La incipiente experiencia de la Asociación de Leche Ecológica Certificada de Asturias (ALECA)

La incipiente experiencia de la Asociación de Leche Ecológica Certificada de Asturias (ALECA)

Este artículo presenta la reciente experiencia de la Asociación de Leche Ecológica Certificada de Asturias, una iniciativa creada con el objetivo de fomentar la ganadería ecológica y defender los derechos de los ganaderos/as ecológicos de Asturias.


Autoría:María Fernández Portales, Veterinaria. Directora de ALECA

Artículo publicado en la Revista Ae 39: «Comercialización de productos ecológicos. Diversidad de modelos»


 

 width=La Asociación de Leche Ecológica Certificada de Asturias (ALECA) es la agrupación de ganaderos y elaboradores lácteos ecológicos asturianos certificados según RG (EU) 2018/848, repartidos por toda la geografía Asturiana, con núcleos en Occidente, Centro y Oriente asturiano.

Ya en el 2015, debido a la escasa información del sector lácteo ecológico, la labor de asesorar al ganadero en las fases de conversión y ecológico era una realidad con la que se estaba trabajando. Se creó una red conjunta de ayuda en procedimientos, trámites, rutas de recogida, conexión con empresas lácteas, gestión económica, alimentación, sanidad y cualquier tema que pudiera ser necesario para empezar su actividad y/o optimizarla.

La iniciativa de formalizar la Asociación, fue una propuesta que muchos de los productores ecológicos tenían en mente. Este movimiento empezó a tomar forma en el 2017, desde personas vinculadas e íntimamente comprometidas con el sector. Posteriormente, se realizó la difusión de este proyecto al resto de las ganaderías ecológicas, encontrado apoyo para su constitución. Durante el 2018, tras una comunicación continua, empezaron reuniones con productores y elaboradores para crear lo que hoy en día es, la legalmente constituida ALECA.

Objetivos y fines            

La principal actividad de ALECA es fomentar la ganadería ecológica de leche, apoyando y formando a las personas que la componen. La concienciación ecológica es el motor, junto con un aprovechamiento de los recursos, que les llevará a un manejo integral y eficaz de sus animales. Otro pilar, es el intercambio de conocimientos y problemas reales que atañen de forma conjunta a sus miembros así como facilitar el acceso a cada productor a toda la información, de manera veraz y contrastada.

Entre sus fines también destaca la búsqueda de medios necesarios para lograr una elevación en el nivel de productividad y de rentabilidad en las explotaciones selectivas adscritas a ALECA, apostando por una profesionalidad del sector, desde una forma tradicional de manejo, sin renunciar a técnicas modernas e innovadoras. Por eso, se promueve el Desarrollo y la Investigación de la actividad Ganadera de Leche ecológica, en todas sus vertientes así como el fomento de las buenas prácticas ganaderas. Y, por su puesto, la defensa de los intereses y derechos de los ganaderos ecológicos de leche adscritos.

 width=Desarrollo de la actividad ganadera ecológica en Asturias

La ganadería asturiana, posee unas características únicas que le hace ser compatible con un sistema de producción ecológica sostenible. Es muy importante destacar que posee infinidad de recursos naturales y si se optimizan, puede ser una ganadería rentable y tener un producto de máxima calidad. Los datos demuestran que el número de productores ecológicos en Asturias se ha ido incrementando exponencialmente desde el 2015. Tal como se ve en los gráficos, situándonos en el 2020, actualmente hay 53 ganaderías de leche ecológica inscritas en el Consejo de la Producción Agraria Ecológica del Principado de Asturias (COPAE), unos datos muy alentadores en comparación con una década atrás. También se muestra el incremento en el total de Toneladas de leche ecológica certificada. Para el 2019, se computarán cerca de 6000 Toneladas.

El proyecto de ALECA se basa en seguir profesionalizando el sector, ayudando a que la actividad no se vea impedida por las dificultades que se puede encontrar, como por ejemplo las burocráticas. Y sobre todo, fortalecer la unión para hacer frente entre todos  y todas a los problemas comunes. Nuestras perspectivas de futuro apuntan a crear una circulación de leche ecológica asturiana y trabajar para hacer llegar a la mesa del consumidor un producto fruto de un cuidado del medio ambiente, una calidad de vida de sus animales y del productor, con unas características organolépticas naturales, propias de una alimentación sin síntesis químicas. Y en definitiva, producir en ecológico se trata de respetar al consumidor, quien se llevará a su casa un producto cuidadosamente elaborado desde el origen, manteniendo los máximos estándares de calidad.

En ALECA abogamos por una economía circular, con un aprovechamiento de los recursos, una alimentación ética, sostenible, que favorece la biodiversidad, el bienestar animal y el social. Además, fomentamos iniciativas relacionadas con la elaboración de lácteos por sus productores expertos, que además, comercializan todo tipo de elaboraciones lácteas (yogures, arroz con leche, etc.) y el que será el primer queso ecológico de cabrales. Las empresas que quieran comercializar la materia prima asturiana, deben saber que contarán con unas calidades inmejorables, dentro del sector lácteo, con origen en los pastizales asturianos y que consecuentemente su producto final tendrá un valor añadido: el de Asturias como paraíso de lecheros ecológicos. ■


Referencias bibliográficas:

Reglamento (UE) 2018/848 del Parlamento Europeo y del Consejo de 30 de mayo de 2018 sobre producción ecológica y etiquetado de los productos ecológicos. https://www.mapa.gob.es/es/alimentacion/temas/produccion-ecologica/

COPAE – http://copaeastur.org/

Barrio J. 2005. Tendencias y alternativas de la producción de leche en Asturias. Tecnología Agroalimentaria, bol. en. Del SERIDA, 2ª época, 1. 12-17.

