de ‘materiales heterogéneos’ por su diversidad genética – que no fenotípica – salvaguardando así la opción de ser multiplicados por los/as productores ecológicos.

Déficit de semillas de variedades adaptadas al ámbito mediterráneo

Uno de los cambios que traerá consigo la nueva normativa es la obligatoriedad de usar semilla ecológica para ciertas especies y variedades (hasta el momento, se recurre en ocasiones a semilla convencional sin tratar). Este hecho preocupa sobre todo a los/as agricultores/as ya que la oferta de semillas ecológicas de variedades adaptadas al ámbito mediterráneo es muy escasa y es necesario cubrir ese vacío. Explicaron que, en la actualidad, se está a expensas de las grandes empresas de Centroeuropa y que no ofrecen las variedades que mejor se adaptan a cada área. Por ello, una de las demandas de los/as agricultores/as es que se fomente e impulse la multiplicación de variedades adaptadas al ámbito mediterráneo para que cuando la norma entre en vigor, hay suficiente cantidad de semillas.

Del mismo modo, han solicitado que se tuvieran en cuenta las aportaciones realizadas al Decreto sobre la conservación y uso de recursos fitogenéticos, de ámbito estatal, lo que supone mejorar el acceso a las semillas almacenadas en los distintos bancos de germoplasma, dedicar más recursos a su mantenimiento y multiplicación para impulsar en mejores condiciones la conservación de semillas.


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El consumo agroecológico como eje fundamental en los procesos de transformación social

La Sociedad Española de Agricultura Ecológica/Agroecología (SEAE) organiza un encuentro en Orduña (Vizcaya) para recoger y facilitar el intercambio de iniciativas de las diversas regiones de la zona norte, que influyen en la creación y desarrollo de sistemas alimentarios basados en la agroecología

Las diversas iniciativas compartidas durante el encuentro autonómico “Sistemas Alimentarios Agroecológicos: adaptando los sistemas alimentarios al cambio climático”, organizado por SEAE en colaboración con el Ayuntamiento de Orduña (Vizcaya) muestran que el consumo es una herramienta de transformación que contribuye a construir relaciones de cercanía, en el ámbito rural y urbano, entre productores/as y consumidores/as, mediante la participación activa de personas y colectivos diversos.

Este encuentro ha permitido congregar experiencias agroecológicas de regiones de la zona norte como Asturias, Galicia, Euskal Herria o Cataluña. En todas ellas, la agroecología es el fundamento que permite colocar la producción, distribución y consumo en el centro de estos proyectos que siguen un modelo alternativo de producción y consumo al mayoritario socialmente. Cada una de estas iniciativas presenta el valor de lo local, de la economía social y los modos de vida de los productores/as como un objetivo fundamental, buscando siempre una alianza o vínculo entre las personas productoras y consumidoras, entre los diversos actores, movimientos, organizaciones y administración pública, así como la relación directa entre el campo y la ciudad.

Todas y cada una de las experiencias compartidas destacan la necesidad de construir nuevas relaciones sociales basadas en la equidad y la justicia (ambiental, social, económica y cultural) así como aunar esfuerzos entre los distintos agentes implicados en los sistemas alimentarios (asociaciones, movimientos, consumidores/as administración pública…) para mejorar y fomentar la cooperación y la coordinación entre las diversas iniciativas agroecológicas.

Algunas de las experiencias destacadas dentro del programa han sido:

  • Asociación EHKOlektiboa, que ha descrito la apuesta de los 50 productores de Navarra, Euskadi y el País Vasco francés por el identificador EHKO. Han realizado una investigación participativa en torno a la dimensión social y económica de los distintos modelos de consumo organizado en Euskal Herria vinculados a la producción agroecológica y a los circuitos cortos de comercialización. Unos resultados que presentarán en el próximo mes de junio.
  • AGROECOASTUR, la Sociedad Cooperativa Asturiana, un grupo de producción responsable formado por agricultores ecológicos de Asturias, que ponen en común su producción hortofrutícola para su distribución a través de canales cortos de comercialización. También ha estado presente la cooperativa KIRIKICOOP, una cooperativa que pretende impulsar la producción de alimentos ecológicos y que este trabajo contribuya a desarrollar económica y socialmente el entorno que habita: el concejo de Cabranes. Ellas elaboran la conocida “Asturcilla”, crema ecológica de avellanas al cacao.
  • La Magrana Vallesana y Ecomaresme, dos asociaciones de personas consumidoras y productoras de diversas regiones catalanas que promueven la transición agroecológica del sistema alimentario.

