Esta petición denuncia la escasez de mataderos ecológicos certificados y las grandes limitaciones de acceso, agravadas además durante el estado de alarma y propone la implantación de mataderos móviles
Se abre un periodo de ADHESIÓN público a entidades con el objetivo de sumar apoyos, y por tanto, incrementar su repercusión.
Una de las carencias más importantes en el sector de la ganadería ecológica, en especial de granjas familiares y/o de pequeño tamaño, es la falta de mataderos ecológicos certificados próximos a sus núcleos ganaderos y, sobre todo, las numerosas limitaciones para acceder a ellos (altos costes de sacrificio y certificación, transporte de animales largas distancias…). Estos hechos afectan gravemente a la rentabilidad de estas ganaderías y a la pérdida del valor diferenciador que este tipo de carne tiene, pues en muchas ocasiones las y los ganaderos se ven obligados a vender su carne ecológica como “convencional”, con todas las pérdidas que ello comporta.
Es por ello que la Sociedad Española de Agricultura Ecológica/Agroecología (SEAE), junto a entidades como INTERECO, ECOVALIA y la Cátedra de Ganadería Ecológica ECOVALIA, Asociación Vida Sana, COVECOL, Asociación Trashumancia y Naturaleza y muchas más, han decidido remitir una carta con propuestas que podrían solventar estas situaciones a Salvador Illa, Ministro de Sanidad y Luis Planas, Ministro de Agricultura Pesca y Alimentación, para que pueda abordarse cuanto antes esta problemática que tanto tiempo lleva reclamándose desde el sector. Reiteramos que hay que aprovechar la coyuntura actual, que por si misma exige la urgente implementación de medidas de apoyo a la pequeña producción familiar y de ámbito agroecológico.
Para que estas reclamaciones no caigan en saco roto, se abre un periodo de ADHESIONES a esta PETICIÓN, para mostrar que son muchas las personas y entidades que reivindicamos una solución inaplazable para esta problemática común en la gran mayoría de pequeñas fincas de ganadería ecológica.
Así pues, consideramos imprescindible apostar por la puesta en marcha de “mataderos móviles” y por la elaboración de una normativa que permita el sacrificio en la propia granja así como facilitar la venta de producciones cárnicas ecológicas y artesanales en las mismas granjas ecológicas de España. Esta iniciativa ya funciona con éxito en algunos Estados Miembro de la Unión Europea, organizados en camiones tráiler, adaptados, con óptimo equipamiento e inspeccionados en todo momento por los servicios veterinarios oficiales. Queda demostrado así el cumplimiento de las condiciones sanitarias estipuladas por la legislación vigente y garantizadas la seguridad alimentaria y las mismas condiciones higiénicas y sanitarias que en los mataderos estáticos.
Las ventajas de la implantación de estos mataderos móviles serían múltiples para la producciones ganaderas ecológicas y artesanales. Entre otras cuestiones, e rebajan considerablemente los niveles de estrés, al no tener que sacar a los animales de las granjas pecuarias donde han sido criados. Por un lado, ello es un factor beneficioso para el bienestar animal y sus repercusiones en la calidad de la carne. Por otro, rebaja los costes que supone el transporte de los animales y la consecuente contaminación derivada de elloal tiempo que se dinamiza la venta y el consumo local, una razón de mucho peso en el contexto actual debido a las limitaciones de movilidad ante el estado de alarma sanitaria y el descenso del consumo en toda la hostelería española.
En definitiva, la implantación de mataderos móviles en España puede suponer un impulso de gran trascendencia para el sector ecológico ganadero, que suavice las muchas limitaciones a las que se enfrentan ahora durante el estado de alarma y, sobre todo, después, ayudando a revitalizar las economías locales y de entornos rurales, y haciendo accesible una alimentación sana y sostenible.
Sin agroecología y soberanía alimentaria, la transición ecosocial de nuestros sistemas es imposible.
En ganadería ecológica el “plan holístico de salud y bienestar” esta basado en el manejo sanitario e higiénico del agrosilvosistema ganadero ecológico, teniendo especial importancia la gestión adecuada del pastoreo, y de las prácticas zootécnicas del bienestar combinando las terapias naturales, (fitoterapia y homeopatía), en el ciclo de cría. La fitoterapia ofrece unos excelentes resultados con tinturas madres, junto a los remedios homeopáticos, a través del agua de bebida, como instrumentos mas del manejo bíozootécnico, para potenciar el control y/o prevención de las afecciones de la cría ecológica.
MANEJO HOLÍSTICO DE LA SALUD Y BIENESTAR EN GANADERÍA ECOLÓGICA
Por Carmelo García Romero. Real Academia de Ciencias Veterinarias. Instituto de España. Sociedad Española de Agricultura Ecológica. Toledo. Castilla-La Mancha. Ce. Guindalejocarmelo@gmail.com
BASES DE LOS PLANES HOLÍSTICOS
Los planes holísticos en ganadería ecológica extensiva y semiextensiva tiene como fundamento mantener la salud y bienestar animal en la granja pecuaria, en base a programas de control y/o prevención, con los siguientes objetivos: a) reforzar los mecanismos defensivos y resistencia animal, mediante un manejo zootécnico racional que proporcione, de una parte capacidad de respuesta suficiente del rebaño a los agentes bióticos y abióticos, y de otra, una adecuada integración grupal en el agrosistema para alcanzar un permanente equilibrio con el medio natural que garantice una óptima sanidad pecuaria, b) Restaurar los equilibrios perdidos de la homeostasis, la normalidad funcional y orgánica con la ayuda de terapias naturales, c) Maximizar el bienestar animal, prevenir el estrés, al tener relación directa con la salud, aplicando correctas prácticas zootécnicas respetuosas con la etología de las especies/razas, con la ayuda de la homeopatía zootécnica, d) garantizar la preservación del medio natural y su actividad biológica como fuente del pastoreo, instrumento de control biológico natural de parásitos y otros agentes bióticos que causan enfermedades en la ganadería, e) Potenciar la bioseguridad e higiene pecuaria como medida preventiva importante del plan de salud en la unidad ecológica . (Figura nº 1).