Marañón M. 2005. Ganadería sostenible en la Cornisa Cantábrica. DG VI Agricultura de la Comisión Europea, COAG. 68 p. + suplemento 12 p.

Palupi E, Jayanegara A, Ploeger A, Kahl J. 2012. Comparison of nutritional quality between conventional and organic dairy products: a meta-analysis. J Sci Food Agric. 92(14):2774-81. doi: 10.1002/jsfa.5639

Ganadería ecológica y adaptación al cambio climático

Ganadería ecológica y adaptación al cambio climático

La ganadería ecológica con razas autóctonas/locales garantiza la mitigación y adaptación al cambio climático, preservando el medio natural y controlando las nuevas situaciones epidemiológicas.


Autor: Carmelo García Romero [1] Artículo publicado en la revista Ae 29 «Agroecología y Adaptación al Cambio Climático»


Consideraciones del modelo ecológico ganadero y el agroclima

El sistema de manejo y la gestión del territorio que caracteriza a la ganadería ecológica lleva aparejado una reducción importante de los inputs y unas menores necesidades de energía que junto con el reciclado de los residuos sólidos y líquidos (mediante adecuadas técnicas de tratamiento), para esparcir compostados no contaminantes (magníficos supresores de agentes bióticos patógenos), contribuyen a reducir los gases inductores del efecto invernadero. Así pues, rebajan los valores de metano (NH4) y Oxido de carbono (CO2), por cuanto la materia orgánica compostada y cubiertas vegetales (bíodiversidad), retienen mayores cantidades de carbono.

La Agricultura Ecológica (AE), puede, en términos generales, atrapar entre el 15-28% del dióxido de carbono (CO2) del suelo (3,7 Tm. CO2/ha/año), según se use o no el estiércol. En este sentido, con el desarrollo de la Ganadería Ecológica recuperamos la Materia Orgánica (MO) de los suelos, y en efecto cuando incrementamos un 1,6% la MO en el 8,5% de la superficie global cultivada, podríamos secuestrar 100 ppm. de CO2.

 width=Problemática medio ambiental y rural

La intensificación de los sistemas agroganaderos iniciada en la mitad del siglo XX ha llevado consigo numerosas crisis y consecuencias para los consumidores: Sanitarias (consumo reiterado de biocidas peligrosos para la salud); Etnológicas (al sustituir razas autóctonas por especializadas y poco adaptadas al CC) y Medio ambientales (ocasionadas por la actividad ganadera intensiva de ‘máxima producción’).

En este contexto, cuando la gestión agropecuaria responde a objetivos exclusivamente productivistas, materialistas, y mercantilistas, los problemas medio ambientales y sociales que originan a la cabaña ganadera son múltiples y pueden especificarse en los siguientes:

1) Perdida de fertilidad en los suelos, derivados del pastoreo estante y sobrepastoreo, que ha favorecido e induce a los fenómenos de la erosión, compactación y desertización en muchos territorios.

2) Deforestación y pérdidas de diversidad biológica, por el exceso de cargas ganaderas y presión de pastoreo, que afecta a la capacidad de regeneración de las especies arbóreas y matorral, que impiden rebrotar al monte y además reduce la biodiversidad animal.

3) Contaminación de las cadenas tróficas del ecosistema por la explotación intensiva e intensificación de los sistemas ganaderos, consecuencia de los residuos procedentes de los insecticidas, así como de la medicina veterinaria alopática, de síntesis, a base de tratamientos preventivos (antibióticos, antiparasitarios externos e internos, etc.), que crea desequilibrios y reducen la biomasa microbiana e invertebrada del medio natura.

4)  Aceleración del Cambio Climático (CC) que repercute en la salud atmosférica, debido a que las explotaciones intensivas igualmente tienen graves efectos indeseables como la emisión de gases constante que favorecen la polución de la biosfera y el efecto invernadero.

En este panorama, el 25% del metano, y el 32% de las emisiones de CO2tienen un origen agropecuario, de este último valor el 14% es debido a procesos de obtención de alimentos de origen agrícola y ganadero con modelos intensivos de producción.

A manera de ejemplo, un rumiante en un sistema convencional intensificado puede emitir al día unos 200 gramos de metano, y si consideramos que en el planeta tierra hay más de 1.300 millones de vacunos en el mundo ello liberaría anualmente alrededor de 100 millones Tm. de CH4, cifra muy superior al de sistemas ecológicos u orgánicos.

5) Impacto muy negativo sobre la socioeconomía rural, y la población agraria, entre otras razones por la falta de competitividad ganadera como consecuencia de haber mestizado y/junto a reemplazado a muchas razas localistas o la gran dependencia tecnológica de las materias primas alimentarias, con altos costes crecientes de piensos que repercuten directamente en la rentabilidad pecuaria.

En efecto, estos hechos reales han distorsionado con el paso del tiempo las actividades ganaderas tradicionales de muchos pueblos, cuyo objetivo estratégico actual y de proyección futura debe ser recuperar las razas propias de España e imprimir una mayor presencia de la ganadería extensiva sostenible y ecológica en el medio rural, potenciando la ganadería familiar, bajo las formulas modernas zootécnicas de sistemas ecológicos, en detrimento de las explotaciones intensivas difícilmente encajables y aceptables en agrosilvosistemas genuinos de extrema riqueza mediterránea, como son las dehesas, ecosistemas de montaña, los secanos cerealistas, etc. por el alto coste social y medioambiental que la sociedad tiene que asumir. 

