La producción ecológica de la Comunitat Valenciana se consolida con fuerza

La producción ecológica de la Comunitat Valenciana se consolida con fuerza

«El camino ya ha comenzado y estamos en continua evolución. Seguiremos adelante, cueste lo que cueste, consolidando el sector ecológico de la Comunitat Valenciana», así concluía la intervención de José Antonio Rico, presidente del Comité d’Agricultura Ecològica de la Comunitat Valenciana (CAECV), durante la rueda de prensa de presentación del «Informe de Producción Ecológica de la CV» que recoge los datos y estadísticas del 2018 en referencia al número de operadores, superficie, volumen de negocio y tipos de cultivo, entre otras referencias (y que pueden consultarse en este mismo espacio). Así pues, el incremento mostrado durante el último año indica que la CV sigue siendo una de las CC.AA. pioneras a nivel nacional que apuesta por este método de producción.

Rico destacó que este incremento se debe, en gran parte, al reconocimiento institucional, social y jurídico de la agricultura ecológica, a nivel local y autonómico y también, europeo, y esto supone «una gran motivación para el sector eco de la CV para seguir hacia delante». De hecho, el próximo junio, el CAECV cumplirá 25 años, «hecho que certifica la confianza en el sector».

Así pues, el Presidente del CAECV reconoció que desde el ámbito institucional, este reconocimiento viene por parte del «I Plan de Producción Ecológica» de la Comunitat Valenciana, que ha supuesto un impulso para que muchos productores/as apostaran por su conversión y mejoraran su formación en el sector. En la actualidad, «este Plan está asentando las bases para que el sector consolide su evolución de forma ordenada y bajo bases seguras».

Respecto al reconocimiento jurídico, Rico señaló que «en el ámbito europeo se está trabajando en la nueva Normativa, una regulación que también seguirá consolidando el sector a nivel europeo». Y en cuanto al reconocimiento social, Rico destacó que «la sociedad valenciana corresponde al sector ecológico valenciano ya que siempre ha confiado en los productos de proximidad. A pesar de ser principalmente exportadores, la AE lleva inherente ese compromiso social que fomenta el consumo de proximidad y productos locales y que, aquí está ganando mucho peso».

Por otra parte, Rico quiso destacar que «el número de operadores se ha incrementado y hemos percibido cómo las mujeres están ganando protagonismo en los distintos ámbitos del sector así como los jóvenes». Aunque resaltó que «uno de los grandes problemas a los que se enfrenta el campo valenciano es el relevo generacional». También señaló que «una de las limitaciones con las que se encuentran los mismos agricultores/as que emprenden su negocio, es la falta de proyectos comerciales que, al igual que impulsan las exportaciones puedan hacerlo con los canales cortos de distribución».


A continuación, compartimos la Nota de Prensa del CAECV sobre el Informe de la Producción Ecológica en la CV.


La cifra supone el 25% del valor de mercado del consumo de productos ecológicos de España

El sector ecológico de la Comunitat Valenciana genera un volumen de negocio de 452 millones de euros

València, 17 de abril de 2019.- El sector ecológico de la Comunitat Valenciana ha generado, en 2018, un volumen de negocio de 452,4 millones de €. Esta cifra representa el 25% del valor de mercado del consumo de productos ecológicos de toda España, que alcanza los 1.805 millones de €.

Así se desprende de los datos del Informe Anual de la Producción Ecológica que el presidente del Comité d’Agricultura Ecològica de la Comunitat Valenciana (CAECV), José Antonio Rico, ha presentado esta mañana en la sede de Cajamar.

Rico ha destacado que “estos datos demuestran que la valenciana, precisamente el año que el CAECV cumple 25 años desde su creación, se convierte en una de las autonomías que más está apostando por este método de producción. Junto a Cataluña, ha explicado, alcanzamos el 57,4% del volumen de negocio de todo el territorio nacional”.

Evolución del número de operadores

La Comunitat Valenciana ha cerrado 2018 con 2.904 operadores (productores agrícolas, ganaderos, de material vegetativo, acuícolas, empresas e importadores). Esta cifra ha supuesto un incremento del 11,2% en el último año (2017 – 2018), mientras que entre 2015 y 2018 el crecimiento ha sido del 29%.

Por provincias, Castelló ha liderado el crecimiento en el número de operadores en el último año, con un 19%, seguida de Alicante (12%) y València (9%). Si hablamos de la evolución en el periodo comprendido entre 2015 y 2018, la provincia de Castelló también ha encabezado el incremento en el número de operadores, con un 49%, seguida de València (39%) y Alicante (25%).

Para el presidente del CAECV, “estamos hablando de crecimientos muy importantes que el año pasado nos situaron a la cabeza del crecimiento del número de operadores. Este año confiamos poder seguir encabezando las estadísticas ya que los datos que ha avanzado el Ministerio de Agricultura hablan de un crecimiento medio en el número de operadores del 6%, cifra que la Comunitat prácticamente multiplica por dos”.

Productores, empresas e importadores

Si hacemos referencia al número de productores, es decir, agricultores, ganaderos, productores de material vegetativo y productores acuícolas dedicados a la producción ecológica, en el último año la Comunitat Valenciana ha pasado de tener 2.037 a 2.218, que traducido en términos porcentuales significa haber crecido un 8,8%. Este dato se traduce en un 22,6% si hablamos del periodo comprendido entre 2015 y 2018.