La información epidemiológica y ecopatológica de las enfermedades del territorio, endémicas, en especial de las parasitosis, para conocer los riegos de infección en el pastoreo, son determinantes para el programa de control y/o prevención. Las razas autóctonas y locales en la cría ecológica son las que ofrecen la mejor respuesta autosuficiente a los planes holísticos.
La norma legal nueva europea sobre la ganadería ecológica, como las anteriores (Reglamento UE 848/2018), contempla la utilización de remedios homeopáticos y fitoterapeúticos en los planes se salud. Están prohibidos los tratamientos preventivos químicos de síntesis, por anular la capacidad de respuesta animal, cuyos residuos y metabolitos ocasionan problemas de salud pública e impactos negativos en la diversidad biológica del ecosistema agrario.
ALGUNOS MANEJOS ZOOTÉCNICOS HOLÍSTICOS
El manejo alimentario de la ganadería ecológica esta sustentado en el pastoreo, y los herbívoros rumiantes deben consumir en la ración diaria, al menos en el 60% de la materia seca en forma de forrajes, mejor henos, (limitar el ensilado a no mas del 30%, para evitar problemas metabólicos y depresión de la producción lechera). Una correcta nutrición ecológica equilibrada (no realizar cambios bruscos de alimentación), durante el crecimiento, cubrición, último tercio de gestación, y lactación, potencia el desarrollo del sistema defensivo y capacidad inmunológica del rebaño alcanzando altos umbrales de salud y bienestar. El agua debe estar siempre a disposición, tendrá calidad fisicoquímica y microbiológica, siendo recomendable un análisis anual. No practicar el pastoreo estante y sobrepastoreo, el racional/rotacional es el método alimentario mejor, y sanitario mas eficaz para el control de parasitosis ligadas al pasto y la biomasa vegetal inflamable, siempre que ajustemos la carga ganadera y presión de pastoreo a valores sostenibles en el tiempo, en función de la tipología y estacionalidad del agrosistema, porque hay una relación directa entre la carga ganadera y patologías del ganado en el territorio. (Figura nº 2).
El manejo del bienestar implica establecer unas condiciones de cría adecuadas, no forzadas, sostenibles, y prácticas zootécnicas respetuosas con la etología e integridad física no realizando mutilaciones sistemáticas y maltratos, para prevenir el estrés. (Figura nº 3).
Las terapias naturales fundamentales en el manejo zootécnico, se adaptan a la fisiología de los animales y planes holísticos de salud y bienestar, respetando la diversidad biológica del agrosistema. En este sentido, las estrategias homeopáticas en apoyo al manejo ofrecen magníficos resultados para potenciar las medidas de control y prevención del rebaño.
HOMEOPATÍA ZOOTÉCNICA
Para desarrollar “un plan homeopático de control y prevención” en una granja pecuaria ecológica, el mismo debe ser elaborado en base a la información epidemiológica estudiada en la granja ecológica, así como de los síntomas detallados, pruebas diagnósticas realizadas, y otros aspectos bio-ecológicos del territorio. En base a ello se estudian los remedios homeopáticos diana para el control de afecciones frecuentes en el ganado durante el pastoreo y estabulaciones. Los remedios homeopáticos establecidos se preparan por el sistema PLUS en botella, y se administra cada mes, través del agua de bebida, bebederos o depósitos, a diluciones cortas en enfermedades endémicas, y más altas para procesos crónicos detectados.
La homeopatía zootécnica, como un instrumento mas del manejo de ciclo de cría, se utiliza específicamente para limitar el estrés en transportes, esquileo, controles sanitarios en mangas, etc.. También para el secado de las hembras lactantes, incluso para favorecer la producción de leche, lavado de mamas previo al ordeño, control de mamitis subclínicas a través del pezón, parásitos helmintos, facilitar los partos y expulsión de secundinas, traumatismos varios, control diarreas, afecciones respiratorias , piel, así como potenciar el metabolismo mineral y sistema inmunológico del rebaño. (Cuadro nº 1).
BIBLIOGRAFÍA
GARCÍA ROMERO C. (2013). Bases holísticas veterinarias de los planes de salud en ganadería ecológica. Anales de la Real Academia de Ciencias Veterinarias de España. Vol XXI. 21:255-284.
GARCÍA ROMERO, C. Y GARCÍA-ROMERO MORENO, C. (2018). Ganadería ecológica. Apuntes para Master. Editorial Agrícola Española. Sociedad Española de Agricultura Ecológica. Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. 160 pp.
LEYENDA DE FIGURAS
Figura nº 1. Pastoreo de ganado ovino Manchego ecológico en rastrojeras de avena blanca ecológica. Finca agroecológica el Guindalejo. Abenojar. Ciudad Real. Castilla-La Mancha. Autora: Carmen García-Romero Moreno.
Figura nº 2.Pastoreo de ganado caprino de raza Alpina en agrosilvosistemas de montaña. Eller. Lleida. Cataluña. Autor: Carmelo García Romero.
Figura nº 3.Estabulación abierta y dimensionada de ganado vacuno lechero para favorecer el bienestar animal. Piter Yigelaar. El Cantero de LETUR. Autor: Carmelo García Romero.
