La Red de Semillas «Resembrando e Intercambiando», Fundación entretantos y cientos de entidades más de toda la Unión Europea impulsan esta petición para decirles a los y las responsables políticos de la UE que protejan y promuevan la diversidad de los cultivos, así como el derecho de los agricultores y agricultoras a cosechar, utilizar, intercambiar y vender sus propias semillas.
La nueva ley de semillas de la UE, propuesta por la Comisión Europea en julio de 2023, amenaza la conservación y circulación de la biodiversidad cultivada. No tiene en cuenta el derecho de los agricultores y agricultoras, recogido en la norma internacional; a cultivar, utilizar, intercambiar y vender sus propias semillas. Es inaceptable.
Le pedimos al Parlamento Europeo y a los ministros y ministras de Agricultura que le den la vuelta a la propuesta de ley de semillas de la UE, y que adopten una norma que permita la circulación de semillas diversas, aumente la biodiversidad, respete los derechos de los agricultores y agricultoras y siente las bases para un sistema alimentario sostenible, resiliente y diverso:
INTERECO, asociación sin ánimo de lucro que agrupa a las 14 entidades públicas de control y certificación de agricultura ecológica, ha instado al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y a su ministro, Luis Planas, a defender al sector ecológico español después de las declaraciones de la exministra de Medio Ambiente, Ségolène Royal,en las que ha afirmado que los productos ecológicos españoles son falsos y que las frutas y verduras españolas no respetan las normas francesas y no deberían estar en los lineales franceses.
Esta asociación, que representa a más de 25.000 personas operadoras de toda España y casi 30.000 actividades, considera inaceptables las declaraciones de la exministra francesa. Para el presidente de INTERECO, Iker Iglesias “las declaraciones de Ségolène Royal, resultan especialmente graves por su falsedad y por el daño que suponen para los productores españoles, ya que los alimentos ecológicos procedentes de nuestro país tienen una extraordinaria calidad”.
Para Iglesias, “los productos certificados por las entidades públicas socias de INTERECO respetan escrupulosamente, no ya las normas francesas, que no tendría mucho sentido, sino la normativa europea, que es igual para todos”.
Desde el 1 de enero de 2022, el Reglamento (UE) 2018/848 del Parlamento Europeo y del Consejo, establece las normas de producción ecológica y de etiquetado de los productos ecológicos, así como de comercialización de los mismos, en todos los estados miembros.
Para el presidente de INTERECO “nos indigna que quieran manchar la reputación de la certificación ecológica de España, ya que en el caso de España la mayoría de la producción está siendo certificada bajo entidades públicas, como es el caso de los consejos que componen nuestra asociación, un sistema garante, transparente y participado por el propio sector, un modelo que se está exportando a terceros países de la UE e incluso a Sudamérica”.
No es el caso del modelo de certificación francés, netamente privado, donde media docena de empresas se reparten el trabajo de certificar la producción sin vínculo alguno al sector. “Tal vez sea mejor que la señora Royal se informe antes de lanzar esos mensajes, porque lo único que hacen es confundir al consumidor y dañar la imagen de la producción ecológica”, afirma Iglesias.
“El sector ecológico es uno de los más regulados en toda Europa y, por supuesto, también aquí. No hay más que preguntar a nuestros productores, que tienen que respetar y respetan unos altísimos estándares de calidad, que no pueden utilizar abonos ni fitosanitarios químicos artificiales, que pasan unas inspecciones anuales muy rigurosas… No puede venir ahora una política francesa a desacreditarnos para congraciarse con sus agricultores. No es serio, parece que está metiendo espina para sacar sardina”, ha afirmado el presidente de INTERECO.
INTERECO se ha dirigido al ministro de Agricultura, Luis Planas, para pedirle amparo y auxilio ante esta situación, porque no se puede manchar la reputación de la certificación pública en España y, con declaraciones de este tipo, además de mentir, pone en juego el trabajo de miles de personas agricultoras”, ha finalizado Iglesias.
La Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria ha adoptado su posición sobre la propuesta de la Comisión relativa a las Nuevas Técnicas Genómicas (NTG), con 47 votos a favor, 31 en contra y 4 abstenciones.
Según la nota de prensa emitida por el Parlamento Europeo, «los eurodiputados están de acuerdo con la propuesta de tener dos categorías diferentes y dos conjuntos de normas para las plantas NTG. Las plantas NTG consideradas equivalentes a las convencionales (plantas NTG 1) estarían exentas de los requisitos de la legislación sobre OMG, mientras que para las plantas NTG 2 esta legislación adapta el marco de los OMG a esas plantas NTG.
Los eurodiputados también están de acuerdo en que todas las plantas NTG deben seguir prohibidas en la producción ecológica, ya que su compatibilidad requiere un examen más detallado.