Con un incremento del 18,9%, Castelló sigue liderando el crecimiento entre 2017 y 2018, seguida de Alicante, con un 12,4% y València, que ha subido en el último año un 9,1% su número de productores ecológicos. La provincia de Castelló también lidera este incremento en los últimos cuatro años (2015 – 2018), con una subida del 34,3%, seguida muy de cerca por València (32,2%) y Alicante, con un 22,8%.

El número de empresas ha crecido en el último año un 19,1%, muy por encima de lo que lo ha hecho la media nacional que, entre 2017 y 2018 lo ha hecho en un 11%. Las empresas dedicadas al sector ecológico han sufrido un incremento del 51,9% entre 2015  y 2018.

Los sectores más representativos de las empresas ecológicas ubicadas en la Comunitat Valenciana son los dedicados a la elaboración, conservación, manipulación y envasado de frutas y hortalizas, bodegas y aquellas dedicadas a la elaboración de productos alimenticios de origen animal.

El número de importadores certificados ha crecido en el último año un 23,2% y en los últimos cuatro años un 86,4%. «El sector ecológico está demostrando ser muy competitivo e innovador y las cifras que hoy presentamos dicen que estamos generando nuevas oportunidades de negocio y de trabajo, ayudando a mitigar uno de los principales problemas que tiene el campo valenciano, que no es otro que el del relevo generacional. Además, hablamos de un método de producción de gran importancia económica, social y ambiental”.

La superficie certificada multiplica por dos su extensión

El año 2018 se ha cerrado con 114.509 hectáreas certificadas, un 18,6% más que el año anterior, cuando se alcanzaron las 96.477 hectáreas. Para Rico, “en 2017 lideramos el crecimiento nacional y, en 2018, seguimos por encima de la media nacional, que está en un incremento del 5%. Autonomías como Cataluña han subido su superficie en el último año un 5%, mientras que Baleares lo ha hecho en un 11%”.

Si hablamos del periodo 2015 – 2018, nuestro territorio ha visto como ha multiplicado prácticamente por dos la superficie dedicada a la producción ecológica. En 2015 contábamos con 77.120 hectáreas, mientras que en 2018 contabilizamos 114.509, lo que supone un incremento del 48,6%.

Otro dato a tener en cuenta es que, en estos momentos, la superficie dedicada a la agricultura ecológica en la Comunitat Valenciana representa el 5,7% de la superficie agraria total y el 13,9% de la superficie agraria útil.

Por provincias, València encabeza el crecimiento en el último año, con un 31,6%, seguida de Castelló (21,1%) y Alicante (4,2%). Entre 2015 y 2018 València también es la que más ha crecido, con un 80,5% más de superficie dedicada a este sistema de producción. Le sigue la provincia de Castelló, con un aumento del 71,9% y Alicante (15,7%).

Principales cultivos, comarcas productoras y destino de las producciones

Los cultivos ecológicos que más superficie representan en nuestra Comunitat son: el viñedo para vino, los frutos secos, el olivar para aceite, los cereales, los cítricos, los frutales y las hortalizas.

  • Viñedo para vino: 630 ha. (18% de la superficie respecto al convencional)
  • Frutos secos: 9.250 ha. (13,2% de la superficie respecto al convencional)
  • Olivar para aceite: 4.612 ha. (5% de la superficie respecto al convencional)
  • Cereales: 3.599 ha. (8,5% de la superficie respecto al convencional)
  • Cítricos: 3.027 ha. (1,9% de la superficie respecto al convencional)
  • Frutales: 1.227 ha. (0,8% de la superficie respecto al convencional)
  • Hortalizas: 832 ha. (3,5% de la superficie respecto al convencional)

 

En cuanto a las comarcas que más importancia tienen en el sector ecológico, si hablamos de superficie certificada, las principales son: El Baix Maestrat en Castelló, La Plana de Utiel – Requena en València y l’Alt Vinalopó, el Vinalopó Mitjà y La Vega Baja en Alicante.

Por otra parte, si hacemos referencia a los tipos de cultivo, en la Plana de Utiel – Requena y en el Vinalopó Mitjà predomina el cultivo de viñedo, la producción de frutos secos se concentra, principalmente en l’Alt Vinalopó y el Vinalopó Mitjà, el olivar certificado en ecológico se ubica en L’Alt Vinalopó, la producción de cereales se concentra en la zona interior de la Comunitat, en mayor medida en las comarcas de la Plana de Utiel – Requena, El Valle de Cofrentes – Ayora y l’Alt Vinalopó, la producción de cítricos, en su mayoría limones en la comarca de La Vega Baja, los frutales en La Ribera Alta, La Costera, La Vall d’Albaida, L’Alcoià y el Baix Vinalopó y el cultivo de hortalizas en l’Horta Nord, l’Alt Vinalopó, l’Alacantí, el Baix Vinalopó y La Vega Baja.

Nuestras exportaciones se  dirigen  casi  en su  totalidad  a  la  Unión  Europea  (Alemania, Francia, Reino Unido, Italia, Suecia y Países Bajos, entre otros). Cinco categorías dominan las exportaciones de productos ecológicos de la Comunitat: hortalizas, frutos secos, vinos, aceites y frutas. Entre estos cultivos se concentra cerca del 75% de los productos valencianos exportados.