También estuvieron presentes otras experiencias como la del CEA del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz, de Bioalai, Biolur y Bionekazaritza – Asociación Alavesa de Agricultura y Ganadería Ecológicas además de conocer la iniciativa del comedor escolar del Colegio Allende Salazar con el proyecto Jantokia, de Gure Platera Gure Aukera.

Sistemas Alimentarios Locales: la experiencia de Orduña “Regresando al Futuro”

Este encuentro organizado por SEAE ha contado con la colaboración directa del Ayuntamiento de Orduña, un ejemplo de municipio que más de una década promoviendo iniciativas para la transformación del sistema alimentario local como base de la transformación social del municipio. En este sentido, han expuesto el trabajo realizado desde el municipio en relación a la compra pública, la creación de una cocina municipal o cómo han incorporado criterios agroecológicos en las ordenanzas municipales. Su proyecto Regresandoalfuturo.org, se ha convertido en una herramienta práctica para facilitar ideas y experiencias que sirvan para poner en marcha procesos orientados a crear sistemas alimentarios locales.

Así pues, en la intervención de Marijo Imaz, se ha destacado el concepto de “soberanía alimentaria” para recuperar el control sobre la cadena alimentaria, basándose en la máxima de que la alimentación es un derecho, no una mercancía. Es por ello que los sistemas alimentarios locales se consideran fundamentales para el mantenimiento de un medio rural vivo y para la defensa del patrimonio cultural y paisajístico. Estos sistemas alimentarios promueven decidir sobre dónde y cómo se producen, transforman y comercializan los alimentos, priorizando lo local, la producción ecológica, las relaciones de cooperación y los canales cortos de comercialización.

En definitiva, se trata de construir sistemas alimentarios, agrícolas, pastoriles, gestionados por las productoras y los productores locales, y centrados en el derecho de todas las personas de controlar su alimentación.

Este encuentro se ha organizado en el marco del proyecto “Adapta tu Dieta, Cuida tu Clima” que desarrolla diversas actividades de información y divulgación sobre la importancia de la alimentación en la mitigación y adaptación al Cambio Climático. El objetivo de este y otros encuentros anteriores (en Salinas (Alicante), en Cabra (Córdoba) y en Madrid) es empoderar a la población y hacerla consciente de los impactos que tienen sus decisiones respecto a la alimentación. Este proyecto está financiado por la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO).


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SEAE presente en la II Feria Agricultura Ecológica Biodinámica de Albacete

El próximo fin de semana, 27 y 28 de abril, Albacete acoge por segundo año consecutivo la II Feria sobre Agricultura Biodinámica en España con el fin de «promover y compartir el conocimiento sobre esta escuela de agricultura orgánica en nuestro país, donde está aumentando su presencia significativamente en los últimos años», tal y como señalan sus promotores: Agro-Cultura “Con Respeto” (amigos de la biodinámica), una plataforma de trabajo asociativo e inclusivo promovida por varios agricultores españoles, profesionales, con experiencia en Agricultura Biodinámica y certificación Demeter. El grupo cuenta actualmente con más de 50 componentes, entre los que está Concha Fabeiro, presidenta de la Sociedad Española de Agricultura Ecológica/Agroecología (SEAE) y componente de su Junta Directiva.

Desde hace varios meses, Agro-Cultura «Con Respeto» comenzó una campaña de crowdfunding – gracias a la plataforma de Fundación Triodos «Agricultura Social» – para «poder financiar las actividades más vinculadas a la divulgación y educación de la feria» y que ha superado obteniendo el mínimo de 1.775 euros. Por tanto, ya se puede consultar el programa final de las actividades, tanto en la plataforma de Agricultura Social como en la página web de SEAE.

En la presentación a los medios, en la que también estuvo presente nuestra presidenta de SEAE Concha Fabeiro, se destacó que esta Feria «se concibe como un lugar de encuentro entre productores biodinámicos, con otros agentes del sector (como asesores, suministradores de insumos para la agricultura biodinámica, entidad certificadora, formadores e investigadores, distribuidores, comercializadores y restauradores), con otros operadores ecológicos, y en general, con todos los consumidores con interés por al biodinámica». Y allí, estaremos presentes.


