Reflexiones sobre el malestar del sector agrario

Reflexiones sobre el malestar del sector agrario

Son muchas y muy variadas las reclamaciones y demandas sobre el campo y todas tienen en común el arrastrar un malestar que viene ya desde muy lejos. La crisis agraria (y con ello la alimentaria) es estructural. La inmensa mayoría de las políticas agrarias favorecen la agroindustria en detrimento de la agricultura y ganadería familiar y las pequeñas explotaciones, siendo éstas, precisamente, las responsables de gran parte de la alimentación.

Los tratados de libre comercio, la excesiva burocracia, la cadena agroalimentaria (su ley o la ausencia de ella), la PAC, la falta de relevo generacional… son algunas de las cuestiones por las que se están movilizando los agricultores.  Si hacemos un análisis detenido y nos paramos a mirar cualquiera de estos aspectos, nos damos cuenta de que razón no les falta. No se ha sido capaz de abordar estas cuestiones con la importancia que se merecen.

No nos extraña, porque la agricultura y con ello la alimentación, ha sido el patito feo en cualquier tipo de reclamación sobre mejores condiciones y mejores mercados. No se le ha prestado la atención necesaria dejando que se vaya degradando poco a poco, y sorteando cada cierto tiempo, las tractoradas y los enfados.

Ahora sumamos a esto al “ecologismo”, e incluir este ingrediente no es casual. A cierta parte del sector agrario le interesa azuzar las revueltas e introducir un nuevo caballo de batalla. El cambio climático, la necesaria reducción de los fitosanitarios utilizables, el camino hacia una verdadera transición ecológica viene supuestamente a incrementar el malestar de los agricultores. Se nos quiere hacer olvidar que el cambio climático ya nos está imponiendo importantes cambios en los sistemas productivos. Las sequías o las lluvias torrenciales van a imposibilitar las cosechas cada vez más. Un cambio climático que debemos frenar con medidas “ecologistas” que no dejan de ser de sentido común. Medidas con ya más que suficiente evidencia científica y que deben ser asumidas por todos y todas. También por quienes producen nuestra comida, para poder seguir haciéndolo en un futuro. No podemos olvidar que vivimos en un planeta limitado, con recursos finitos, y que nuestra supervivencia dependerá de nuestra capacidad para aunar las necesidades de la Tierra con las necesidades de quienes la habitamos.

Justo hoy conocemos la iniciativa de retirar la regulación sobre la reducción de un 50% de los plaguicidas químicos.

Una respuesta poco o nada acertada a las reclamaciones del sector. Una propuesta que pretende maquillar/disimular/enmascarar los verdaderos problemas que nos afectan. Una respuesta que nos obliga a desviar la mirada de lo verdaderamente importante. Una respuesta que va a lo “fácil”, a lo inmediato, que no atiende las verdaderas necesidades desde un prisma de futuro. Una respuesta que maquilla la falta de apuesta por apoyar de verdad la tan reclamada, necesaria (y ya manida) transición ecológica.  Esta debería ser la respuesta de la comisión a las reclamaciones del campo, un cambio en las políticas agrarias, un verdadero apoyo y apuesta al sector agrario.

Mientras tanto, no podemos dejar pasar el papel de los/as consumidores/as en toda esta crisis. Porque sí, porque sin olvidar el protagonismo de las políticas agrarias y de la agroindustria, quienes nos alimentamos también tenemos nuestra parte de responsabilidad. No queremos tratados de libre comercio pero no nos paramos a mirar el origen de los productos cuando vamos a comprarlo. Tampoco hay una disposición general a pagar más por productos producidos en nuestros territorios ni tenemos o queremos sacar tiempo para buscar estos productos en las tiendas y mercados del barrio o del pueblo. La mayoría, acude a lo más rápido y fácil: un supermercado donde puedes comprar todo de una, sin casi atender a otros criterios. Así que los problemas del campo, los problemas de nuestra comida, son también problemas de todos y todas.

En definitiva, es necesario acompañar a agricultoras y ganaderas para que puedan alimentarnos, contribuyendo a nuestra salud y conservando los recursos de los que se depende para seguir produciendo, y comiendo. Existen ya soluciones sobre la mesa. La producción ecológica es capaz de producir alimentos de máxima calidad con base agroecológica bajo el desarrollo rural sustentable. Y en SEAE llevamos 30 años trabajando en ello.

El congreso de BIOFACH 2024 analiza el impacto de las mujeres en los sistemas alimentarios sostenibles

El congreso de BIOFACH 2024 analiza el impacto de las mujeres en los sistemas alimentarios sostenibles

Aina Calafat, coordinadora del área de Internacional de SEAE, participa en diversas de las ponencias de este Congreso, también en representación de INOFO, la Red intercontinental de organizaciones de agricultores ecológicos.