Para José Antonio Rico “estos datos demuestran la continua evolución del sector ecológico de la Comunitat Valenciana y lo estamos haciendo de forma ordenada gracias a la puesta en marcha del I Plan de Producción Ecológica. Nuestro objetivo es el de seguir mejorando el campo valenciano, ofreciendo al consumidor productos sanos, de mayor calidad y respetuosos con el medio ambiente, que es lo que nos está demandando”, ha finalizado.


Más información

La producción ecológica de la Comunitat Valenciana se consolida con fuerza

La sociedad civil lanza 70 propuestas para impulsar políticas agroalimentarias innovadoras a nivel local

  • Personas productoras y transformadoras, entidades, redes y agentes sociales y políticos del sector primario del territorio valenciano han elaborado la “Carta para la Soberanía Alimentaria de nuestras comarcas”, un conjunto de propuestas concretas encaminadas a impulsar la soberanía alimentaria desde el ámbito local.
  • La Carta, que se presenta de cara a las próximas elecciones, reclama avanzar en la generación de políticas municipales y autonómicas que pongan en valor la producción agroalimentaria y el territorio.

La situación del sector agroalimentario y del medio rural valenciano sigue siendo preocupante. Los pueblos se quedan sin gente, las tierras de cultivo se abandonan y, mientras la renta agraria disminuye, se exportan los mejores productos valencianos a precios bajos. A pesar de ciertos avances en el ámbito autonómico, como la Llei de l’Horta de València o el Pla valencià de Producció Ecològica, las “políticas” demuestran ser insuficientes para abordar con firmeza estas problemáticas. En este sentido, tras meses de trabajo, varias entidades, redes y agentes políticos y sociales del territorio valenciano han presentado, de cara a las elecciones municipales, un documento que reivindica el derecho de la ciudadanía a decidir sobre las políticas alimentarias, “poniendo en el centro los valores de la vida, el territorio y la sostenibilidad del planeta”.

A través de esta carta, se ofrecen una serie de propuestas para repensar el sistema agroalimentario “en clave de proximidad, justicia social y sostenibilidad de los territorios, pueblos, ciudades y comarcas”. El documento reclama avanzar en la generación de políticas municipales y autonómicas que pongan en valor la producción agroalimentaria y el territorio, y plasma dos objetivos básicos: “que las personas productoras puedan vivir dignamente, y que el fruto de su trabajo pueda alimentar de manera sana, sostenible y justa nuestros pueblos y ciudades”. En definitiva, se trata de entender que “la alimentación, y por tanto la agricultura, no deben entenderse como un negocio sino como un medio que sostiene nuestra vida y la de nuestros territorios”.

A problemas globales, medidas locales: hacia la Soberanía Alimentaria de los pueblos


En 2014, tras la celebración del I Congreso Internacional de Economía Social y Solidaria, convocado por la Red Estatal de Economía Social y Solidaria, más de 30 entidades del ámbito estatal suscribieron la “Carta para la Soberanía Alimentaria desde nuestros municipios”, un documento que fijaba la necesidad de abordar de forma holística el sistema agroalimentario de los municipios, teniendo en cuenta tanto las dimensiones horizontales (medio ambiente, salud, cultura, patrimonio, ocupación, igualdad, educación…) como las dimensiones verticales de la cadena (producción, transformación, almacenaje, distribución, transporte, consumo, gestión de residuos), todo concebido en el marco de un contexto global.

Cinco años después, entidades, redes y agentes políticos y sociales del territorio valenciano se han reunido en el Xalet del Doctor Bartual en La Punta (Valencia) para trasladar las propuestas municipalistas al contexto valenciano, y plasmarlas en la Carta para la Soberanía Alimentaria de nuestras comarcas”. Este documento recoge en 5 bloques las principales ideas para impulsar la soberanía alimentaria desde el ámbito local.

  1. Gobernanza alimentaria: se apuesta por la creación de espacios de participación e interacción entre la administración, la sociedad civil y los actores interesados en definir y desarrollar las estrategias y hacer seguimiento de estas.
  2. Dinamización del sector agroalimentario: se propone la necesidad de desarrollar un plan de formación y de capacitación en prácticas agroecológicas con el objetivo de profesionalizar y promover las actividades relacionadas con la soberanía alimentaria.
  3. Protección del territorio y gestión de los recursos naturales: se apuesta por promover una ley básica para la protección de los suelos fértiles, tal y como defiende la Red estatal Intervegas, para evitar la especulación, así como invertir y redistribuir recursos hacia el medio rural.
  4. Comercialización y consumo de proximidad: la Carta defiende los espacios locales como lugares para impulsar la Soberanía Alimentaria. Para fomentar los canales cortos de comercialización se establece la necesidad de dotar al sector productivo de infraestructuras para la transformación y la comercialización de los productos locales.
  5. Compra pública y cambio cultural: se exige una Ley de Compra Pública para orientar los pliegos de condiciones en equipamientos y servicios de titularidad pública (hospitales, escuelas), así como aprobar ordenanzas municipales para que todos estos servicios de titularidad pública incorporen criterios de alimentación sostenible, saludable y de proximidad.

Estas propuestas se harán llegar a todos los municipios del territorio valenciano, así como a la administración autonómica, con el fin de promover nuevas iniciativas para impulsar la soberanía alimentaria desde el ámbito local.