La Sociedad Española de Agricultura Ecológica/Agroecología (SEAE) junto con diversas entidades representantes del sector, envía una carta-petición al Ministro de Sanidad, Salvador Illa, para solicitar medidas urgentes ante la escasez de mataderos ecológicos certificados y las grandes limitaciones de acceso, agravadas además durante el estado de alarma. Esta carta también se dirige al Ministerio de Consumo y al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.
Esta petición propone, entre otras variables, la implementación de mataderos móviles para el sector ganadero ecológico. Se abre un periodo de ADHESIÓN a entidades con el objetivo de sumar apoyos, y en apenas 2 semanas son 200 entidades, aproximadamente, las que han apoyado esta petición con mensajes de agradecimiento y más argumentaciones. Además, muchas de ellas ya llevaban realizando esta reclamación durante años, desde pequeñas ganaderías ecológicas a asociaciones del sector, como puede comprobarse en la lista de adhesiones.
SEAE recibe respuesta tanto por parte de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), ente perteneciente al Ministerio de Sanidad como por parte del Ministerio de Consumo.
Desde ambas instituciones, señalan que «compartimos con ustedes que los mataderos móviles pueden contribuir a la viabilidad de pequeñas explotaciones ganaderas y que, además, ofrecen ventajas para el bienestar animal y para el desarrollo de canales cortos de comercialización«.
Informan también que ya están trabajando en un «proyecto de Real Decreto por el que se regulan y flexibilizan determinadas condiciones de aplicación de las disposiciones de la UE en materia de higiene de la producción y comercialización de los productos alimenticios». Este RD se encuentra en una fase avanzada de su tramitación oficial e incluye una referencia expresa a los mataderos móviles en su artículo 5.
Artículo 5. Excepciones y adaptaciones en pequeños mataderos.
Los pequeños mataderos, incluidos los mataderos móviles, y aquéllos que sólo faenan animales sacrificados de urgencia fuera de los mataderos, podrán acogerse a las medidas de flexibilidad y a las adaptaciones previstas en el anexo I de la presente disposición.
Desde AESAN explican que «para poder considerarse “pequeño matadero” de acuerdo con la definición recogida en el artículo 2 del proyecto, los mataderos móviles, como los demás, deberán tener un volumen de producción dentro de los límites establecidos para estos establecimientos (máximo de 40 unidades de ganado mayor (UGM) por semana, con un máximo de 2.000 UGM por año. En regiones insulares, máximo de 50 UGM. por semana, con un máximo de 2.500 UGM por año)».
CARTA AL MINISTERIO DE SANIDAD y MINISTERIO DE AGRICULTURA, PESCA Y ALIMENTACIÓN: «Por la implantación de mataderos móviles para el sector de la ganadería ecológica»
Excmo. Sr. D. Salvador Illa Roca,
Ministro de Sanidad
Ministerio de Sanidad
Paseo del Prado, 18, 28014 Madrid
Reciba y atienda esta carta en nombre de la Sociedad Española de Agricultura Ecológica/Agroecología (SEAE) y todas las entidades firmantes que le acompañan por ser una petición de imprescindible consideración por parte de su Ministerio para el sector de la ganadería ecológica de nuestro país, especialmente, de las pequeñas granjas familiares que bien representan el histórico tejido ganadero de las diferentes comunidades autónomas que componen nuestro territorio. Solicitamos se tenga en consideración todo lo que en esta carta se recoge y puedan establecerse así medidas con la mayor prontitud posible.
La ganadería ecológica es un sistema general de gestión ganadera y producción de alimentos que combina las mejores prácticas en materia de medio ambiente y clima, defiende las razas autóctonas, la conservación de los recursos naturales y la aplicación de normas exigentes sobre bienestar animal, dando respuesta a la creciente demanda por parte de la ciudadanía.
En este sentido, y en base al conocimiento existente de la situación actual de mataderos ecológicos en España, existe una importante carencia para las ganaderas y ganaderos ecológicos (en especial las granjas familiares, por su pequeño tamaño) y es la falta de mataderos ecológicos certificados próximos y la limitación de acceder a ellos por diversas razones, como por ejemplo, el escaso número de animales a sacrificar, que no hace rentable la certificación ecológica del matadero, dificulta la venta del producto ecológico como tal y no favorece el comercio en circuitos cortos de productos cárnicos ecológicos de rumiantes, porcino y pollo de carne. Este hecho se ha visto muy agudizado en el contexto de crisis sanitaria como la actual.
Cabe destacar los numerosos documentos técnicos y científicos que ponen de manifiesto la importancia de maximizar el bienestar animal en el ciclo de cría, un aspecto clave en las producciones ecológicas. Ello también se recoge en los reglamentos europeos de producción ecológica como son el 834/2007 y el 848/2018. En efecto, considerando que el bienestar animal, además de ser una cuestión de justicia con los animales es un factor modulador en la calidad diferenciada, resulta fundamental mantener esas condiciones de salud fisiológica desde el nacimiento hasta el sacrificio, para evitar estrés y sus repercusiones en la calidad de la carne.
En la actualidad, la matanza se realiza solamente en los “establecimientos autorizados para el sacrificio”, como son los mataderos convencionales certificados para ecológico, con muchas limitaciones y con una distribución irregular por los territorios de las comunidades autónomas, escasos frente a la oferta existente de ganadería ecológica en España. Ante esta escasez (por no decir inexistencia de “mataderos ecológicos propiamente dichos”), se obliga en muchas ocasiones al transporte de largas distancias para la consecución del adecuado sacrificio. Y realmente, los únicos mataderos que podrían estar adaptados para el sacrificio con las máximas garantías de bienestar en ganadería ecológica, son los certificados como ecológicos.