A continuación, compartimos la información de eldiario.es:

Productores en Agricultura Ecológica Biodinámica se dan cita de nuevo en Albacete

Es la segunda vez que esta feria, pionera en España, se desarrolla en Albacete. La Feria de Agricultura Biodinámica vuelve el próximo fin de semana a la capital albaceteña que se convertirá en lugar de encuentro entre productores biodinámicos, con otros agentes del sector (como asesores, suministradores de insumos para la agricultura biodinámica, entidad certificadora, formadores e investigadores, distribuidores, comercializadores y restauradores), con otros operadores ecológicos, y en general, con todos los consumidores con interés por la biodinámica.

La Feria se celebrará en el palacio de Congresos de Albacete los días 27 y 28 de abril, donde se desarrollarán distintas actividades paralelas para facilitar la asistencia como talleres infantiles organizados por la Asociación La Colmena, una exposición permanente sobre la investigación biodinámica y talleres participativos sobre distintos temas como ‘¿Qué sabes de las abejas’. ‘¿Conoces los preparados biodinámicos?’, o ‘Multiplicación de platas aromáticas’,  entre otras.

Rosa González ha señalado que el objetivo de esta II Feria de Agricultura Ecológica Biodinámica es celebrar un encuentro entre todos aquellos que de un modo u otro están ya interesados, o involucrados activamente, en el desarrollo de esta agro-cultura, y presentar las particularidades e identidad de esta agricultura a todos aquellos que todavía no han tenido la oportunidad de conocerla o desea profundizar en ella.

El Ciclo de conferencias Agro-cultura con respeto comenzará el viernes 25 de abril en el Hotel Beatriz a las 20:00 horas con “Económica Asociativa. Aender Schank de Olikopolis” y a continuación tendrá lugar la cena inaugural.

El sábado 27 de abril en el Palacio de Congresos se celebrarán las conferencias “Compostaje y fertilidad, Alimentación, calidad y salud, Agricultura ecológica en CLM y una Mesa participativa, de conversación con agricultores biodinámicos. El domingo 28 de abril en el Palacio de Congresos tendrá lugar las conferencias “Sanidad, biodiversidad y paisaje” y “la importancia de los animales”.

¿Qué es la Agricultura Biodinámica?

Una producción biodinámica va mucho más allá del planteamiento simplemente ecológico, desarrollando toda la actividad agronómica siguiendo el ciclo -calendario- lunar; unos aportes de insumos biológicos de origen mineral y vegetal, que hay que aportar al estiércol biológico y dejar descomponerlos durante dos años, así como el establecimiento de una cobertura vegetal permanente de al menos cuatro meses en ambientes meso-mediterráneos.

Los requisitos son muy complejos, tanto que los científicos aún no han podido explicar todos los factores que intervienen en la producción biodinámica, aunque las pruebas contundentes y definitivas de laboratorio, indican que los productos biodinámicos poseen mejores propiedades, tanto nutricionales como organolépticas, que los obtenidos por agricultura ecológica o convencional.

La Agricultura Biodinámica cuenta con más de 7.000 hectáreas cultivadas en España lo que ha convertido a este país en el número cinco en volumen de producción a nivel internacional. Se contabilizan un centenar de productores biodinámicos en todo el territorio nacional y el 40% de las hectáreas certificadas del país está en Castilla-La Mancha. Un ejemplo es la producción de pistacho biodinámico, que tiene en la provincia de Albacete su cuna mundial.


Fuente: eldiario.es

https://www.eldiario.es/clm/Productores-Agricultura-Ecologica-Biodinamica-Albacete_0_891711236.html

“La nueva normativa europea de producción ecológica debe contemplar, sin duda, el uso de variedades locales y antiguas”

La producción ecológica de la Comunitat Valenciana se consolida con fuerza

«El camino ya ha comenzado y estamos en continua evolución. Seguiremos adelante, cueste lo que cueste, consolidando el sector ecológico de la Comunitat Valenciana», así concluía la intervención de José Antonio Rico, presidente del Comité d’Agricultura Ecològica de la Comunitat Valenciana (CAECV), durante la rueda de prensa de presentación del «Informe de Producción Ecológica de la CV» que recoge los datos y estadísticas del 2018 en referencia al número de operadores, superficie, volumen de negocio y tipos de cultivo, entre otras referencias (y que pueden consultarse en este mismo espacio). Así pues, el incremento mostrado durante el último año indica que la CV sigue siendo una de las CC.AA. pioneras a nivel nacional que apuesta por este método de producción.

Rico destacó que este incremento se debe, en gran parte, al reconocimiento institucional, social y jurídico de la agricultura ecológica, a nivel local y autonómico y también, europeo, y esto supone «una gran motivación para el sector eco de la CV para seguir hacia delante». De hecho, el próximo junio, el CAECV cumplirá 25 años, «hecho que certifica la confianza en el sector».