La Carta de la Punta es un trabajo colaborativo de entidades que trabajan en y por un medio rural vivo y a favor de la soberanía alimentaria desde una perspectiva agroecológica. Las entidades firmantes de esta carta somos:

Plataforma per la Sobirania Alimentària del País Valencià
REAS-PV, Xarxa d’economia alternativa i solidària del País Valencià
SEAE, Societat Espanyola d’Agricultura Ecològica/Agroecologia
Periferies del Món
Transversal Cooperativa
CERAI, Centre d’Estudis Rurals i d’Agricultura Internacional
Fundació Mundubat
Per l’horta
Cordinadora Camperola del País Valencià-COAG (CCPV-COAG)
Justícia Alimentària
COTASA cooperativa
Colla ecologista l’Arrel
Associació Del Camp a la Taula
Mercatremol
Xarxa d’Agroecologia de Castelló (XAC)
Spg Àlacant

La Zafra Cooperativa
Llavors d’ací, Associació per a la promoció de la biodiversitat agrària
El Llibrell, Eines per a la transformació social
EcoAltea
Mercatremol
Confraria de pescadors de Gandia
Spg Ecollaures
Entrepobles
La Camperola Cooperativa Agroecològica
Associació pel Desenvolupament Rural del Camp d’Elx
Biotrèmol
Federació d’Ecologistes en Acció del País Valencià
La producción ecológica de la Comunitat Valenciana se consolida con fuerza

Campesin@s, consumidor@s y ciudadan@s frente a la especulación alimentaria.

17 de abril de 2019.

Día Internacional de las Luchas Campesinas

El 17 de abril, La Vía Campesina y los movimientos sociales por la Soberanía Alimentaria -en recuerdo de la matanza de 19 campesin@s sin tierra en el Estado de Dos Carajas, Brasil, en 1996- promueven un Día internacional de Lucha Campesina. El 18 de diciembre de 2018, la Asamblea General de Naciones Unidas adoptó la “Declaración sobre los derechos de los campesinos y otras personas que trabajan en las zonas rurales”que obliga a los Estados a proteger los asentamientos campesinos e indígenas, la tierra y las semillas frente a su mercantilización y privatización por parte de las multinacionales. La Vía Campesina llama a movilizarse “a otros movimientos sociales organizados, sindicales, universidades, medios de comunicación amigxs y gobiernos que priorizan a los pueblos para defender los derechos campesinos de las políticas basadas en el mercado global y el agronegocio”.

La crisis del actual (Des)Orden Alimentario Internacional es producto de su propia dinámica constitutiva: la industrialización, mercantilización y globalización de la producción, la circulación y el consumo de los alimentos.

Los alimentos no deben ser tratados como mercancías. El acceso a una alimentación saludable y sostenible para todas las personas y la soberanía alimentaria de todos los pueblos para producir y consumir sus propios alimentos, son Derechos Fundamentales protegidos por las constituciones democráticas de los países y por la legislación internacional (Declaración de DDHH de la ONU de 1948 y Pactos Internacionales suscritos por el Sistema de Estados para la protección efectiva de los Derechos Humanos en su vertiente de Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Alimentarios.

Sin embargo, la libertad de producción de alimentos a gran escala para el mercado mundial -junto al consumo irresponsable inoculado por una publicidad multinacional sin límites ecológicos, políticos o jurídicos- desafía el imperio de la ley al tratar a los alimentos como mercancías sujetas a la competitividad de un mercado controlado por multinacionales que reciben el apoyo de las instituciones internacionales del mercado y de la mayoría de los estados.

El mundo produce más alimentos de los necesarios. Sin embargo, de 7.500 millones de habitantes, 800 millones pasan hambre al tiempo que se tira el 30% de la comida y 2.000 millones padecen sobrepeso, obesidad y enfermedades asociadas al exceso y la toxicidad de las mercancías alimentarias. Los gases de efecto invernadero vinculados a la industrialización de la agricultura y la ganadería radicalizan el Cambio Climático que rompe los ciclos biológicos de plantas y animales, eleva la temperatura y produce deshielo en los polos, lluvias torrenciales, tornados, sequías y desertificación. El empleo masivo de pesticidas, herbicidas, fungicidas, fertilizantes, hormonas, antibióticos, aditivos alimentarios y envases, sobre todo plásticos, contaminan alimentos, agua, tierra y aire y obligan a incinerar miles de millones de toneladas de residuos que esparcen dioxinas, furanos y metales pesados, afectando gravemente a la seguridad alimentaria y a la salud ambiental.

El libre comercio de alimentos arruina las formas tradicionales de producción campesina de temporada, cercanía, circuitos cortos de comercialización y circuito cerrado de insumos, residuos y energía, privatiza los bienes comunes de la Naturaleza, derrocha el agua y hace muy difícil el acceso a la tierra y la vida en el medio rural, generando migraciones masivas. Las subvenciones a la producción por la producción y la competitividad por la competitividad, atrapan a la agricultura familiar campesina en un proceso destructivo y autodestructivo que impone a la producción agraria precios cada vez más bajos, dependencia de las multinacionales, deterioro de la calidad de los alimentos, de la biodiversidad y de la fertilidad de la tierra así como graves desequilibrios territoriales, abandono de la actividad agraria y despoblamiento de las zonas rurales a favor de un urbanismo patológico inviable desde todos los puntos de vista.