Teniendo presente los puntos mencionados, cabe considerar la posibilidad de la implantación de “mataderos móviles”, que ya funcionan en algunos Estados miembros de la Unión Europea, organizados en camiones tráiler adaptados, con óptimo equipamiento e inspeccionados en todo momento por los servicios veterinarios oficiales para el cumplimiento de las condiciones sanitarias estipuladas por la legislación vigente. Estos mataderos móviles preservan la seguridad alimentaria y garantizan las mismas condiciones higiénicas y sanitarias que en los mataderos fijos, pero con grandes ventajas añadidas, muy importantes en la producciones ganaderas ecológicas y artesanales. Algunas de estas ventajas son:
a) Se rebajan considerablemente los niveles de estrés, al no tener que sacar a los animales de las granjas pecuarias donde han sido criados. Por un lado, ello es un factor beneficioso para el bienestar animal y sus repercusiones en la calidad de la carne. Por otro, rebaja los costes que supone el transporte de los animales y la consecuente contaminación derivada de ello.
b) Se dinamiza la venta y el consumo a nivel local, un objetivo estratégico en las granjas ecológicas, y mucho más ahora con la reducción de la movilidad ante el estado de alarma sanitaria, y el descenso del consumo en toda la hostelería española.
Respecto al marco legislativo europeo en relación con mataderos, este está amparado en reglamentos CE 852/2004, 853/2004, 854/2004 y 1099/2009. En este sentido, el R 853/2004 indica en su apartado 1 que “es oportuno que los requisitos estructurales e higiénicos establecidos se apliquen a todos los tipos de establecimientos, incluidas las pequeñas empresas y los mataderos móviles”. El Reglamento CE 1099/2009, sobre protección de los animales durante la matanza, en su considerando 40 establece que “los mataderos móviles reducen la necesidad de efectuar largos transportes de animales y, por tanto, pueden contribuir a preservar su bienestar”.
Sin embargo, las necesidades técnicas de los mataderos móviles son distintas de las de los mataderos fijos y por ello es preciso adaptar las normas técnicas en consecuencia sobre la construcción y equipamiento, siendo importante para ello que los Estados miembros establezcan normas nacionales para ello.
En base a lo anterior, y considerando la actual crisis que vive del sector ganadero por el COVID 19, es necesario actuar ya para dinamizar la comercialización, flexibilizar las medidas que favorezcan la venta de los productos alimentarios cárnicos en el territorio y garantizar el bienestar animal de los animales, previstas en las normativas comunitarias precitadas. Todo ello se promueve además, dentro de las condiciones higiénico sanitarias establecidas, y garantizando en todo momento la seguridad alimentaria, el mercado y comercio de productos cárnicos locales, facilitando el encuentro entre productores y consumidores.
La implementación de esta medida de mataderos móviles, es una muy importante actuación para poder garantizar el bienestar animal de la ganadería ecológica al final de la fase productiva, maximizando la calidad diferenciada, y con gran valor añadido para el territorio, pues favorecería la comercialización en circuitos cortos, mediante venta directa entre productores y consumidores. Por ello, es necesario articular en una legislación nacional las excepciones y adaptaciones necesarias de las normas europeas en relación con los pequeños mataderos y mataderos móviles.
Tenemos conocimiento de la existencia del proyecto de RD por parte del Ministerio de Sanidad (y por tanto, por la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición – AECOSAN-) sobre la regulación y flexibilización de las disposiciones comunitarias en materia de higiene, de la producción y comercialización de los productos alimenticios, así como las actividades de la producción y comercialización de los productos alimenticios. Se valora como una gran iniciativa de importante trascendencia para el sector y por ello, consideramos fundamental que los mataderos móviles junto a los pequeños mataderos sean incluidos en la citada normativa. Esto facilitaría la implantación de los mismos en el medio rural, y su puesta en marcha en muchos territorios, como por ejemplo Cataluña, en donde ya están desarrollando estas iniciativas con dificultades lógicas por falta de legislación estatal, como son entre otras, la adecuación de las condiciones de refrigeración tras la inspección veterinaria de las canales en los pequeños mataderos.
Agradeceríamos desde la Sociedad Española de Agricultura Ecológica/Agroecología (SEAE)junto con todas las entidades firmantes de esta carta, la sensibilidad, colaboración y apoyo en estos momentos tan difíciles para el sector ganadero, particularmente en el solicitado de mataderos móviles, que tanto preocupa a los ganaderos y ganaderas por ser fundamental para dinamizar el comercio de sus producciones ecológicas en el territorio y para facilitar el acceso a las mismas a la ciudadanía.
Reciba un cordial saludo, en la ciudad de Catarroja (Valencia), a cinco de mayo de dos mil veinte.
Este artículo presenta la reciente experiencia de la Asociación de Leche Ecológica Certificada de Asturias, una iniciativa creada con el objetivo de fomentar la ganadería ecológica y defender los derechos de los ganaderos/as ecológicos de Asturias.
Autoría:María Fernández Portales, Veterinaria. Directora de ALECA
La Asociación de Leche Ecológica Certificada de Asturias (ALECA) es la agrupación de ganaderos y elaboradores lácteos ecológicos asturianos certificados según RG (EU) 2018/848, repartidos por toda la geografía Asturiana, con núcleos en Occidente, Centro y Oriente asturiano.
Ya en el 2015, debido a la escasa información del sector lácteo ecológico, la labor de asesorar al ganadero en las fases de conversión y ecológico era una realidad con la que se estaba trabajando. Se creó una red conjunta de ayuda en procedimientos, trámites, rutas de recogida, conexión con empresas lácteas, gestión económica, alimentación, sanidad y cualquier tema que pudiera ser necesario para empezar su actividad y/o optimizarla.