Así pues, el Presidente del CAECV reconoció que desde el ámbito institucional, este reconocimiento viene por parte del «I Plan de Producción Ecológica» de la Comunitat Valenciana, que ha supuesto un impulso para que muchos productores/as apostaran por su conversión y mejoraran su formación en el sector. En la actualidad, «este Plan está asentando las bases para que el sector consolide su evolución de forma ordenada y bajo bases seguras».

Respecto al reconocimiento jurídico, Rico señaló que «en el ámbito europeo se está trabajando en la nueva Normativa, una regulación que también seguirá consolidando el sector a nivel europeo». Y en cuanto al reconocimiento social, Rico destacó que «la sociedad valenciana corresponde al sector ecológico valenciano ya que siempre ha confiado en los productos de proximidad. A pesar de ser principalmente exportadores, la AE lleva inherente ese compromiso social que fomenta el consumo de proximidad y productos locales y que, aquí está ganando mucho peso».

Por otra parte, Rico quiso destacar que «el número de operadores se ha incrementado y hemos percibido cómo las mujeres están ganando protagonismo en los distintos ámbitos del sector así como los jóvenes». Aunque resaltó que «uno de los grandes problemas a los que se enfrenta el campo valenciano es el relevo generacional». También señaló que «una de las limitaciones con las que se encuentran los mismos agricultores/as que emprenden su negocio, es la falta de proyectos comerciales que, al igual que impulsan las exportaciones puedan hacerlo con los canales cortos de distribución».


A continuación, compartimos la Nota de Prensa del CAECV sobre el Informe de la Producción Ecológica en la CV.


La cifra supone el 25% del valor de mercado del consumo de productos ecológicos de España

El sector ecológico de la Comunitat Valenciana genera un volumen de negocio de 452 millones de euros

València, 17 de abril de 2019.- El sector ecológico de la Comunitat Valenciana ha generado, en 2018, un volumen de negocio de 452,4 millones de €. Esta cifra representa el 25% del valor de mercado del consumo de productos ecológicos de toda España, que alcanza los 1.805 millones de €.

Así se desprende de los datos del Informe Anual de la Producción Ecológica que el presidente del Comité d’Agricultura Ecològica de la Comunitat Valenciana (CAECV), José Antonio Rico, ha presentado esta mañana en la sede de Cajamar.

Rico ha destacado que “estos datos demuestran que la valenciana, precisamente el año que el CAECV cumple 25 años desde su creación, se convierte en una de las autonomías que más está apostando por este método de producción. Junto a Cataluña, ha explicado, alcanzamos el 57,4% del volumen de negocio de todo el territorio nacional”.

Evolución del número de operadores

La Comunitat Valenciana ha cerrado 2018 con 2.904 operadores (productores agrícolas, ganaderos, de material vegetativo, acuícolas, empresas e importadores). Esta cifra ha supuesto un incremento del 11,2% en el último año (2017 – 2018), mientras que entre 2015 y 2018 el crecimiento ha sido del 29%.

Por provincias, Castelló ha liderado el crecimiento en el número de operadores en el último año, con un 19%, seguida de Alicante (12%) y València (9%). Si hablamos de la evolución en el periodo comprendido entre 2015 y 2018, la provincia de Castelló también ha encabezado el incremento en el número de operadores, con un 49%, seguida de València (39%) y Alicante (25%).

Para el presidente del CAECV, “estamos hablando de crecimientos muy importantes que el año pasado nos situaron a la cabeza del crecimiento del número de operadores. Este año confiamos poder seguir encabezando las estadísticas ya que los datos que ha avanzado el Ministerio de Agricultura hablan de un crecimiento medio en el número de operadores del 6%, cifra que la Comunitat prácticamente multiplica por dos”.

Productores, empresas e importadores

Si hacemos referencia al número de productores, es decir, agricultores, ganaderos, productores de material vegetativo y productores acuícolas dedicados a la producción ecológica, en el último año la Comunitat Valenciana ha pasado de tener 2.037 a 2.218, que traducido en términos porcentuales significa haber crecido un 8,8%. Este dato se traduce en un 22,6% si hablamos del periodo comprendido entre 2015 y 2018.