Frente a estas catástrofes que se retroalimentan entre sí, se alzan la Agroecología y el Consumo Responsable que revalorizan la cultura y los valores campesinos incorporando conocimientos agronómicos, diálogo y cooperación entre l@s numeros@s protagonistas de subsistemas alimentarios agroecológicos basados en una economía circular que tiende a residuos cero para afrontar y revertir los daños de la alimentación globalizada. La producción campesina cultiva a favor de la Naturaleza, proporciona alimentos para la población cercana y parte de los conocimientos agroganaderos tradicionales: rotación de cultivos, variedades locales, recolección en punto óptimo de maduración, cultivos de temporada, tecnologías respetuosas con los procesos y tiempos biológicos y devolución de los residuos orgánicos al suelo tras un adecuado compostaje. Es intensiva en mano de obra, impide la emigración forzosa y contribuye a la fertilidad de la tierra, al ahorro de agua, la reducción de la huella de carbono y la resiliencia frente al cambio climático.

La alimentación agroecológica es algo más que una moda. Avanza con paso firme, a pesar de –o gracias a- superar grandes obstáculos. El primer obstáculo está siendo la penetración intensiva en la producción y distribución masiva de alimentos ecológicos de los mismos capitales responsables del hambre y la comida basura. Las cadenas de gran distribución ya controlan el 70% del mercado de alimentos ecológicos. Estos inversores producen comida ecológica con sello oficial “bio” manteniendo la producción a gran escala, la distribución mundial, el trabajo precarizado o esclavo, el expolio de tierras, la coerción a l@s pequeñ@s productor@s y la consideración de los alimentos –ahora con sello ecológico- como mercancías rentables y no como la garantía del derecho fundamental a la alimentación.

El segundo obstáculo consiste en que, a pesar del aumento cuantitativo de la producción y el consumo ecológico, existe una gran debilidad de conocimientos agroecológicos en la población, en la clase política y en muchos técnicos y científicos afiliados al paradigma del crecimiento mercantil, pero también, en la mayoría de l@s actuales consumidor@s responsables cuya proporción de consumo ecológico es baja frente a su consumo convencional. Una reciente encuesta indica que, quienes consumen comida ecológica, lo hacen una vez al mes (40%), una vez a la semana (14%) o a diario (3%) y la eligen, sobre todo, porque es saludable (68%), desde hace más de 5 años (62%) prefiriendo la denominación “eco” a “orgánico” o “bio”.

El tercer obstáculo es la reacción del Sistema Alimentario Industrial, con su poder económico, institucional, mediático y “científico” ante el avance de los pequeños -pero valerosos- Sistemas Alimentarios Agroecológicos. Sin el menor pudor, la agroindustria y sus voceros califican a la Agroecología como un bulo carente de rigor científico que no aporta nada a una alimentación industrial reglada por normas nacionales e internacionales que garantizan “totalmente” la salud y la seguridad alimentaria.

En el “libre comercio de alimentos”, cada eslabón de la cadena sufre –pero también reproduce- la lógica depredadora de la especulación alimentaria. Por el contrario, la Agroecología tiene en cuenta las necesidades de la distribución y el consumo que, a su vez, contemplan las necesidades de la producción respetando los límites de la Naturaleza. La distribución agroecológica y el consumo responsable se basan en cultivos de temporada, cercanía, el menor número posible de intermediarios, comercio justo para productores y consumidores, cultura nutricional y gastronomía autóctonas, artesanía y pequeña industria transformadora que optimiza el aprovechamiento de los recursos y la reducción de los residuos. La Alimentación Agroecológica no puede prosperar sin la transformación del consumismo compulsivo en consumo responsable y sin redes propias de distribución eficientes y sostenibles frente a la gran distribución que impone su ley a productor@s y consumidor@s.

Las Luchas Campesinas son convergentes con las luchas de consumidor@s, mujeres y comunidades indígenas que, día a día, cuidan a las personas y a la Naturaleza, protegiendo semillas, agua, bosques y tierras de su privatización por parte de multinacionales o estados extranjeros.  Junt@s sembramos cultura alimentaria para crecer en salud, limitar la huella ecológica, cerrar la brecha metabólica campo-ciudad y crear redes de comercialización desde la responsabilidad compartida y equivalente de tod@s l@s actor@s del Sistema Alimentario Agroecológico (productor@s, pescador@s, elaborador@s, artesan@s, transportistas, logistas, distribuidor@s, cociner@s, nutricionistas, familias, consumidor@s, escuela, educador@s, científic@s, técnic@s y polític@s comprometid@s con la transición a Sistemas Alimentarios Agroecológicos). Desde la semilla en tierra fértil a la mesa responsable (familiar, escolar o institucional) producimos economía del bien común, cooperación, ecofeminismo, justicia, igualdad y seguridad y soberanía alimentaria para todas las personas y todos los pueblos.

La Agroecología es premisa y resultado en: a) la lucha contra el hambre, la malnutrición y la obesidad infantil, b) la garantía de la Soberanía y la Justicia Alimentarias, c) la promoción de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y d) la mitigación del Cambio Climático.


La Garbancita Ecológica

Si vuestra entidad o colectivo comparte los contenidos de este comunicado, puede difundirlo y adherir su firma enviando un correo a lacestabasica@lagarbancitaecologica.org.

Todas las adhesiones serán registradas en nuestra web y enlazadas a vuestra página.