Del 13 al 16 de febrero se celebra BIOFACH – VIVANESS, la Feria líder mundial de alimentos ecológicos que cada año acoge Núremberg, patrocinada por IFOAM – Organics International, y la organización nacional de apoyo, la Federación Alemana de Productores de Alimentos Ecológicos (BÖLW). 

BIOFACH se caracteriza además por sus diferentes espacios, no solo de expositores sino también de networking e intercambio de conocimientos, como es el Congreso BIOFACH. Esta edición, titulada Alimentos para el futuro: El impacto de las mujeres en los sistemas alimentarios sostenibles, se centra en el poder transformador y creativo de las mujeres en el sector alimentario y su papel en la consecución de un futuro más sostenible para nuestro sistema alimentario.

Aina Calafat, coordinadora del área de Internacional de SEAE – Sociedad Española de Agricultura Ecológica y Agroecología, participa el jueves 15 de febrero en tres de las ponencias de este Congreso. Lo hará en representación de INOFO, la Red intercontinental de organizaciones de agricultores ecológicos impulsada por IFOAM Organics International.

Estas ponencias son:

Empoderamiento real para toda la vida… Coste real para las mujeres en la agricultura ecológica, incluida la alfabetización financiera como escasez más fuerte en la agricultura ecológica.

Las mujeres que se dedican a la agricultura ecológica se enfrentan a barreras sobre los conocimientos financieros que afectan a su bienestar y a su defensa. Reducir las carencias de estos conocimientos financieros está en consonancia con la naturaleza solidaria de las mujeres, crucial para el éxito de la agricultura ecológica. Capacitar económicamente a las mujeres beneficia a comunidades enteras.

El poder de los Biodistritos y las mujeres que contribuyen a su éxito. 

Los Biodistritos (o Ecoterritorios) son núcleos de desarrollo comunitario sostenible en los que diversas partes interesadas colaboran para promover la agricultura ecológica y las prácticas agroecológicas. Las mujeres son esenciales para la seguridad alimentaria, el patrimonio cultural y la sinergia entre la agricultura y el turismo, ya que poseen conocimientos tradicionales sobre gastronomía y cultura, y dan prioridad a los enfoques multifuncionales de las actividades territoriales.

El SGP como concepto resiliente para las mujeres

Los SPG con valores y principios ecológicos presentan un entorno seguro y propicio para que las mujeres se esfuercen dentro y fuera de su comunidad agrícola. Dirigir o representar un SPG, da a las mujeres un lugar para liderar su comunidad. Las experiencias presentadas, entre las que está Calafat, recogen la visión global y experiencia de INOFO sobre Mujeres en SPG para la seguridad y soberanía alimentaria.

Toda la información sobre BIOFACH 2024 en https://www.biofach.de/en 

Y la programación del Congreso BIOFACH aquí.

Creando narrativas sobre producción ecológica con alumnado universitario

Creando narrativas sobre producción ecológica con alumnado universitario

En el marco del proyecto “Sembrando narrativas que alimentan: la producción ecológica en la Agenda 2030”, SEAE ha organizado un taller participativo sobre los impactos de los sistemas agroalimentarios, con jóvenes estudiantes de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica y de Montes y Biotecnología (ETSIAMB) del campus de Albacete de la Universidad de Castilla-La Mancha.

El objetivo de este taller ha sido analizar, de forma participativa, qué prácticas agrarias afectan, tanto de manera positiva como negativa, al medio ambiente, a la economía o a la sociedad. 

Mediante debates por grupos y compartir esos factores detectados con toda la clase, se han identificado los límites que las prácticas de la agricultura industrializada provocan. Por ejemplo, en cuanto a límites ambientales se ha hablado de la pérdida de biodiversidad, de la contaminación de los suelos o del cambio climático. En cuanto a límites económicos, sobre la dependencia de nuestra alimentación de multinacionales, el desperdicio alimentario o la pérdida de renta agraria. Y en cuanto a límites sociales, se han identificado algunos como la falta de relevo generacional, la pérdida de oficios tradicionales o de paisaje que identifica a un territorio. 

Para dar respuesta a esos límites identificados y teniendo en cuenta prácticas agrarias que favorezcan el impulso de la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), como pueden ser el consumo y la producción responsable (ODS 12) o la acción por el clima (ODS 13), se ha analizado el modelo de producción ecológico. En este sentido, se han identificado resultados como la conservación y mantenimiento de la biodiversidad o de la fertilidad del suelo, incluso la propia producción ecológica como práctica para la adaptación y mitigación del cambio climático.  