Con un incremento del 18,9%, Castelló sigue liderando el crecimiento entre 2017 y 2018, seguida de Alicante, con un 12,4% y València, que ha subido en el último año un 9,1% su número de productores ecológicos. La provincia de Castelló también lidera este incremento en los últimos cuatro años (2015 – 2018), con una subida del 34,3%, seguida muy de cerca por València (32,2%) y Alicante, con un 22,8%.

El número de empresas ha crecido en el último año un 19,1%, muy por encima de lo que lo ha hecho la media nacional que, entre 2017 y 2018 lo ha hecho en un 11%. Las empresas dedicadas al sector ecológico han sufrido un incremento del 51,9% entre 2015  y 2018.

Los sectores más representativos de las empresas ecológicas ubicadas en la Comunitat Valenciana son los dedicados a la elaboración, conservación, manipulación y envasado de frutas y hortalizas, bodegas y aquellas dedicadas a la elaboración de productos alimenticios de origen animal.

El número de importadores certificados ha crecido en el último año un 23,2% y en los últimos cuatro años un 86,4%. «El sector ecológico está demostrando ser muy competitivo e innovador y las cifras que hoy presentamos dicen que estamos generando nuevas oportunidades de negocio y de trabajo, ayudando a mitigar uno de los principales problemas que tiene el campo valenciano, que no es otro que el del relevo generacional. Además, hablamos de un método de producción de gran importancia económica, social y ambiental”.

La superficie certificada multiplica por dos su extensión

El año 2018 se ha cerrado con 114.509 hectáreas certificadas, un 18,6% más que el año anterior, cuando se alcanzaron las 96.477 hectáreas. Para Rico, “en 2017 lideramos el crecimiento nacional y, en 2018, seguimos por encima de la media nacional, que está en un incremento del 5%. Autonomías como Cataluña han subido su superficie en el último año un 5%, mientras que Baleares lo ha hecho en un 11%”.

Si hablamos del periodo 2015 – 2018, nuestro territorio ha visto como ha multiplicado prácticamente por dos la superficie dedicada a la producción ecológica. En 2015 contábamos con 77.120 hectáreas, mientras que en 2018 contabilizamos 114.509, lo que supone un incremento del 48,6%.

Otro dato a tener en cuenta es que, en estos momentos, la superficie dedicada a la agricultura ecológica en la Comunitat Valenciana representa el 5,7% de la superficie agraria total y el 13,9% de la superficie agraria útil.

Por provincias, València encabeza el crecimiento en el último año, con un 31,6%, seguida de Castelló (21,1%) y Alicante (4,2%). Entre 2015 y 2018 València también es la que más ha crecido, con un 80,5% más de superficie dedicada a este sistema de producción. Le sigue la provincia de Castelló, con un aumento del 71,9% y Alicante (15,7%).

Principales cultivos, comarcas productoras y destino de las producciones

Los cultivos ecológicos que más superficie representan en nuestra Comunitat son: el viñedo para vino, los frutos secos, el olivar para aceite, los cereales, los cítricos, los frutales y las hortalizas.

  • Viñedo para vino: 630 ha. (18% de la superficie respecto al convencional)
  • Frutos secos: 9.250 ha. (13,2% de la superficie respecto al convencional)
  • Olivar para aceite: 4.612 ha. (5% de la superficie respecto al convencional)
  • Cereales: 3.599 ha. (8,5% de la superficie respecto al convencional)
  • Cítricos: 3.027 ha. (1,9% de la superficie respecto al convencional)
  • Frutales: 1.227 ha. (0,8% de la superficie respecto al convencional)
  • Hortalizas: 832 ha. (3,5% de la superficie respecto al convencional)

 

En cuanto a las comarcas que más importancia tienen en el sector ecológico, si hablamos de superficie certificada, las principales son: El Baix Maestrat en Castelló, La Plana de Utiel – Requena en València y l’Alt Vinalopó, el Vinalopó Mitjà y La Vega Baja en Alicante.

Por otra parte, si hacemos referencia a los tipos de cultivo, en la Plana de Utiel – Requena y en el Vinalopó Mitjà predomina el cultivo de viñedo, la producción de frutos secos se concentra, principalmente en l’Alt Vinalopó y el Vinalopó Mitjà, el olivar certificado en ecológico se ubica en L’Alt Vinalopó, la producción de cereales se concentra en la zona interior de la Comunitat, en mayor medida en las comarcas de la Plana de Utiel – Requena, El Valle de Cofrentes – Ayora y l’Alt Vinalopó, la producción de cítricos, en su mayoría limones en la comarca de La Vega Baja, los frutales en La Ribera Alta, La Costera, La Vall d’Albaida, L’Alcoià y el Baix Vinalopó y el cultivo de hortalizas en l’Horta Nord, l’Alt Vinalopó, l’Alacantí, el Baix Vinalopó y La Vega Baja.