La iniciativa de formalizar la Asociación, fue una propuesta que muchos de los productores ecológicos tenían en mente. Este movimiento empezó a tomar forma en el 2017, desde personas vinculadas e íntimamente comprometidas con el sector. Posteriormente, se realizó la difusión de este proyecto al resto de las ganaderías ecológicas, encontrado apoyo para su constitución. Durante el 2018, tras una comunicación continua, empezaron reuniones con productores y elaboradores para crear lo que hoy en día es, la legalmente constituida ALECA.
Objetivos y fines
La principal actividad de ALECA es fomentar la ganadería ecológica de leche, apoyando y formando a las personas que la componen. La concienciación ecológica es el motor, junto con un aprovechamiento de los recursos, que les llevará a un manejo integral y eficaz de sus animales. Otro pilar, es el intercambio de conocimientos y problemas reales que atañen de forma conjunta a sus miembros así como facilitar el acceso a cada productor a toda la información, de manera veraz y contrastada.
Entre sus fines también destaca la búsqueda de medios necesarios para lograr una elevación en el nivel de productividad y de rentabilidad en las explotaciones selectivas adscritas a ALECA, apostando por una profesionalidad del sector, desde una forma tradicional de manejo, sin renunciar a técnicas modernas e innovadoras. Por eso, se promueve el Desarrollo y la Investigación de la actividad Ganadera de Leche ecológica, en todas sus vertientes así como el fomento de las buenas prácticas ganaderas. Y, por su puesto, la defensa de los intereses y derechos de los ganaderos ecológicos de leche adscritos.
Desarrollo de la actividad ganadera ecológica en Asturias
La ganadería asturiana, posee unas características únicas que le hace ser compatible con un sistema de producción ecológica sostenible. Es muy importante destacar que posee infinidad de recursos naturales y si se optimizan, puede ser una ganadería rentable y tener un producto de máxima calidad. Los datos demuestran que el número de productores ecológicos en Asturias se ha ido incrementando exponencialmente desde el 2015. Tal como se ve en los gráficos, situándonos en el 2020, actualmente hay 53 ganaderías de leche ecológica inscritas en el Consejo de la Producción Agraria Ecológica del Principado de Asturias (COPAE), unos datos muy alentadores en comparación con una década atrás. También se muestra el incremento en el total de Toneladas de leche ecológica certificada. Para el 2019, se computarán cerca de 6000 Toneladas.
El proyecto de ALECA se basa en seguir profesionalizando el sector, ayudando a que la actividad no se vea impedida por las dificultades que se puede encontrar, como por ejemplo las burocráticas. Y sobre todo, fortalecer la unión para hacer frente entre todos y todas a los problemas comunes. Nuestras perspectivas de futuro apuntan a crear una circulación de leche ecológica asturiana y trabajar para hacer llegar a la mesa del consumidor un producto fruto de un cuidado del medio ambiente, una calidad de vida de sus animales y del productor, con unas características organolépticas naturales, propias de una alimentación sin síntesis químicas. Y en definitiva, producir en ecológico se trata de respetar al consumidor, quien se llevará a su casa un producto cuidadosamente elaborado desde el origen, manteniendo los máximos estándares de calidad.
En ALECA abogamos por una economía circular, con un aprovechamiento de los recursos, una alimentación ética, sostenible, que favorece la biodiversidad, el bienestar animal y el social. Además, fomentamos iniciativas relacionadas con la elaboración de lácteos por sus productores expertos, que además, comercializan todo tipo de elaboraciones lácteas (yogures, arroz con leche, etc.) y el que será el primer queso ecológico de cabrales. Las empresas que quieran comercializar la materia prima asturiana, deben saber que contarán con unas calidades inmejorables, dentro del sector lácteo, con origen en los pastizales asturianos y que consecuentemente su producto final tendrá un valor añadido: el de Asturias como paraíso de lecheros ecológicos. ■
Referencias bibliográficas:
Reglamento (UE) 2018/848 del Parlamento Europeo y del Consejo de 30 de mayo de 2018 sobre producción ecológica y etiquetado de los productos ecológicos. https://www.mapa.gob.es/es/alimentacion/temas/produccion-ecologica/
COPAE – http://copaeastur.org/
Barrio J. 2005. Tendencias y alternativas de la producción de leche en Asturias. Tecnología Agroalimentaria, bol. en. Del SERIDA, 2ª época, 1. 12-17.
Marañón M. 2005. Ganadería sostenible en la Cornisa Cantábrica. DG VI Agricultura de la Comisión Europea, COAG. 68 p. + suplemento 12 p.
Palupi E, Jayanegara A, Ploeger A, Kahl J. 2012. Comparison of nutritional quality between conventional and organic dairy products: a meta-analysis. J Sci Food Agric. 92(14):2774-81. doi: 10.1002/jsfa.5639
La ganadería ecológica con razas autóctonas/locales garantiza la mitigación y adaptación al cambio climático, preservando el medio natural y controlando las nuevas situaciones epidemiológicas.
Consideraciones del modelo ecológico ganadero y el agroclima
El sistema de manejo y la gestión del territorio que caracteriza a la ganadería ecológica lleva aparejado una reducción importante de los inputs y unas menores necesidades de energía que junto con el reciclado de los residuos sólidos y líquidos (mediante adecuadas técnicas de tratamiento), para esparcir compostados no contaminantes (magníficos supresores de agentes bióticos patógenos), contribuyen a reducir los gases inductores del efecto invernadero. Así pues, rebajan los valores de metano (NH4) y Oxido de carbono (CO2), por cuanto la materia orgánica compostada y cubiertas vegetales (bíodiversidad), retienen mayores cantidades de carbono.