Próximas actividades del “Sembrando narrativas”

Se realizarán más talleres de este tipo en universidades, también en otras especialidades como pueden ser las relacionadas con la comunicación y el periodismo, o la nutrición y la gastronomía ya que este proyecto es una apuesta creativa para la cocreación de conocimiento con colectivos específicos como son producción, «cocinas» y comunicación.

Además de los talleres, se está programando otras actividades como “La Caravana de los agrotóxicos”, que tomará muestras de suelo y agua en 8 CC.AA. y las analizará, para así  analizar los impactos en la salud y en el ambiente de las prácticas agrarias y su vínculo con el consumo alimentario, con especial incidencia a los efectos sobre la población sensible o en riesgo, como son los productores agrarios y la población del medio rural, y de entre ellos la infancia y las mujeres. Esta caravana dará lugar a un video-reportaje y, por otro lado, a un foto-reportaje sobre estilos de vida resilientes. También se está preparando un concurso fotográfico y otra serie de actividades como sesiones de cocina en directo. Para más información, consultar la web de la Sociedad Española de Agricultura Ecológica y Agroecología (SEAE).

«Desde la producción ecológica nos sumamos a la petición de unos precios justos para toda la cadena agroalimentaria y políticas que compensen el trabajo bien hecho»

«Desde la producción ecológica nos sumamos a la petición de unos precios justos para toda la cadena agroalimentaria y políticas que compensen el trabajo bien hecho»

BRUSELAS, 1 DE FEBRERO DE 2024 (nota de prensa de IFOAM Organics Europe) – Mientras miles de agricultores/as ecológicos se suman a las protestas en toda Europa, desde el movimiento europeo de alimentación y agricultura ecológica – representado por IFOAM Organics Europe y del que la Sociedad Española de Agricultura Ecológica y Agroecología (SEAE) forma parte – se solicitan precios justos tanto para los consumidores como para los agricultores/as que adoptan prácticas ecológicas. También se advierte de que las preocupaciones legítimas sobre los precios injustos y la competencia no deben confundirse con la protección de la salud y la naturaleza.

«Los agricultores que se dedican a la transición agroecológica no son remunerados adecuadamente ni por el mercado ni por la PAC»

«Los agricultores/as que se dedican a la transición agroecológica no son remunerados adecuadamente ni por el mercado ni por la PAC», explica Jan Plagge, presidente de IFOAM Organics Europe. «Los agricultores/as ecológicos también sufren los bajos precios y la competencia desleal de normas menos ambiciosas, a pesar de aportar muchos beneficios para el medio ambiente y la sociedad. Muchos agricultores ecológicos corren el riesgo de abandonar la certificación ecológica sin un mejor apoyo de los minoristas y los responsables políticos.»

«Pero las preocupaciones legítimas sobre los precios desleales y la competencia no deben desviarse contra la salud y la protección de la naturaleza. El Pacto Verde Europeo y la estrategia «De la granja a la mesa» son políticas críticas y no pueden ser culpadas como la causa de las dificultades de los agricultores, ya que la mayoría de las propuestas legales relacionadas con la agricultura han sido bloqueadas, rechazadas o diluidas, y han tenido un impacto nulo en los agricultores hasta ahora.» La protección de la naturaleza no se dirige contra los agricultores/as, sino que otros agentes del suministro alimentario deben compartir las responsabilidades medioambientales en lugar de dejar toda la carga a la agricultura. La transición hacia sistemas alimentarios sostenibles no puede descansar únicamente sobre los hombros de los agricultores ecológicos y los consumidores dispuestos a pagar más por métodos de producción de alimentos que preserven el clima y la biodiversidad«.

Los precios pagados a los agricultores ecológicos han bajado en los últimos dos años en varios países y a veces son iguales a los precios pagados a los agricultores convencionales, sin embargo, los minoristas siguen vendiendo los productos ecológicos con sobreprecio, lo que se traduce en mayores márgenes de beneficio mientras los agricultores/as ecológicos sufren.

«Los agricultores/as necesitan precios justos que reflejen sus costes de producción, y esto es aún más cierto para agricultores/as que asumen el riesgo de participar en prácticas agrícolas más sostenibles, como la agricultura ecológica.»

Comunicado de ASECOCV ante las declaraciones de Royal sobre la producción ecológica española

Comunicado de ASECOCV ante las declaraciones de Royal sobre la producción ecológica española

Los productos ecológicos españoles son falsos productos ecológicos

El comunicado de ASECOCV dice así:

La Asociación para la defensa de la producción y alimentación ecológica de la Comunitat Valenciana (ASECOCV) lamenta los infundios de la ex-ministra a raíz de los disturbios actuales generados en el sector agrario francés, y que no aciertan a gestionar. 