 

Efectos de la zootecnia ecológica en la biosfera

En particular, los efectos positivos sobre el cambio climático que tiene la ganadería ecológica, son consecuencia del manejo holístico, integrando técnicas agro-bio-zootécnicas modernas y el uso de las terapias naturales durante el ciclo de cría, indicando el Grupo de Trabajo sobre Sumideros y Agricultura del Programa Europeo sobre Cambio Climático (ECCP 2004), que estas prácticas agro-ganaderas que se indican a continuación, suponen una captación importante de CO2, evaluadas entre 0 a 1,98 Tm/ha/año dependiendo del manejo y grado de aplicación de las mismas, a saber:

  • Utilización de inputsinternos generados por las alternativas y rotaciones de cultivo llevadas a cabo con leguminosas y cereales, pratenses y otros cultivos, secuestran gases invernaderos.
  • La no utilización de fitosanitarios, insecticidas y fertilizantes de síntesis química, como la urea, reducen las emisiones de N2O (oxido nitroso), a la atmósfera.
  • Ajuste de las cargas ganaderas a la tipología de los agrosistemas, en función de los valores reglamentados.
  • Compotados y tratamientos de residuos orgánicos retienen una importante cantidad de CO2triplicando el carbono de los suelos.
  • Alimentación basada en el pastoreo y consumo máximo de forrajes, al menos como marca la norma legal el 60% de la materia seca de la ración diaria debe estar formada por henos y ensilados, manejo alimentario que limita las emisiones NH4al reducir la ingestión de piensos. La generación y utilización de biogás tambien contribuye a reducir metano.
  • Estabulaciones con ajustes de espacios mínimos por animal, evitan hacinamientos, acumulación de residuos y eliminación masiva de gases invernadero.
  • La aplicación de homeopatía y fitoterapia, en combinación con el manejo, limita la aportación de residuos de síntesis minimizando los efectos perjudiciales sobre el clima.

En otro orden de cosas, la ganadería ecológica con sus razas autóctonas ha sabido adaptarse a las nuevas situaciones epidemiológicas generadas por el cambio climático, que han provocado cambios en el desarrollo y supervivencia estacional de muchos agentes bióticos, como los parásitos, ampliando sus periodos durante el año en los pastos, lo que implica mayores riesgos potenciales de infección durante el pastoreo, así como épocas de presentación mas amplias en ciertas enfermedades transmitidas por artrópodos, garrapatas, (piroplamosis, fiebre Q, etc.), e insectos, mosquitos, como es el caso de la lengua azul.

Y es en este contexto es donde los rebaños ecológicos con manejos holísticos de gestión, que conllevan sistemas inmunológicos fuertes, altos niveles de salud y bienestar, consecuente a la aplicación de prácticas biozootécnicas respetuosas con la etología y fisiología de las especies/razas, y terapias naturales, se adaptan y equilibran mejor a estos nuevos cambios epidemiológicos que ya se están produciendo en los ecosistemas agrarios, si recurrir a tratamientos químicos reiterados de síntesis como ocurre en muchas de las explotaciones convencionales. ■


Referencias bibliográficas:

García Romero C. 2009. Ganadería ecológica y medio ambiente. (I) problemática actual e importancia del modelo ecológico ganadero. Rev. Ganadería. Ed. Agrícola Española. abril-mayo, 58-61.

García Romero C. 2009. Ganadería ecológica y medio ambiente. (II) Los agrosistemas ganaderos ecológicos en el medio rural y la mitigación del cambio climático. Rev Ganadería. Edit Agrícola Española. 61 junio-julio. 44-

García Romero C. 2017. La investigación e innovación en ganadería ecológica (2017). Art. Rev. divulgación técnica SEAE. 28:30-31.

SEAE. 2007. Contribución de la agricultura ecológica a la mitigación del cambio climático. Impresiones Benifaió. 56-88

Frente a la Crisis del COVID-19: Agroecología y Soberanía Alimentaria -> Comunicado de Agroecology Europe Youth Network

Frente a la Crisis del COVID-19: Agroecología y Soberanía Alimentaria -> Comunicado de Agroecology Europe Youth Network

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Las personas que integramos Agroecology Europe Youth Network (AEEUYN), finalizamos recientemente el informe titulado “Mapping Agroecology in Europe”, una amplia investigacióndel actual estado de desarrollo de la agroecología en 12 países europeos, que esperamos poder publicar próximamente para compartir los resultados de nuestro informe con todas las personas y organizaciones interesadas. Este trabajo nos ha permitido comprobar la existencia de numerosas iniciativas agroecológicas en nuestro territorio de estudio. Tantas, que resultaría imposible incluirlas todas en el informe.

Estas iniciativas llevan décadas desarrollándose en múltiples ámbitos, como la investigación académica, la formación y la educación, las políticas públicas, o la producción, la comercialización y el consumo alimentario. Y paso a paso han recorrido un largo y difícil camino, construyendo un movimiento social, generando un tejido socioeconómico, político y cultural muy heterogéneo y diverso, que conforma una red de organizaciones, colectivos, entidades y personas interconectadas y fuertemente comprometidas con un único objetivo: transformar el sistema agroalimentario global mediante un cambio de paradigma, y construir una alternativa más sostenible desde una perspectiva social, económica y medioambiental.