Los impuestos podrían ser una herramienta para llevar la contabilidad de los costes reales de producción

BOLZANO, ITALIA, 10 DE ABRIL DE 2019. IFOAM EU (traducción SEAE) – El cultivo de patata convencional en Alemania cuesta 1.298 €/hectárea (ha) solo en lo referido a contaminación de aguas subterráneas. En cambio, para la producción de patata ecológica, el coste de la contaminación del agua subterránea se reduce a 0,4 € / ha. El estudio «Los impuestos como herramienta para la contabilidad real de costes», que  ha presentado IFOAM EU en la primera edición del Foro de la Mejor Economía, muestra cómo los impuestos pueden ser una herramienta para un sistema alimentario más sostenible, más justo y más transparente.

El estudio «Suelo y más impactos» (Taxation as a tool towards true cost accounting_Final Report) (Soil & More Impacts), analiza los seis potenciales mecanismos de impuestos indirectos que podrían servir como herramienta para mostrar el coste real de los alimentos. El estudio muestra que un impuesto sobre los productos fitosanitarios no ecológicos (PPP) y/o los fertilizantes es la forma que más se ajusta a la realidad para explicar el verdadero coste de los alimentos. Un impuesto de este tipo también puede desincentivar el uso de productos para la protección de plantas (PPA) perjudiciales para el medio ambiente. Según Inka Sachse, investigadora de «Soil and More Impacts», el contexto cultural y económico de estos impuestos es crucial. Según declaró: «Solo una combinación de política, impuestos, comunicación y la propuesta de alternativas realistas resulta efectiva, mientras que la tributación podría tener menor importancia».

Eduardo Cuoco, Director de IFOAM EU, dijo: “El movimiento ecológico se compromete a encontrar soluciones para un sistema alimentario más justo y transparente. Para lograr esto, todos los operadores del sistema deben colaborar. Juntos, deben garantizar que el valor y el poder estén distribuidos equitativamente y que los costes y beneficios de la producción de alimentos se tengan en cuenta de forma equitativa «.

IFOAM EU desea trabajar con los responsables políticos para desarrollar un marco unificado de indicadores para una contabilidad real de costes. Esto haría que el principio de “quien contamina paga” sea tangible y recompense las prácticas que generan beneficios públicos. El movimiento europeo de agricultura y alimentación ecológicos espera que este estudio sea un punto de partida para establecer un sistema alimentario más sostenible, más justo y más transparente.


Para más información:

Eva Berckmans, Responsable de Comunicaciones;  eva.berckmans@ifoam-eu.org

Silvia Schmidt, Responsable de Políticas Alimentarias;  silvia.schmidt@ifoam-eu.org


Información adicional:

The Best Economy Forum es una plataforma de discusión internacional para empresas que aplican con éxito estrategias de sostenibilidad.

IFOAM EU encargó el estudio ‘Los impuestos como una herramienta para la contabilidad real de costes’ para el suelo y más impactos

IFOAM EU representa a más de 200 organizaciones miembros en la UE-28, los países en vías de adhesión a la UE y la AELC. Las organizaciones miembros abarcan toda la cadena de alimentos ecológicos e incluso más allá: desde organizaciones de agricultores y elaboradores, minoristas, certificadores, consultores, comercializadores e investigadores, hasta organismos de defensa del ambiente y del consumidor.

La producción ecológica de la Comunitat Valenciana se consolida con fuerza

Bio-distritos: Innovación Territorial Agroecológica para el desarrollo rural

La edición 35 de la Revista Ae analiza en profundidad la creación de bio-distritos (o eco-regiones) como una solución innovadora que promueve un nuevo enfoque territorial a través de la promoción de la cultura de lo ecológico. Aquí puedes consultar el sumario y autores/as – “Bio-distritos/Eco-regiones: Innovación territorial agroecológica

(NP Redacción AE, SEAE – 03/04/2019). –  La Revista Ae, publicación trimestral editada por la Sociedad Española de Agricultura Ecológica/Agroecología (SEAE), dedica su última edición a profundizar en la materia de los bio-distritos o eco-regiones, una experiencia innovadora para el desarrollo territorial, especialmente el rural, que propone estrategias diversas para el fomento de la producción ecológica, la soberanía alimentaria y la lucha contra el Cambio Climático (en prácticas de adaptación y mitigación). Han participado en la elaboración de este número importantes expertos/as en agroecología y bio-distritos, como Salvatore Basile (AIAB), Eduardo Cuoco (IFOAM EU), Giuseppe Orefice (IN.N.E.R) o Kim Assaël (IDEASS).

Un bio-distrito o eco-región es un área geográfica donde agricultores/as, ciudadanos/as, operadores turísticos, asociaciones y administraciones públicas establecen un acuerdo para la gestión sostenible de los recursos locales, adoptando un modelo ecológico de producción y consumo. Por ello, el artículo de fondo de este número explica en profundidad cuáles son los principales factores que caracterizan a un bio-distrito (qué es, quiénes participan y cómo ponerlo en marcha) y realiza un análisis de la experiencia de diferentes bio-distritos con amplia trayectoria en países como Italia o Francia (bio-distrito de Cilento y Biovallée) así como algunas de las iniciativas incipientes en España o Portugal (eco-distrit en la comarca del Vinalopó Mitjà i Alt en Alicante o la eco-region de Idanha-a-Nova).