La Agricultura Ecológica (AE), puede, en términos generales, atrapar entre el 15-28% del dióxido de carbono (CO2) del suelo (3,7 Tm. CO2/ha/año), según se use o no el estiércol. En este sentido, con el desarrollo de la Ganadería Ecológica recuperamos la Materia Orgánica (MO) de los suelos, y en efecto cuando incrementamos un 1,6% la MO en el 8,5% de la superficie global cultivada, podríamos secuestrar 100 ppm. de CO2.
Problemática medio ambiental y rural
La intensificación de los sistemas agroganaderos iniciada en la mitad del siglo XX ha llevado consigo numerosas crisis y consecuencias para los consumidores: Sanitarias (consumo reiterado de biocidas peligrosos para la salud); Etnológicas (al sustituir razas autóctonas por especializadas y poco adaptadas al CC) y Medio ambientales (ocasionadas por la actividad ganadera intensiva de ‘máxima producción’).
En este contexto, cuando la gestión agropecuaria responde a objetivos exclusivamente productivistas, materialistas, y mercantilistas, los problemas medio ambientales y sociales que originan a la cabaña ganadera son múltiples y pueden especificarse en los siguientes:
1) Perdida de fertilidad en los suelos, derivados del pastoreo estante y sobrepastoreo, que ha favorecido e induce a los fenómenos de la erosión, compactación y desertización en muchos territorios.
2) Deforestación y pérdidas de diversidad biológica, por el exceso de cargas ganaderas y presión de pastoreo, que afecta a la capacidad de regeneración de las especies arbóreas y matorral, que impiden rebrotar al monte y además reduce la biodiversidad animal.
3) Contaminación de las cadenas tróficas del ecosistema por la explotación intensiva e intensificación de los sistemas ganaderos, consecuencia de los residuos procedentes de los insecticidas, así como de la medicina veterinaria alopática, de síntesis, a base de tratamientos preventivos (antibióticos, antiparasitarios externos e internos, etc.), que crea desequilibrios y reducen la biomasa microbiana e invertebrada del medio natura.
4) Aceleración del Cambio Climático (CC) que repercute en la salud atmosférica, debido a que las explotaciones intensivas igualmente tienen graves efectos indeseables como la emisión de gases constante que favorecen la polución de la biosfera y el efecto invernadero.
En este panorama, el 25% del metano, y el 32% de las emisiones de CO2tienen un origen agropecuario, de este último valor el 14% es debido a procesos de obtención de alimentos de origen agrícola y ganadero con modelos intensivos de producción.
A manera de ejemplo, un rumiante en un sistema convencional intensificado puede emitir al día unos 200 gramos de metano, y si consideramos que en el planeta tierra hay más de 1.300 millones de vacunos en el mundo ello liberaría anualmente alrededor de 100 millones Tm. de CH4, cifra muy superior al de sistemas ecológicos u orgánicos.
5) Impacto muy negativo sobre la socioeconomía rural, y la población agraria, entre otras razones por la falta de competitividad ganadera como consecuencia de haber mestizado y/junto a reemplazado a muchas razas localistas o la gran dependencia tecnológica de las materias primas alimentarias, con altos costes crecientes de piensos que repercuten directamente en la rentabilidad pecuaria.
En efecto, estos hechos reales han distorsionado con el paso del tiempo las actividades ganaderas tradicionales de muchos pueblos, cuyo objetivo estratégico actual y de proyección futura debe ser recuperar las razas propias de España e imprimir una mayor presencia de la ganadería extensiva sostenible y ecológica en el medio rural, potenciando la ganadería familiar, bajo las formulas modernas zootécnicas de sistemas ecológicos, en detrimento de las explotaciones intensivas difícilmente encajables y aceptables en agrosilvosistemas genuinos de extrema riqueza mediterránea, como son las dehesas, ecosistemas de montaña, los secanos cerealistas, etc. por el alto coste social y medioambiental que la sociedad tiene que asumir.
Efectos de la zootecnia ecológica en la biosfera
En particular, los efectos positivos sobre el cambio climático que tiene la ganadería ecológica, son consecuencia del manejo holístico, integrando técnicas agro-bio-zootécnicas modernas y el uso de las terapias naturales durante el ciclo de cría, indicando el Grupo de Trabajo sobre Sumideros y Agricultura del Programa Europeo sobre Cambio Climático (ECCP 2004), que estas prácticas agro-ganaderas que se indican a continuación, suponen una captación importante de CO2, evaluadas entre 0 a 1,98 Tm/ha/año dependiendo del manejo y grado de aplicación de las mismas, a saber:
Utilización de inputsinternos generados por las alternativas y rotaciones de cultivo llevadas a cabo con leguminosas y cereales, pratenses y otros cultivos, secuestran gases invernaderos.
La no utilización de fitosanitarios, insecticidas y fertilizantes de síntesis química, como la urea, reducen las emisiones de N2O (oxido nitroso), a la atmósfera.
Ajuste de las cargas ganaderas a la tipología de los agrosistemas, en función de los valores reglamentados.
Compotados y tratamientos de residuos orgánicos retienen una importante cantidad de CO2triplicando el carbono de los suelos.
Alimentación basada en el pastoreo y consumo máximo de forrajes, al menos como marca la norma legal el 60% de la materia seca de la ración diaria debe estar formada por henos y ensilados, manejo alimentario que limita las emisiones NH4al reducir la ingestión de piensos. La generación y utilización de biogás tambien contribuye a reducir metano.