La crisis sanitaria mundial actual, ocasionada por la rápida expansión del virus Covid-19, ha generado una reacción unánime en los órganos de decisión política de todo el territorio de la UE, adoptando medidas de distanciamiento social para evitar -o ralentizar-, en la medida de lo posible, la propagación de este virus. Las consecuencias de estas medidas se están haciendo notar en numerosos ámbitos (salud, educación, economía, etc.) y, aunque consideran la producción y distribución alimentaria como un sector estratégico que se debe mantener al margen de las restricciones de actividad y movimiento, numerosas organizaciones agrarias están pronunciándose públicamente sobre el sesgo discriminatorio con que se aplican estas medidas la mayor parte de las veces, perjudicando especialmente a la producción campesina familiar, agroecológica, y/o de pequeña y mediana escala en favor de la producción de la industria agroalimentaria (1). Además, tal y como sugiere la Carta Conjunta: “Measures to support farmers in the face of the covid-19 pandemic”, las exenciones temporales para cumplir con los requisitos medioambientales y el aumento en la flexibilización para la implementación de ayudas voluntarias acopladas de la PAC, motivadas por la pandemia, podrían agravar la crisis de biodiversidad y el cambio climático (2).

Un buen número de expertos relacionan la emergencia actual con la destrucción o la pérdida global de hábitats y biodiversidad (3), así como con la expansión de la agricultura y la ganadería industrial (4). Y algunas organizaciones internacionales de prestigio, defienden la agroecología como la mejor forma de garantizar el Derecho a una Alimentación y Nutrición Adecuadas y Saludables (5) (especialmente para la población más vulnerable), o como el mejor modo de alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible que conforman la Agenda 20306. Además, la FAO viene pronunciándose desde hace tiempo también en favor de la agroecología, explicando los numerosos beneficios que aporta a la salud, la economía local y el medioambiente, y defendiendo la idea de que la transición hacia sistemas agroalimentarios más sostenibles no sólo es deseable, sino necesaria (7).

Aun así, parece evidente que prevalece una perspectiva por la que las autoridades competentes no están tomando en consideración las necesidades específicas de este modelo de producción alimentaria, o los derechos humanos de las productoras y consumidoras (8), porque muchos de los canales cortos de comercialización que venían siendo habituales para las producciones de pequeña y mediana escala (Mercados de venta directa, grupos y cooperativas de consumo o ASC, comedores públicos y privados, etc.), han sido limitados o interrumpidos sin ofrecerles una alternativa viable. Además, en algunos países como España e Italia, estas medidas también están ocasionando impedimentos para la producción agraria de autoconsumo, tanto en el medio rural, como en el urbano9, mientras en Austria, tienen dificultades para la venta de plantón o algunos productos procesados de panadería y carnicería que antes servían a los comedores de las escuelas o a los restaurantes. En Francia, el campesinado tiene problemas para dar salida a las cosechas de productos frescos como las frutas y los vegetales. Incluso en Suecia, donde no se han aplicado prácticamente restricciones, el consumo en general parece haber disminuido. Por otro lado, el cierre de las fronteras está afectando a una buena parte del Sector Primario europeo, que habitualmente ocupa -y abusa de- una gran cantidad de mano de obra extranjera. En resumen, además de restringir la producción y los mercados locales, estas políticas olvidan la vulnerabilidad que enfrentan numerosos campesinos sin tierra y jornaleros, que trabajan para la agroindustria en pésimas condiciones y con grave riesgo para su salud, y está afectando al tejido socioeconómico de las áreas rurales.

De todos modos, en algunos países o regiones, la crisis del COVID-19 está produciendo un aumento del interés por consumir productos agroecológicos, ya que cada vez más gente quiere ser menos dependiente de los supermercados y las grandes cadenas alimentarias y/o quieren apoyar al comercio local para ayudar al territorio a superar esta crisis. En este contexto, la agroecología tiene un importante potencial para la generación de riqueza y desarrollo endógeno.

Por otro lado, debemos reconocer y celebrar aquellos casos particulares, en que las administraciones públicas locales, o superiores, han sido capaces de mostrar una especial sensibilidad hacia las necesidades de la producción agroecológica, tomando medidas para ayudar a garantizar la soberanía alimentaria de sus territorios. No obstante, esto no es suficiente, y nos vemos en la necesidad de pronunciarnos públicamente para exigir un cambio drástico en la orientación de las estrategias adoptadas por los gobiernos europeos, para advertir del riesgo que supone esta situación para la supervivencia del campesinado europeo.

Queremos mostrar desde aquí nuestro apoyo a las demandas expresadas en el comunicado de prensa emitido por la Coordinadora Europea Vía Campesina (ECVC) (10), así como las de todas las organizaciones que están reivindicando la necesidad de aplicar los principios de la Soberanía Alimentaria, y de promover el modelo de producción agroecológica para impulsar y fortalecer sistemas agroalimentarios más justos, resilientes, sostenibles y territorializados.

Esta pandemia global está provocando una crisis sistémica y una tragedia humanitaria sin precedentes. Los principios egoístas en los que se fundamenta nuestra civilización ya no son válidos, la competitividad no funciona. El miedo y la incertidumbre que enfrentamos suponen un enorme desafío, porque cuestionan desde la raíz todo nuestro sistema de valores, e invierten el orden de nuestras prioridades poniendo en el centro la necesidad de proteger la vida.

Necesitamos ser más conscientes que nunca de nuestra vulnerabilidad, nuestra interdependencia y nuestra ecodependencia. Porque nadie puede salvarse solo, ni los individuos, ni las naciones. Porque pretenderlo, sólo causará más sufrimiento y dolor por todas partes.

Por todo esto, desde AEEUYN, demandamos a nuestras autoridades y nuestros gobiernos que asuman con valor y con determinación la gran responsabilidad que les corresponde, para que escuchen, valoren y mediten atentamente, antes de tomar decisiones en un momento tan crítico. No podemos seguir olvidando a los olvidados, no podemos solucionar el problema aumentando las desigualdades. Debemos proteger y garantizar, de una vez por todas, los Derechos Campesinos y de las otras personas que trabajan en el medio rural, tal y como fueron reconocidos en la Declaración de las Naciones Unidas, aprobada en 2018 (UNDROP) (11).