Para completar esta información, la Revista Ae incluye una entrevista con tres de los representantes de IN.N.E.R. (International Network of Eco-Regions), la única red a nivel mundial que apoya la creación y desarrollo de bio-distritos y trabaja para la transición agroecológica de los territorios. En esta conversación a tres, se examinan tanto los principales obstáculos de los bio-distritos como los puntos clave de su desarrollo. Y también se incluye un artículo de análisis realizado por varios representantes de la Junta Directiva de SEAE que trata sobre las fortalezas de esta innovación territorial pero también, sobre sus diferentes acepciones y sesgos en la implementación.


Novedades en Ae

Esta publicación dedicada a la divulgación de la agroecología, agricultura y ganadería ecológica presenta novedades tanto en estructura como en los contenidos y diseño. Tras la renovación del Consejo Editorial de Ae y la creación de la figura de los asesores/as y consejeros/as (expertos/as en la materia que forman parte de SEAE), Ae va incorporando paulatinamente cambios que pretenden hacer de esta revista un espacio de referencia en cuanto a información del sector y movimiento agroecológico se refiere.

Así pues, en este número podrán encontrarse contenidos específicos sobre Ecofeminismo u otros nuevos como la sección de “Alimentación y Consumo Responsable” donde aparece la Eco-receta de temporada. También, se incluyen importantes artículos sobre Producción Vegetal, en este caso, un novedoso “ensayo para el control biológico de la Flavescencia dorada”, una de las amenazas fitosanitarias mas graves en Europa y que afecta a los viñedos, que presenta unos resultados de éxito; o bien un estudio comparativo entre la calidad del suelo de la agricultura convencional, la biodinámica y la ecológica, en sistemas de cultivo hortícolas. Completan estos contenidos, las habituales fichas prácticas sobre plagas y enfermedades, insumos (en este número aparece el BIOCHAR), semillas o razas autóctonas.

Los artículos sobre municipalismo, ganadería ecológica, medio ambiente y desarrollo rural están dedicados a proyectos de ganadería ecológica extensiva y otros que tienen el objetivo de revitalizar el medio rural. Por último, son de gran interés los artículos sobre las diversas experiencias de agricultores/as y ganaderos/as ecológicos en provincias que acusan el despoblamiento, como son Soria y Orense; o la presentación de acciones como la Proposición de Ley de Protección de Suelos de Alto Valor Agrológico y de Suelos de Interés Agrario (Intervegas) o la experiencia de Som Alimentació o la Campaña “Comer y Cambiar, Todo es empezar” para poner en valor iniciativas que apuestan por el consumo agroecológico y responsable.

Un número, como versa en su editorial, “para aprender, investigar y disfrutar”.

Aquí, el sumario de la edición 35 – “Bio-distritos/Eco-regiones: Innovación territorial agroecológica


Para más información:

Sara Serrano

revista-ae@agroecologia.net – 682 659 349

La producción ecológica de la Comunitat Valenciana se consolida con fuerza

El “Atlas de la PAC”: una publicación de referencia para entender la Política Agraria Comunitaria

  • La coalición Por Otra PAC, formada por 37 organizaciones entre las que está SEAE, ha presentado en el Conama Local una publicación clave para comprender la profundidad e implicaciones de la actual PAC. DESCÁRGALA AQUÍ – Atlas de la PAC
  • El objetivo de esta obra, traducida a varios idiomas y adaptada a 5 países, es informar y sensibilizar a la sociedad europea en torno a esta política en temas relacionados como el clima, el uso de fitosanitarios, la salud, la biodiversidad o la propiedad de la tierra.
  • La Sociedad Española de Agricultura Ecológica/Agroecología (SEAE) destaca la necesidad de defender el modelo agroalimentario agroecológico para que se promueva desde políticas públicas y se exija por parte de la sociedad civil

Madrid/Toledo 2 de abril, 2019. Esta mañana, en la primera jornada del Conama Local de Toledo, ha tenido lugar la presentación del Atlas de la PAC, una obra de referencia para comprender en profundidad tanto el diseño como la distribución de las ayudas de Política Agraria Comunitaria (PAC), así como su impacto en el medio ambiente o en las sociedades rurales.

Esta obra ha sido pensada y diseñada para ser un instrumento de sensibilización e información para el público europeo acerca de la PAC y su reforma, actualmente en marcha. De esta manera, los lectores del Atlas podrán comprender la importancia que tiene la actual política agraria en relación con temas de gran interés social como la nutrición, la salud, la equidad global, la agricultura, el clima y el medioambiente.

El Atlas da argumentos para que el público en general se interese no solo por la agricultura sino también en las políticas europeas y mundiales que conciernen la agricultura y la alimentación. La obra, que llega ahora adaptada y traducida al español gracias a la coalición Por Otra PAC, inicialmente fue lanzada en otros tres países (Alemania, Francia e Italia), y ya están en marcha también las versiones inglesa y polaca. El lanzamiento de la edición en inglés tendrá lugar el 14 de mayo en Bruselas, y se espera un gran impacto en las instituciones y foros encargados de la programación de la futura PAC.

Hasta ahora, la PAC ha impulsado la intensificación en las zonas más productivas y no ha paliado el abandono de las prácticas agrarias de mayor valor socio-ambiental.