Estabulaciones con ajustes de espacios mínimos por animal, evitan hacinamientos, acumulación de residuos y eliminación masiva de gases invernadero.
La aplicación de homeopatía y fitoterapia, en combinación con el manejo, limita la aportación de residuos de síntesis minimizando los efectos perjudiciales sobre el clima.
En otro orden de cosas, la ganadería ecológica con sus razas autóctonas ha sabido adaptarse a las nuevas situaciones epidemiológicas generadas por el cambio climático, que han provocado cambios en el desarrollo y supervivencia estacional de muchos agentes bióticos, como los parásitos, ampliando sus periodos durante el año en los pastos, lo que implica mayores riesgos potenciales de infección durante el pastoreo, así como épocas de presentación mas amplias en ciertas enfermedades transmitidas por artrópodos, garrapatas, (piroplamosis, fiebre Q, etc.), e insectos, mosquitos, como es el caso de la lengua azul.
Y es en este contexto es donde los rebaños ecológicos con manejos holísticos de gestión, que conllevan sistemas inmunológicos fuertes, altos niveles de salud y bienestar, consecuente a la aplicación de prácticas biozootécnicas respetuosas con la etología y fisiología de las especies/razas, y terapias naturales, se adaptan y equilibran mejor a estos nuevos cambios epidemiológicos que ya se están produciendo en los ecosistemas agrarios, si recurrir a tratamientos químicos reiterados de síntesis como ocurre en muchas de las explotaciones convencionales. ■
Referencias bibliográficas:
García Romero C. 2009. Ganadería ecológica y medio ambiente. (I) problemática actual e importancia del modelo ecológico ganadero. Rev. Ganadería. Ed. Agrícola Española. abril-mayo, 58-61.
García Romero C. 2009. Ganadería ecológica y medio ambiente. (II) Los agrosistemas ganaderos ecológicos en el medio rural y la mitigación del cambio climático. Rev Ganadería. Edit Agrícola Española. 61 junio-julio. 44-
García Romero C. 2017. La investigación e innovación en ganadería ecológica (2017). Art. Rev. divulgación técnica SEAE. 28:30-31.
SEAE. 2007. Contribución de la agricultura ecológica a la mitigación del cambio climático. Impresiones Benifaió. 56-88
Por nuestra parte, en primer lugar, compartimos este vídeo donde se recoge el Panel dedicado a «Salud y Calidad» de las últimas XXVII JT SEAE (octubre 2019, Gandía). Recomendamos todas las intervenciones de este panel pero en este fragmento, recogemos la ponencia de Koldo sobre «Conexiones entre la agroindustria y los organismos internacionales de protección del derecho a la alimentación».
Ilustres investigadores españoles, como Nicolás Olea o Marieta Fernández, de la Universidad de Granada, llevan años estudiando los efectos provocados por el uso de agroquímicos y la intensificación agrícola [3]. Las concentraciones han pasado de ser analizadas de mg/kg (ppm), como dicen los cánones, a µg/kg (1000 veces menos), dado que a esas concentraciones ya se están dando efectos nocivos para el organismo. De hecho, 6 de cada 10 residuos de plaguicidas cuantificados en la dieta europea son presuntos disruptores endocrinos [4]y actúan a esos niveles de concentración. Hay que tener en cuenta que la misma cantidad de un tóxico puede afectar individualmente de manera distinta, según nuestra propia sensibilidad al producto, o nuestra edad (no es igual de sensible un bebé o un anciano que un adulto sano), o el momento en que entramos en contacto (si estamos enfermos o débiles afectará mucho más). Y por supuesto, según nuestra dieta.
Otros estudios científicos [5]relacionan diferentes compuestos agrotóxicos [6]con el cáncer, la leucemia, el Alzheimer, el asma, la obesidad, la diabetes, la hipertensión o alteraciones en el sistema endocrino, entre otras. Del mismo modo, otras investigaciones también apuntan a que una dieta de alimentos ecológicos reduce significativamente los niveles de pesticidas en la orina en niños y adultos [7]. Además, una substancia sintética puede dar lugar a diversos tipos de residuos (Coscollá, 1993). Por un lado, la materia activa y los metabolitos primarios libres, por otro los productos conjugados, los llamados metabolitos ligados covalentemente (muy estables y persistentes, a la vez que poco conocidos). Es por ello que se les ignora legalmente, pero no dejan de ser peligrosos.
Sin embargo, muchas autoridades y empresas siguen insistiendo en su necesidad y su baja peligrosidad. Un ejemplo claro de esta controversia es el glifosato. La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), en 2015, clasificaba el glifosato como posiblemente cancerígeno para las personas, mientras que posteriormente la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), organismo científico regulador de la UE, concluyó que esto no era probable. ¿Qué ha pasado? ¿Realmente antes era seguro o ahora sigue siéndolo? ¿Por qué estas diferencias cuando todos dicen defender nuestra salud?
La concentración y poder de las multinacionales en el sector agroalimentario ha ido en aumento, y con ella una forma de concebir la producción más industrializada y tecnificada. Al mismo tiempo, la demanda de productos de mayor calidad y con ausencia de agrotóxicos, está creciendo junto a la conciencia de los consumidores de que su alimentación tiene que ver son su salud y la del planeta. Esta disyuntiva se salda con promesas de control por parte de la agroindustria, de trazabilidad y de límites a los residuos que, presuntamente, nos pueden dañar la salud. Y también se basan en unas normativas supuestamente realizadas de forma ajena a empresas relacionadas con fitosanitarios. El santo grial son los LMRs, los límites máximos de residuos de esos agrotóxicos, aquello que nos da la confianza de que alimentación en esta sociedad está mucho más controlada que nunca. Pero… la pregunta: ¿Estos LMRs son suficientemente objetivos y científicamente probados como para mantenernos a todos en la confianza deseada? Siendo así, ¿tiene sentido que pidamos una conversión del 100% de nuestra agricultura a una sin uso de agrotóxicos?