Entre las tareas más urgentes, debemos reconducir nuestras políticas agrarias para restaurar los canales de comercialización de proximidad y venta directa, asegurar precios justos para las productoras y las consumidoras, facilitar el acceso a los medios de producción, poner freno al acaparamiento de tierras y la especulación con los alimentos, cancelar los tratados de libre comercio, e impedir la apropiación de semillas y conocimientos.

Ahora es el momento, mañana será tarde. Nuestro sistema alimentario es una pieza básica y central para la supervivencia de toda la humanidad. Protejamos por todos los medios la salud de las campesinas que nos alimentan, apoyemos el cuidado de la biodiversidad y de los agroecosistemas, y apostemos definitivamente por el desarrollo de la agroecología y la Soberanía Alimentaria.

Como lectura complementaria, quisiéramos destacar las palabras pronunciadas por el jefe de economía de la FAO Máximo Torero Cullen, cuando recientemente respondía a la pregunta:

¿Qué tiene que decir sobre los pequeños productores?

“Una paradoja del hambre mundial es que, a pesar de su actividad, los pequeños agricultores en las zonas rurales de los países en desarrollo corren un riesgo desproporcionado de inseguridad alimentaria, y los bajos ingresos son una razón importante para ello. Sería trágico si ese problema se exacerbara y se redujera su capacidad para producir alimentos, en un momento en que intentamos asegurarnos de que el suministro de alimentos siga siendo adecuado para todos. Por lo tanto, los responsables políticos deben prestarles atención. Lo que sabemos, y lo vimos durante los bloqueos en África occidental durante la crisis del ébola, es que la restricción de movimientos y el cierre de carreteras limitan el acceso de los agricultores a los mercados para comprar insumos y vender productos. También reducen la disponibilidad de mano de obra en las temporadas altas.

El resultado es que los productos frescos pueden acumularse sin venderse, lo que lleva a la pérdida de alimentos, mientras que los que los cultivan pierden ingresos. Este es un tema doblemente relevante para África, donde el suministro de alimentos del continente ya está amenazado por las plagas de la langosta del desierto. Otro punto aquí es que lo que hemos visto hasta ahora es una serie de compras excepcionales de alimentos no perecederos. En Italia, la demanda de harina se ha disparado en un 80 por ciento. Los productos enlatados están de moda. Sin embargo, debido a la psicología y las restricciones de movimiento, ha resultado más difícil vender productos frescos y pescado, los cuales son más difíciles de almacenar para el consumo futuro. Entonces, ¿lo que hay que hacer?, las entregas temporales de efectivo para los agricultores pobres son esenciales, así como las subvenciones para reiniciar la producción. Los bancos pueden eximir las tarifas de los préstamos de los agricultores y extender los plazos de pago; se puede inyectar capital en el sector agrícola para ayudar a las pequeñas y medianas empresas agrícolas, y su fuerza laboral, a mantenerse a flote.

Durante la emergencia, los gobiernos pueden comprar productos agrícolas de pequeños agricultores para establecer reservas estratégicas de emergencia con fines humanitarios. El cierre de China alrededor de la ciudad de Wuhan ofrece algunas lecciones. La Canasta de Verduras, concebida en 1988, fue revivida, permitiendo el acceso a productos frescos y nutritivos a los residentes urbanos y beneficiando a las granjas periurbanas en los alrededores. En algunas provincias, los gobiernos locales respondieron a los cuellos de botella en los mataderos centralizando la actividad y pagando los costos de refrigeración para mantener las actividades ganaderas en funcionamiento y recurriendo a ellas para obtener el objetivo final de asegurarse de que haya alimentos disponibles para aquellos que no pueden abandonar sus hogares».

 


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1 https://www.eurovia.org/es/covid-19-ultima-informacion-y-actualizaciones/

2 https://www.ifoam-eu.org/en/news/2020/04/01/joint-letter-measures-support-farmers-face-covid- 19-pandemic

3https://www.nytimes.com/2012/07/15/sunday-review/the-ecology-of-disease.html

4 https://www.grain.org/es/article/6438-nuevas-investigaciones-sugieren-que-las-granjas-industriales-y- no-los-mercados-de-productos-frescos-podrian-ser-el-origen-del-covid-19 https://www.marx21.de/coronavirus-gefahren-ursachen-loesungen/

5 https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/healthy-diet https://www.escr-net.org/es/recursos/observacion-general-no-12-derecho-una-alimentacion- adecuada-articulo-11

https://www.escr-net.org/es/derechos/alimentacion http://www.fao.org/fileadmin/templates/cfs/HLPE/reports/HLPE_Report_14_ES.pdf

6 https://www.aecid.es/Centro- Documentacion/Documentos/Publicaciones%20AECID/AECID_Agroecologia.pdf

7 http://www.fao.org/3/i9037es/I9037ES.pdf

“La agroecología es un enfoque integrado que aplica simultáneamente conceptos y principios ecológicosy sociales al diseño y la gestión de los sistemas alimentarios y agrícolas. Su objetivo es optimizar las interacciones entre las plantas, los animales, los seres humanos y el medio ambiente, teniendo en cuenta, al mismo tiempo, los aspectos sociales que deben abordarse para lograr un sistema alimentariojusto y sostenible.”