Nuestras exportaciones se  dirigen  casi  en su  totalidad  a  la  Unión  Europea  (Alemania, Francia, Reino Unido, Italia, Suecia y Países Bajos, entre otros). Cinco categorías dominan las exportaciones de productos ecológicos de la Comunitat: hortalizas, frutos secos, vinos, aceites y frutas. Entre estos cultivos se concentra cerca del 75% de los productos valencianos exportados.

Para José Antonio Rico “estos datos demuestran la continua evolución del sector ecológico de la Comunitat Valenciana y lo estamos haciendo de forma ordenada gracias a la puesta en marcha del I Plan de Producción Ecológica. Nuestro objetivo es el de seguir mejorando el campo valenciano, ofreciendo al consumidor productos sanos, de mayor calidad y respetuosos con el medio ambiente, que es lo que nos está demandando”, ha finalizado.


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Campesin@s, consumidor@s y ciudadan@s frente a la especulación alimentaria.

17 de abril de 2019.

Día Internacional de las Luchas Campesinas

El 17 de abril, La Vía Campesina y los movimientos sociales por la Soberanía Alimentaria -en recuerdo de la matanza de 19 campesin@s sin tierra en el Estado de Dos Carajas, Brasil, en 1996- promueven un Día internacional de Lucha Campesina. El 18 de diciembre de 2018, la Asamblea General de Naciones Unidas adoptó la “Declaración sobre los derechos de los campesinos y otras personas que trabajan en las zonas rurales”que obliga a los Estados a proteger los asentamientos campesinos e indígenas, la tierra y las semillas frente a su mercantilización y privatización por parte de las multinacionales. La Vía Campesina llama a movilizarse “a otros movimientos sociales organizados, sindicales, universidades, medios de comunicación amigxs y gobiernos que priorizan a los pueblos para defender los derechos campesinos de las políticas basadas en el mercado global y el agronegocio”.

La crisis del actual (Des)Orden Alimentario Internacional es producto de su propia dinámica constitutiva: la industrialización, mercantilización y globalización de la producción, la circulación y el consumo de los alimentos.

Los alimentos no deben ser tratados como mercancías. El acceso a una alimentación saludable y sostenible para todas las personas y la soberanía alimentaria de todos los pueblos para producir y consumir sus propios alimentos, son Derechos Fundamentales protegidos por las constituciones democráticas de los países y por la legislación internacional (Declaración de DDHH de la ONU de 1948 y Pactos Internacionales suscritos por el Sistema de Estados para la protección efectiva de los Derechos Humanos en su vertiente de Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Alimentarios.

Sin embargo, la libertad de producción de alimentos a gran escala para el mercado mundial -junto al consumo irresponsable inoculado por una publicidad multinacional sin límites ecológicos, políticos o jurídicos- desafía el imperio de la ley al tratar a los alimentos como mercancías sujetas a la competitividad de un mercado controlado por multinacionales que reciben el apoyo de las instituciones internacionales del mercado y de la mayoría de los estados.

El mundo produce más alimentos de los necesarios. Sin embargo, de 7.500 millones de habitantes, 800 millones pasan hambre al tiempo que se tira el 30% de la comida y 2.000 millones padecen sobrepeso, obesidad y enfermedades asociadas al exceso y la toxicidad de las mercancías alimentarias. Los gases de efecto invernadero vinculados a la industrialización de la agricultura y la ganadería radicalizan el Cambio Climático que rompe los ciclos biológicos de plantas y animales, eleva la temperatura y produce deshielo en los polos, lluvias torrenciales, tornados, sequías y desertificación. El empleo masivo de pesticidas, herbicidas, fungicidas, fertilizantes, hormonas, antibióticos, aditivos alimentarios y envases, sobre todo plásticos, contaminan alimentos, agua, tierra y aire y obligan a incinerar miles de millones de toneladas de residuos que esparcen dioxinas, furanos y metales pesados, afectando gravemente a la seguridad alimentaria y a la salud ambiental.