Según Inés Jordana, responsable de Agricultura y Alimentación de SEO/BirdLife, que ha actuado de editora de la versión española del Atlas,  “esta obra viene a cubrir un vacío en la literatura divulgativa sobre agricultura, medio ambiente y desarrollo rural. La inminente reforma de la PAC se presenta como una gran oportunidad para diseñarla de una forma más participativa, que englobe administraciones públicas, ONG, ciudadanía y productores informados. Para afrontar este debate, el Atlas aporta datos contrastados a nivel europeo de las distintas áreas de influencia de la PAC.

Por su parte, Gonzalo Echague, presidente de la Fundación Conama, ha destacado que “es muy importante que un documento como este se presente en el congreso ya que la PAC es una política europea fundamental para conseguir el desarrollo sostenible del medio rural”.


¿Qué es el Atlas de la PAC?

Ante todo, se trata de una obra pensada para entender las claves de la Política Agrícola Común (caracterizada por la complejidad de sus distintos elementos), los datos más relevantes, qué elementos apoya, cómo lo hace, qué impactos tiene o en qué puede mejorar, entre otros apartados.

La obra muestra datos de actualidad contrastados que analizan la PAC en relación con 19 temas de interés como, por ejemplo, el clima, el uso de fitosanitarios, la salud, la biodiversidad o la propiedad de la tierra, entre otros, y particularmente, permite resolver las dudas acerca de la PAC y su reforma.

Recoge además cuatro temas de gran interés para España que han sido desarrollados durante la jornada de hoy: Alimentación sostenible; Agricultura mediterránea: Agua y clima; ¿Apoya la PAC la transición agroecológica en España?; y Sistemas de Alto Valor Natural en España (SAVN)


¿Por qué importa tanto la PAC?

La PAC cuenta con casi un 40% de los fondos de la Unión Europea, es decir, unos 60.000 millones de euros anuales. Esto significa que cada ciudadano comunitario aporta al año 114 euros a esta política. En la actualidad, un 20% de los beneficiarios de la PAC siguen acaparando un 80% de las ayudas. El 70% de este presupuesto se emplea en pagos por hectárea sin requisitos estrictos, es decir, la PAC cubre principalmente pagos que se asocian al tamaño de las explotaciones. Desde el segundo pilar se financian algunos aspectos de desarrollo rural, producción ecológica y medidas para proteger el medio ambiente y el clima, pero con muy poco presupuesto.

Además, la Unión Europea ha adquirido compromisos internacionales en materia de cambio climático y biodiversidad, y la PAC no está diseñada para alcanzar estos compromisos. Si no se realiza una reforma profunda, la UE no cumplirá con los objetivos marcados.

Ni siquiera consigue sus objetivos sociales, con un alarmante bajo relevo generacional en el sector agropecuario y un difícil acceso a las tierras. Por ejemplo, entre 2003 y 2013 un tercio de los agricultores ha cesado su actividad, y un 3,1% de las explotaciones agrarias manejan más de la mitad de la superficie agraria de la UE.


“Agroecología: esta política no ayuda”

La Sociedad Española de Agricultura Ecológica/Agroecología (SEAE) ha participado en la coalición Por Otra PAC desde sus inicios, en materias como la definición de sus objetivos o el análisis de los Reglamentos propuestos por la Comisión Europea para la PAC post 2020.

El punto clave de la aportación de SEAE se centra en la defensa del modelo agroecológico como modelo agroalimentario, en el que el sistema de producción sea el ecológico y el consumo sostenible, justo, que respete al medio ambiente y a las personas y se comprometa con relaciones justas y equitativas. Así pues, desde SEAE se considera que el modelo agroecológico debería exigirse desde la sociedad civil y promoverse desde las políticas públicas.

SEAE también ha participado en la elaboración de los cuatro Capítulos que aportan la visión de la PAC desde la realidad que vivimos en el Estado español. Junto con Ecovalia, SEAE ha coordinado el Capítulo “Agroecología: esta política no ayuda” y ha realizado diversas contribuciones en los grupos de trabajo de otros tres:

  • “Agua, España sobreexplotada” – sobre la importancia de la gestión adecuada de la fertilidad de los suelos, aplicando sistemas de producción ecológica y para la conservación de las reservas hídricas y la reducción del uso de agua.
  • “Alto valor natural en España, la biodiversidad amenazada” – en el que se aportó una visión sobre la importancia de la ganadería ecológica
  • “Alimentación, hacia dietas sostenibles” – en cuestiones relativas al consumo responsable agroecológico, de dietas equilibradas, sostenibles, de producción ecológica y de temporada.

Por Otra PAC

Es una coalición de 37 entidades (asociaciones de productores ecológicos, ganaderos extensivos, organizaciones de cooperación al desarrollo, de nutrición, ambientales, de consumidores y empresas) con el objetivo de incidir en la nueva PAC para que sea justa y equitativa con las personas del medio rural; saludable, que asegure el acceso a una alimentación sana y sostenible y detenga el malgasto alimentario; respetuosa con el medio ambiente, que apoye las buenas prácticas agrarias; responsable globalmente, que contemple el desarrollo sostenible en el conjunto del planeta. De esta manera, la coalición Por Otra PAC trabaja por una nueva política agraria para toda la ciudadanía, incluidos los agricultores y ganaderos que apuestan por la sostenibilidad.


Más información:

DESCARGA DEL Atlas de la PAC