8 https://www.righttofoodandnutrition.org/call-members-global-network-right-food-and-nutrition- context-covid-19-crisis

9 https://agronotizie.imagelinenetwork.com/agricoltura-economia-politica/2020/03/31/coltivazione-di- orti-e-vendita-di-piante-e-sementi-tutti-i-divieti-regione-per-regione/66352 https://www.publico.es/sociedad/covid-19-espana-rural-huerta-mercados-internet-pandemia-golpea- espana-vacia.html https://www.soberaniaalimentaria.info/otros-documentos/luchas/722-produccioncampesina

10 https://www.eurovia.org/es/aqui-estamos-el-valor-de-la-agricultura-campesina-en-el-contexto-de-la- covid-19/

11 https://viacampesina.org/en/united-nations-declaration-on-the-rights-of-peasants-and-other-people- working-in-rural-areas/

La entrevista completa está disponible en:

http://www.fao.org/news/story/en/item/1268059/icode/


«Manual de la nutrición ecológica. De la molécula al plato.»: la nueva obra de la Dra. Mª Dolores Raigón

«Manual de la nutrición ecológica. De la molécula al plato.»: la nueva obra de la Dra. Mª Dolores Raigón

ADQUIERE TU EJEMPLAR DEL «MANUAL DE LA NUTRICIÓN ECOLÓGICA: DE LA MOLÉCULA AL PLATO» EN LA LIBRERÍA VIRTUAL DE SEAE (O EN LOS PUNTOS DE DISTRIBUCIÓN)


Hoy 23 de abril de 2020 es el Día del Libro, una ocasión estupenda para presentar (o al menos, introducir) la nueva obra de la la Dra. Mª Dolores Raigón Jiménez, editado por la Sociedad Española de Agricultura Ecológica/Agroecología (SEAE).  Trata sobre el qué, cómo y de dónde comer, poniendo en primera persona la importancia de la alimentación procedente de sistemas productivos ecológicos.

 width=RESEÑA

La elección de los alimentos que conforman la dieta es esencial para la optimización de muchos factores. El principal, cumplir con la nutrición y la salud del organismo. Sin embargo, cada vez la elección de los alimentos y la dieta se convierte en un escenario de responsabilidad, ante las implicaciones tan importantes que tiene el consumo de alimentos. Así, el resultado gastronómico que llega a la mesa, no sólo es el resultado de lo que se elabora en la cocina y sus repercusiones sobre la mayor o menor concentración de nutrientes, sino que es el compendio de un sistema global, que incluye a la producción, a la distribución, a la comercialización y a la elaboración final. Por todo ello, los alimentos y la dieta llevan asociados una historia y cuanto más se personaliza la historia, es decir, cuanto más se conoce al productor, la zona donde se produce, las técnicas empleadas, el compromiso social y corporativo, etc. mayor nivel de responsabilidad asume el consumo con el modelo, con los agricultores y ganaderos, con el mundo rural, con el medioambiente, con la biodiversidad, con la protección del paisaje, con la lucha para eliminar el desperdicio alimentario, con la mitigación al cambio climático, con la justicia social, con la herencia a las generaciones futuras, etc.

La producción mundial de alimentos se encuentra actualmente con grandes retos, del que probablemente el más serio sea la sostenibilidad del modelo, dentro de la crisis ecológica global, ya que los ecosistemas terrestres se vuelven inestables, con riesgo de generar cambios medioambientales a gran escala. La obra editada por SEAE aporta una seria reflexión sobre esta materia a la par que aporta una incomparable recopilación de datos científicos, que hacen de esta obra una referencia para la consulta, desde la investigación al consumo, de datos de composición nutricional de alimentos ecológicos.

El prólogo es del Dr. Giuseppe Russolillo Femenías, actual Presidente de la Academia Española de Nutrición y Dietética y de la Confederación Mundial de Asociaciones de Dietética. «De la molécula al plato«, se justifica porque en la primera parte de la obra se realiza una profunda evaluación bioquímica de los nutrientes, sus generalidades, clasificación y funciones, así como su presencia en los alimentos, y como se diferencian sus concentraciones en alimentos de origen ecológico y no ecológico. Los alimentos de consumo generalizado como cereales, las legumbres, el mundo de las frutas y verduras frescas y elaboradas, los frutos secos, la leche y derivados, así como otros alimentos de origen ganadero como el huevo, o carnes de pollo, conejo, ternera, o de sistemas de acuicultura como la lubina son analizados en paralelo y se analizan las cuestiones que llevan a explicar el porqué de las diferencias, en función de la procedencia ecológica o no ecológica.

Concluye este libro con la elaboración de una dieta semanal teórica que permite establecer el cumplimiento de las necesidades nutricionales diarias, en función de la procedencia ecológica o no de los alimentos. Sin duda, una obra que servirá como auténtico manual sobre la calidad nutracéutica y bromatológica de los alimentos producidos bajo técnicas ecológicas.


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Día de la Tierra: arranca la acción global por el clima #PorUnaTierraSaludable

Día de la Tierra: arranca la acción global por el clima #PorUnaTierraSaludable

· Hoy, 22 de abril, se celebra el Día de la Tierra en medio de un estado de emergencia sanitaria que ha supuesto la crisis de la enfermedad COVID–19.

· Esta crisis hace patente la urgencia de aunar esfuerzos para, solidariamente, hacer frente a la enfermedad y sus repercusiones sanitarias y sociales, que padecen en mayor grado los colectivos más vulnerables.

· Fridays for Future, Alianza por el Clima y 2020 Rebelión por el Clima lanzan varias iniciativas virtuales en apoyo a las medidas imprescindibles para impulsar la justicia climática en el retorno a una nueva normalidad tras la crisis del coronavirus.