El libre comercio de alimentos arruina las formas tradicionales de producción campesina de temporada, cercanía, circuitos cortos de comercialización y circuito cerrado de insumos, residuos y energía, privatiza los bienes comunes de la Naturaleza, derrocha el agua y hace muy difícil el acceso a la tierra y la vida en el medio rural, generando migraciones masivas. Las subvenciones a la producción por la producción y la competitividad por la competitividad, atrapan a la agricultura familiar campesina en un proceso destructivo y autodestructivo que impone a la producción agraria precios cada vez más bajos, dependencia de las multinacionales, deterioro de la calidad de los alimentos, de la biodiversidad y de la fertilidad de la tierra así como graves desequilibrios territoriales, abandono de la actividad agraria y despoblamiento de las zonas rurales a favor de un urbanismo patológico inviable desde todos los puntos de vista.

Frente a estas catástrofes que se retroalimentan entre sí, se alzan la Agroecología y el Consumo Responsable que revalorizan la cultura y los valores campesinos incorporando conocimientos agronómicos, diálogo y cooperación entre l@s numeros@s protagonistas de subsistemas alimentarios agroecológicos basados en una economía circular que tiende a residuos cero para afrontar y revertir los daños de la alimentación globalizada. La producción campesina cultiva a favor de la Naturaleza, proporciona alimentos para la población cercana y parte de los conocimientos agroganaderos tradicionales: rotación de cultivos, variedades locales, recolección en punto óptimo de maduración, cultivos de temporada, tecnologías respetuosas con los procesos y tiempos biológicos y devolución de los residuos orgánicos al suelo tras un adecuado compostaje. Es intensiva en mano de obra, impide la emigración forzosa y contribuye a la fertilidad de la tierra, al ahorro de agua, la reducción de la huella de carbono y la resiliencia frente al cambio climático.

La alimentación agroecológica es algo más que una moda. Avanza con paso firme, a pesar de –o gracias a- superar grandes obstáculos. El primer obstáculo está siendo la penetración intensiva en la producción y distribución masiva de alimentos ecológicos de los mismos capitales responsables del hambre y la comida basura. Las cadenas de gran distribución ya controlan el 70% del mercado de alimentos ecológicos. Estos inversores producen comida ecológica con sello oficial “bio” manteniendo la producción a gran escala, la distribución mundial, el trabajo precarizado o esclavo, el expolio de tierras, la coerción a l@s pequeñ@s productor@s y la consideración de los alimentos –ahora con sello ecológico- como mercancías rentables y no como la garantía del derecho fundamental a la alimentación.

El segundo obstáculo consiste en que, a pesar del aumento cuantitativo de la producción y el consumo ecológico, existe una gran debilidad de conocimientos agroecológicos en la población, en la clase política y en muchos técnicos y científicos afiliados al paradigma del crecimiento mercantil, pero también, en la mayoría de l@s actuales consumidor@s responsables cuya proporción de consumo ecológico es baja frente a su consumo convencional. Una reciente encuesta indica que, quienes consumen comida ecológica, lo hacen una vez al mes (40%), una vez a la semana (14%) o a diario (3%) y la eligen, sobre todo, porque es saludable (68%), desde hace más de 5 años (62%) prefiriendo la denominación “eco” a “orgánico” o “bio”.

El tercer obstáculo es la reacción del Sistema Alimentario Industrial, con su poder económico, institucional, mediático y “científico” ante el avance de los pequeños -pero valerosos- Sistemas Alimentarios Agroecológicos. Sin el menor pudor, la agroindustria y sus voceros califican a la Agroecología como un bulo carente de rigor científico que no aporta nada a una alimentación industrial reglada por normas nacionales e internacionales que garantizan “totalmente” la salud y la seguridad alimentaria.

En el “libre comercio de alimentos”, cada eslabón de la cadena sufre –pero también reproduce- la lógica depredadora de la especulación alimentaria. Por el contrario, la Agroecología tiene en cuenta las necesidades de la distribución y el consumo que, a su vez, contemplan las necesidades de la producción respetando los límites de la Naturaleza. La distribución agroecológica y el consumo responsable se basan en cultivos de temporada, cercanía, el menor número posible de intermediarios, comercio justo para productores y consumidores, cultura nutricional y gastronomía autóctonas, artesanía y pequeña industria transformadora que optimiza el aprovechamiento de los recursos y la reducción de los residuos. La Alimentación Agroecológica no puede prosperar sin la transformación del consumismo compulsivo en consumo responsable y sin redes propias de distribución eficientes y sostenibles frente a la gran distribución que impone su ley a productor@s y consumidor@s.