Una de las obligaciones del Reglamento de la Unión Europea No 396/2005 relativo a los LMRs de plaguicidas en alimentos y piensos de origen vegetal es elaborar informes anuales. Este Reglamento parte de la premisa de que la producción de alimentos requiere del empleo de métodos, entre ellos los fitosanitarios, que eviten los daños y garanticen una productividad elevada; al mismo tiempo indica que sus residuos, tanto en los alimentos tratados, como en los animales alimentados con tales o en la miel producida por abejas expuestas a dichas sustancias, pueden tener consecuencias negativas para la salud humana y de los animales, por lo que su pretendido objetivo es garantizar un nivel elevado de protección de los consumidores, al que se une el más prosaico de fijar a escala comunitaria los LMR en aras de la libre circulación de mercancías. Antes de la entrada en vigor de este Reglamento, la Unión Europea contaba con tantos sistemas de evaluación y control de LMR como estados miembros, lo que dificultaba la libre circulación de mercancías.
Ahondando en esto, mientras que la parte no dispositiva y sin efectos jurídicos del Reglamento señala que se debería desarrollar una metodología que tenga en cuenta los efectos acumulativos y sinérgicos de los pesticidas, la práctica dicta que la evaluación se hace de manera individual, sin otra medida que mencionar, tal como ya se ha indicado, en los informes anuales de residuos de plaguicidas el número de muestras de alimentos analizados que presentaban más de un residuo.
A esto se le unen otras arbitrariedades, como su catálogo de excepciones: en productos destinados a terceros países (si se justifica que éstos demandan esos tratamientos), “tolerancia a la importación” (un LMR fijado para productos importados para satisfacer las necesidades del comercio internacional, lo que se traduce en numerosas protestas de nuestros agricultores hacia ciertos Convenios internacionales), el establecimiento de un valor de LMR por defecto para aquellos plaguicidas que no tengan un LMR específico (0,01 mg/kg, sin tener en cuenta ningún estudio de toxicidad) o la fijación de LMR temporales en determinadas circunstancias (tales como casos excepcionales, especialmente, cuando la presencia de residuos pueda deberse a la contaminación ambiental o de otro tipo, o cuando los productos comercializados constituyan una fracción poco importante de la dieta de los europeos y, en su caso de los animales, o para la miel y las infusiones de hierbas, etc).
El procedimiento de fijación de los LMR es similar al de autorización y renovación de sustancias plaguicidas y padece los mismos errores, al ser un sistema tecnocrático [8]que dificulta la transparencia en la toma de decisiones y tener la industria solicitante un excesivo papel protagonista.
Al fin y al cabo, los LMRs sólo son números, medias para estadísticas. El Reglamento Europeo aborda la problemática de los residuos de pesticidas como si de una ficción se tratase puesto que la realidad queda ocultada detrás de conceptos como las buenas prácticas agrícolas, los grupos vulnerables y la evaluación individual de los plaguicidas, impidiendo el objetivo de protección de la salud humana. En conclusión, y parafraseando a Ulrich Beck [9], los LMR cumplen la función simbólica de desintoxicación de la sociedad, ya que son el instrumento que permite,o al menos pretende hacerlo, tranquilizar contra la toxicidad de los pesticidas:¿qué mejor forma de negar su peligro que establecer unos límites con apariencia de ciencia científica que indiquen que un veneno no lo es?. ■
Referencias bibliográficas: Para consultar la totalidad de este artículo así como todas las referencias bibliográficas que en él aparecen, dispone de la libre descarga del documento “Evidencias Científicas de la Producción Ecológica” en www.agroecologia.net
[1]Ecologistas en Acción
[2] SEAE, La Vall de la Casella Coop.V
[3] Freire C, López-Espinosa MJ, Fernández M, Molina-Molina JM, Prada R, Olea N. Prenatal exposure to organochlorine pesticides and TSH status in newborns from Southern Spain. Sci Total Environ. 2011.
[5] Tres nuevos estudios separados de 2012 confirman: los pesticidas dañan la cognición de los niños- www.panna.org/
[6] La Academia Estadounidense de Pediatría señala que los residuos de pesticidas en los alimentos son la ruta más crítica de exposición infantil. Otras formas importantes en que los niños toman pesticidas: en el útero, en el hogar y la guardería o en escuelas y parques infantiles – www.panna.org/
[7] Según un estudio de la Universidad de California , junto a la Commonweal Institute (Bolinas, CA) y Friends of the Earth de Berkeley; u otro del Harvard T.H. Chan School of Public Health y la Brigham and Women’s Hospital and Harvard Medical School, de Boston (Massachusetts).
[8] Una caracterización de la tecnocracia es la propuesta por Jean Meynaud en la década de los años sesenta del siglo XX, que es definida como una forma de estructurar el poder de manera que los técnicos condicionan o determinan la toma de decisiones, tendiendo a sustituir al político en la fijación de políticas y al burócrata en la puesta en operación de las decisiones (MAYOL MIRANDA, A., “La Tecnocracia: el falso profeta de la modernidad”, Revista de Sociología, No 17, 2003).
[9] BECK, U., Risikogesellschaft. Auf dem Weg in eine andere Moderne, Frankfurt, 1986 (trad. cast.: La sociedad del riesgo. Hacia una nueva modernidad, 1ª ed., Barcelona, Surcos, 2006), p. 29.