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En el Día de la Tierra es necesario pararse a reflexionar sobre la situación de emergencia ecológica. Una crisis climática a la que hay que hacer frente situando en el centro las indicaciones de la ciencia y la protección a los colectivos más vulnerables.  Por ello, Fridays for Future, junto a las organizaciones que forman parte de Alianza por el Clima (como por ejemplo la SEAE) y 2020 Rebelión por el Clima, realizarán durante los próximos días 22 y 24 de abril varias movilizaciones virtuales con el objetivo de trasladar la necesidad de que esta crisis no suponga un intento de prolongar un modelo de producción y consumo que genera la degradación social y ambiental actual, así como alertar de que cualquier salida viable tiene que pasar por la transformación completa del sistema bajo criterios de justicia climática. Esta salida debe basarse en las personas, en sus posibilidades y en sus necesidades, así como en la protección de los recursos naturales. Una idea resumida en una frase: “Salgamos del parón y transformemos la actividad de un modo climática y socialmente justo”.

Apenas queda tiempo para actuar. En palabras del propio Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente: “Retrasar la acción solo retrasa lo inevitable. Postergar las medidas necesarias aumentará el costo de construir defensas costeras, proteger la seguridad alimentaria y adaptar la infraestructura.” El programa añade que “los gobiernos no pueden darse el lujo de esperar. Las personas y las familias no pueden darse el lujo de esperar. Las economías deben tomar el camino de la descarbonización ahora”.

La ciencia es clara. El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) manifestaba en 2018 que “para que las trayectorias limiten el calentamiento global a 1,5 °C […] necesitarían transiciones rápidas y de gran alcance en los sistemas energético, terrestre, urbano y de infraestructuras (incluidos el transporte y los edificios), e industrial”. Una transformación que requiere de la puesta en marcha de una serie de medidas urgentes de carácter ambiental y social. Entre ellas, las que derivan de la producción ecológica que como tal, aporta soluciones que pueden ayudar, por un lado, a reducir la contribución del sistema alimentario a la emisión de GEI y, por otro, a mitigar el impacto que los cambios en el clima van a tener (y ya tienen) en la producción agropecuaria. En producción ecológica, la ganadería ecológica reduce la carga ganadera (número de cabezas) y basa la alimentación de los animales en recursos locales disminuyendo las necesidades de importar productos como la soja o el maíz desde el otro lado del mar. Y en el caso de la agricultura ecológica, no se utilizan fertilizantes de síntesis y se necesita gestionar mejor los aportes nitrogenados para evitar la aparición de plagas de difícil control. Además, el compostaje disminuye globalmente la emisión de los GEI que se producen en el manejo del estiércol. Tampoco debe olvidarse la capacidad de secuestrar carbono en los suelos, tal y como lo llevan haciendo hace años los/as agricultores/as ecológicos con la fertilización orgánica.
En definitiva, acciones que impulsen la transformación de modelo alimentario hacia otro basado en sistemas agroecológicos y agrosilvopastoriles más locales y libres de contaminantes 
químicos.

Muchas de estas acciones están recogidas en el manifiesto publicado el pasado 15 de abril que, en menos de una semana, cuenta con el apoyo explícito de más de 220 colectivos.

En este Día por la Tierra es ineludible reconocer la situación de emergencia climática. El tiempo de las prórrogas pasó. El tiempo de actuar es inmediato. 


¿Qué?

 width=Acciones globales por el clima.


¿Cuándo?

El miércoles 22 de abril se lanzará una acción en redes sociales bajo la etiqueta #PorUnaTierraSaludable que señalará a aquellas empresas responsables de la crisis climática y social, pues sus actuaciones no solo incrementan la dependencia de los combustibles fósiles sino que, en muchas ocasiones, originan la exclusión de cientos de personas, como ocurre con la pobreza energética.

El viernes 24 de abril, durante la mañana, se difundirá una campaña de vídeos en apoyo a las medidas inexcusables para impulsar la justicia climática en el retorno a una nueva normalidad tras la crisis del COVID–19. 

Durante la noche del 24 de abril, a partir de las 22:00 horas, tendrá lugar una manifestación de sombras en muchos hogares de todo el territorio que será publicada y difundida también a través de las redes sociales.

¿Quién?

Fridays for Future–Juventud por el Clima
Alianza por el Clima
2020 Rebelión por el Clima

 


 

Más información:

Fridays for Future –Juventud por el Clima

Movimiento de jóvenes ecologistas. Surge en Europa y llega a nuestro país en febrero de 2019 con la voluntad de exigir a la clase política la toma de medidas urgentes para mitigar el calentamiento global. Nos organizamos para conseguir una transición frente a la crisis climática. 

juventudxclima.es


2020 Rebelión por el Clima

Campaña europea conformada por más de 30 organizaciones que reclaman la justicia climática. Su objetivo es realizar conexiones entre las diferentes luchas y ayudar a los grupos y movimientos a intensificar sus acciones de forma estratégica y coordinada.

2020rebelionporelclima.net | by2020weriseup.net


Alianza por el Clima

Nació a principios de 2015 al calor de los debates e iniciativas previas a la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP21) que dio lugar al Acuerdo de París. Está formada por más de 400 organizaciones que representan al movimiento ecologista, sindical, agrario, de cooperación al desarrollo, ciencia e investigación y consumidores. 

alianza-clima.blogspot.com

En el Día de las Luchas Campesinas: comparte historias de agricultura campesina agroecológica

En el Día de las Luchas Campesinas: comparte historias de agricultura campesina agroecológica

En este 17 de abril, Día de Las Luchas Campesinas, desde SEAE queremos unirnos a las acciones en apoyo a las y los pequeños agricultores/as compartiendo historias como las publicadas en la Revista Ae. En este caso, compartimos la experiencia de Carmen Ibáñez, agricultora y ganadera agroecológica en Extremadura, que demuestra que «un sistema agroecológico pequeño, es la muestra de lo que se puede hacer en cualquier territorio a pequeña escala».