Las Luchas Campesinas son convergentes con las luchas de consumidor@s, mujeres y comunidades indígenas que, día a día, cuidan a las personas y a la Naturaleza, protegiendo semillas, agua, bosques y tierras de su privatización por parte de multinacionales o estados extranjeros.  Junt@s sembramos cultura alimentaria para crecer en salud, limitar la huella ecológica, cerrar la brecha metabólica campo-ciudad y crear redes de comercialización desde la responsabilidad compartida y equivalente de tod@s l@s actor@s del Sistema Alimentario Agroecológico (productor@s, pescador@s, elaborador@s, artesan@s, transportistas, logistas, distribuidor@s, cociner@s, nutricionistas, familias, consumidor@s, escuela, educador@s, científic@s, técnic@s y polític@s comprometid@s con la transición a Sistemas Alimentarios Agroecológicos). Desde la semilla en tierra fértil a la mesa responsable (familiar, escolar o institucional) producimos economía del bien común, cooperación, ecofeminismo, justicia, igualdad y seguridad y soberanía alimentaria para todas las personas y todos los pueblos.

La Agroecología es premisa y resultado en: a) la lucha contra el hambre, la malnutrición y la obesidad infantil, b) la garantía de la Soberanía y la Justicia Alimentarias, c) la promoción de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y d) la mitigación del Cambio Climático.


La Garbancita Ecológica

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Los impuestos podrían ser una herramienta para llevar la contabilidad de los costes reales de producción

BOLZANO, ITALIA, 10 DE ABRIL DE 2019. IFOAM EU (traducción SEAE) – El cultivo de patata convencional en Alemania cuesta 1.298 €/hectárea (ha) solo en lo referido a contaminación de aguas subterráneas. En cambio, para la producción de patata ecológica, el coste de la contaminación del agua subterránea se reduce a 0,4 € / ha. El estudio «Los impuestos como herramienta para la contabilidad real de costes», que  ha presentado IFOAM EU en la primera edición del Foro de la Mejor Economía, muestra cómo los impuestos pueden ser una herramienta para un sistema alimentario más sostenible, más justo y más transparente.

El estudio «Suelo y más impactos» (Taxation as a tool towards true cost accounting_Final Report) (Soil & More Impacts), analiza los seis potenciales mecanismos de impuestos indirectos que podrían servir como herramienta para mostrar el coste real de los alimentos. El estudio muestra que un impuesto sobre los productos fitosanitarios no ecológicos (PPP) y/o los fertilizantes es la forma que más se ajusta a la realidad para explicar el verdadero coste de los alimentos. Un impuesto de este tipo también puede desincentivar el uso de productos para la protección de plantas (PPA) perjudiciales para el medio ambiente. Según Inka Sachse, investigadora de «Soil and More Impacts», el contexto cultural y económico de estos impuestos es crucial. Según declaró: «Solo una combinación de política, impuestos, comunicación y la propuesta de alternativas realistas resulta efectiva, mientras que la tributación podría tener menor importancia».

Eduardo Cuoco, Director de IFOAM EU, dijo: “El movimiento ecológico se compromete a encontrar soluciones para un sistema alimentario más justo y transparente. Para lograr esto, todos los operadores del sistema deben colaborar. Juntos, deben garantizar que el valor y el poder estén distribuidos equitativamente y que los costes y beneficios de la producción de alimentos se tengan en cuenta de forma equitativa «.

IFOAM EU desea trabajar con los responsables políticos para desarrollar un marco unificado de indicadores para una contabilidad real de costes. Esto haría que el principio de “quien contamina paga” sea tangible y recompense las prácticas que generan beneficios públicos. El movimiento europeo de agricultura y alimentación ecológicos espera que este estudio sea un punto de partida para establecer un sistema alimentario más sostenible, más justo y más transparente.


Para más información:

Eva Berckmans, Responsable de Comunicaciones;  eva.berckmans@ifoam-eu.org

Silvia Schmidt, Responsable de Políticas Alimentarias;  silvia.schmidt@ifoam-eu.org


Información adicional:

The Best Economy Forum es una plataforma de discusión internacional para empresas que aplican con éxito estrategias de sostenibilidad.

IFOAM EU encargó el estudio ‘Los impuestos como una herramienta para la contabilidad real de costes’ para el suelo y más impactos

IFOAM EU representa a más de 200 organizaciones miembros en la UE-28, los países en vías de adhesión a la UE y la AELC. Las organizaciones miembros abarcan toda la cadena de alimentos ecológicos e incluso más allá: desde organizaciones de agricultores y elaboradores, minoristas, certificadores, consultores, comercializadores e investigadores, hasta organismos de defensa del ambiente y del consumidor.