Francia es, desde hace varias décadas, nuestro cliente habitual por proximidad, por trabajar juntos y por generar una confianza que no merece ser cuestionada por una ex-ministra que no aporta ni una sola prueba demostrable.

La realidad es que nuestra Comunidad ha compartido con Francia no solo alimentos; también hemos trabajado juntos en la protección y gestión de cultivos. El Reglamento de la Producción Ecológica es único para toda Europa y nuestro sistema de certificación tienen los estándares más altos de los existente. Esas declaraciones han de ser corregidas inmediatamente ya que van a tener una incidencia negativa en el sector ecológico español.

Necesitamos solucionar los problemas del sector agrario que, mayoritariamente, son comunes en el ámbito europeo. Este tipo de mensajes cargados de «combustible» no ayudan en absoluto. Más bien generan confusión y odio y desvían la atención de las auténticas dificultades. 

Pedimos a las administraciones valencianas y españolas que defiendan nuestra producción ecológica. Desde ASECOCV apoyamos y respaldamos cualquier iniciativa de la administración valenciana o española, de organismos profesionales o sectoriales, que defiendan el sector de la producción ecológica ante este ataque.

INTERECO insta al Ministerio de Agricultura a dar la cara por el sector ecológico español: «No se puede manchar la reputación de la certificación pública española»

INTERECO insta al Ministerio de Agricultura a dar la cara por el sector ecológico español: «No se puede manchar la reputación de la certificación pública española»

INTERECO, asociación sin ánimo de lucro que agrupa a las 14 entidades públicas de control y certificación de agricultura ecológica, ha instado al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y a su ministro, Luis Planas, a defender al sector ecológico español después de las declaraciones de la exministra de Medio Ambiente, Ségolène Royal, en las que ha afirmado que los productos ecológicos españoles son falsos y que las frutas y verduras españolas no respetan las normas francesas y no deberían estar en los lineales franceses.

Esta asociación, que representa a más de 25.000 personas operadoras de toda España y casi 30.000 actividades, considera inaceptables las declaraciones de la exministra francesa. Para el presidente de INTERECO, Iker Iglesias “las declaraciones de Ségolène Royal, resultan especialmente graves por su falsedad y por el daño que suponen para los productores españoles, ya que los alimentos ecológicos procedentes de nuestro país tienen una extraordinaria calidad”.

Para Iglesias, “los productos certificados por las entidades públicas socias de INTERECO respetan escrupulosamente, no ya las normas francesas, que no tendría mucho sentido, sino la normativa europea, que es igual para todos”. 

Desde el 1 de enero de 2022, el Reglamento (UE) 2018/848 del Parlamento Europeo y del Consejo, establece las normas de producción ecológica y de etiquetado de los productos ecológicos, así como de comercialización de los mismos, en todos los estados miembros.

Para el presidente de INTERECO “nos indigna que quieran manchar la reputación de la certificación ecológica de España, ya que en el caso de España la mayoría de la producción está siendo certificada bajo entidades públicas, como es el caso de los consejos que componen nuestra asociación, un sistema garante, transparente y participado por el propio sector, un modelo que se está exportando a terceros países de la UE e  incluso a Sudamérica”. 

No es el caso del modelo de certificación francés, netamente privado, donde media docena de empresas se reparten el trabajo de certificar la producción sin vínculo alguno al sector. “Tal vez sea mejor que la señora Royal se informe antes de lanzar esos mensajes, porque lo único que hacen es confundir al consumidor y dañar la imagen de la producción ecológica”, afirma Iglesias.

“El sector ecológico es uno de los más regulados en toda Europa y, por supuesto, también aquí. No hay más que preguntar a nuestros productores, que tienen que respetar y respetan unos altísimos estándares de calidad, que no pueden utilizar abonos ni fitosanitarios químicos artificiales, que pasan unas inspecciones anuales muy rigurosas… No puede venir ahora una política francesa a desacreditarnos para congraciarse con sus agricultores. No es serio, parece que está metiendo espina para sacar sardina”, ha afirmado el presidente de INTERECO.

INTERECO se ha dirigido al ministro de Agricultura, Luis Planas, para pedirle amparo y auxilio ante esta situación, porque no se puede manchar la reputación de la certificación pública en España y, con declaraciones de este tipo, además de mentir, pone en juego el trabajo de miles de personas agricultoras”, ha finalizado Iglesias.