Carmen nos acompañará esta tarde en el debate online de SEAE sobre «la transición ecológica del campesinado europeo», en el que también participan otros dos agricultores ecológicos (Jesús Ochoa y Jesús Sanchís) y modera Pilar Galindo, de SEAE y La Garbancita Ecológica. (ENLACE DIRECTO AL DEBATE, A LAS 18 H. AQUÍ)

Recomendamos también consultar las acciones propuestas por La Vía Campesina  – #QuédateEnCasaNoEnSilencio


“Un sistema agroecológico pequeño es la muestra de lo que se puede hacer en cualquier territorio a pequeña escala”

Carmen Ibáñez Torres, Agricultora y ganadera ecológica. Berzocana (Cáceres).

 width=Quince hectáreas (ha) de manejo agroecológico diversificado son suficientes para demostrar, en una tierra como Extremadura y porqué no, al mundo entero, que “los pequeños sistemas pueden ser posibles en cualquier territorio a pequeña escala”. La muestra es la Finca agroecológica Solana del Cuervo, situada en la comarca de Villuercas – concretamente en Berzocana, localidad de menos de 500 habitantes – donde desde hace casi 20 años, Carmen y su familia gestionan frutales (4 ha), ganado, pastos (11 ha), unos 2000 m de hortícolas y desde este año, media ha de plantas aromáticas y medicinales (PAM). “Compramos la finca en el año 2000 en plena producción de cerezos y hemos introducido un concepto de granja con las colmenas, el bosque frutal para el aprovechamiento de los animales, algo de producción de huerta local y las PAM, y así hemos ido cerrando el ciclo”.

Tienen 20/25 ovejas, unas 15 cabras y un par de vacas. Y cuenta que “aunque somos muy amigos de lo autóctono, nos hemos dado cuenta que para la adaptación a lo pequeño hay otras claves: se debe adaptar a la medida del territorio donde estés, a la medida de cada uno y de lo que se quiere. Y además, que se traten bien entre todas las producciones que tienes”. Por eso, en el caso de las ovejas, tiene diversas razas y cada una, cumple su función: “las churras para leche y queso, las xaldas hacen bien de desbrozadoras, las cabras locales de la raza Serrana, se adaptan muy bien al territorio… hemos barajado muchas opciones para que sean compatibles para pastar por frutales, por ejemplo”. Bajo la certificación ecológica, también aplican muchas técnicas biodinámicas que les han permitido cerrar ciclos: “los pequeños productores somos los directores de orquesta y la sinfonía es la granja, el conjunto de todo. Nosotros somos una parte más”.

A esta melodía de frutas, pastos, animales, aromas y huerta se suma El rincón de los cerezos, una casa rural que permanece cerrada temporalmente como tal, pero donde siempre tiene un espacio abierto para mostrar el modelo de manejo agroecológico de su finca y también, para la formación, la investigación, el entrenamiento a otras personas y el foro de pensamiento. Y es que Carmen y su familia demuestran con cada una de sus acciones que el conocimiento, el transmitir saberes y el acompañar en procesos de transición a la agroecología, además de necesarios, son elementos que no tienen fronteras. Junto a otras entidades, hacen divulgación y formaciones en pueblos y otros emplazamientos de la provincia y la península. Y van más allá: Rebibir, su pequeña asociación con la que desde los años 90 han podido emprender, gracias a la colaboración de muchas personas, pequeños proyectos de asesoramiento agroecológico en lugares como Senegal, Mauritania o el Líbano, entre otros. “Muchos proyectos de cooperación se caen porque se monta el proyecto y se van. Pero las transformaciones ecosociales requieren de un acompañamiento. El objetivo es conseguir un cambio de percepción en cuanto al valor de la agricultura y a la capacidad que ésta le otorga a las personas, la autonomía de ser conocedoras de la cultura agrícola”.

Carmen cuenta además que “en proyectos reglados de cooperación, es más difícil acuñar ciertos términos pues son conceptos que no son monetarizados y que transforman la sociedad, como ocurre con la agroecología. Por eso usamos otros términos que se acerquen al concepto de una manera más fácil, como por ejemplo, “agricultura natural de presupuesto cero”. Es como un modelo paralelo que ayuda a pequeños territorios a acercarles la agroecología”. Es el ejemplo del proyecto que llevan ahora a cabo en la Reserva de la Biosfera con pequeños agricultores del Líbano. El primer proyecto de Rebibir fue en Mauritania.“Era sobre eficiencia energética y bombeos solares diversos y huertos ecológicos vinculados a estos bombeos”. Esta iniciativa se ha concretado en la fuerza de la producción y de las mujeres y sobre todo de pequeñas producciones para que mantengan su autonomía.

Carmen explica que desde su finca, “siempre hemos intentado comercializar y transformar todo lo posible, pero el entorno de flexibilización del paquete higiénico sanitario no se acopla a nuestras producciones y no podemos transformar ni hacer venta directa”. Y continúa: “Extremadura es uno de los sitios más complejos de la península en este aspecto. Con más facilidades, se daría una vida grandísima a los productores pequeños y se podría fijar población en estos entornos”. Y para muestra, su experiencia: la Finca La Solana y su Rincón de los cerezos, símbolo de la resistencia de un pequeño sistema agroecológico que no tiene fronteras. ■


Autora: Sara Serrano Latorre – Revista Ae.

Artículo publicado en la sección «Con las manos en la tierra» de la Revista Ae 38 sobre «Ganadería Extensiva y Ecológica» (invierno 2019)