Desde IFOAM Organics Europe señalan que «el resultado de la votación en la comisión ENVI ha demostrado que las preocupaciones clave sobre esta controvertida propuesta legislativa quedan sin respuesta – la consecuencia inevitable de un proceso legislativo apresurado». Por lo tanto, IFOAM Organics Europe insta a que se retrase la votación en el pleno, que actualmente está fijada para principios de febrero. «Es esencial disponer de más tiempo para fomentar debates despolitizados e interpartidistas que aborden adecuadamente las preocupaciones relacionadas con la bioseguridad, las patentes y el establecimiento de un marco sólido que apoye la libertad de elección tanto de los productores como de los consumidores».
Sobre Plantas NTG 1
Para las plantas NTG 1, los eurodiputados han modificado las normas propuestas sobre el tamaño y el número de modificaciones necesarias para que una planta NTG se considere equivalente a las plantas convencionales. Los eurodiputados también quieren que las semillas NTG se etiqueten en consecuencia y que se cree una lista pública en línea de todas las plantas NTG 1.
Aunque no habrá etiquetado obligatorio a nivel de consumidor para las plantas NTG 1, los eurodiputados quieren que la Comisión informe sobre cómo evoluciona la percepción de las nuevas técnicas por parte de consumidores y productores, siete años después de su entrada en vigor.
Sobre Plantas NTG 2
Para las plantas NTG 2, los eurodiputados acuerdan mantener los requisitos de la legislación sobre OMG, incluido el etiquetado obligatorio de los productos.
Para incentivar su adopción, los eurodiputados también acuerdan un procedimiento acelerado para la evaluación de riesgos, teniendo en cuenta su potencial para contribuir a un sistema agroalimentario más sostenible, pero subrayan que debe respetarse el llamado principio de precaución.
Prohibición de todas las patentes de plantas NTG
El Parlamento Europeo señala en su nota de prensa que «los eurodiputados han modificado la propuesta para introducir una prohibición total de las patentes para todas las plantas NTG, el material vegetal, sus partes, la información genética y las características del proceso que contienen, con el fin de evitar incertidumbres legales, mayores costes y nuevas dependencias para agricultores y obtentores. Los eurodiputados también solicitan un informe para junio de 2025 sobre el impacto de las patentes en el acceso de los obtentores y agricultores a material reproductivo vegetal variado, así como una propuesta legislativa para actualizar en consecuencia las normas de la UE sobre derechos de propiedad intelectual».
“La votación de la Comisión ENVI deja cuestiones sin resolver”
Jan Plagge, el presidente de IFOAM Organics Europe, ha señalado tras la votación que se trata de un “precipitado proceso legislativo para desregular las NTG» y que «va en contra de los intereses de los ganaderos, agricultores y ciudadanía europea. La votación de hoy deja sin resolver demasiadas cuestiones sobre riesgos, patentes y el derecho de los agricultores y consumidores a evitar las NTG. En lugar de precipitarse en una votación plenaria, los eurodiputados deberían debatir adecuadamente cómo proteger a los agricultores, los consumidores y el medio ambiente de los riesgos asociados a las NTG”.
También señala que “los derechos de propiedad intelectual asociados a las NTG se extienden al material genético y a los rasgos que también pueden obtenerse mediante la mejora convencional, y ponen en peligro el modelo europeo de innovación en la mejora genética, basado en la circulación de recursos genéticos entre cientos de PYME. Pretender abordar la cuestión de las patentes con una enmienda y un informe es un deseo, pero está muy lejos de la realidad. Lo único que protege actualmente a los agricultores y ganaderos de las amenazas legales de las multinacionales que abusan del sistema de patentes para reclamar la propiedad sobre la mejora convencional es el sistema de trazabilidad y etiquetado que se aplica a todos los OMG, incluidos los NGT. ¿Cómo explicarán los eurodiputados a los agricultores que optan por dejarles expuestos a las patentes y entregar el sector de la mejora genética de semillas a unas pocas grandes empresas? Proteger la libertad de los obtentores y agricultores para seleccionar sus propias semillas es una cuestión de soberanía europea que debería abordarse antes de cualquier desregulación de la ingeniería genética.”
IFOAM Organics Europe junto a 15 organizaciones de la sociedad civil, solicitan a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, que defina de forma clara las áreas para el desarrollo futuro de criterios mínimos obligatorios de adquisición de alimentos sostenibles.
En particular, es fundamental que estos criterios incluyan estos 4 estándares mínimos estratégicos:
El objetivo alcanzable del 20% de productos ecológicos
Un mínimo del 10% de productos alimenticios provenientes de pequeños productores
Una adquisición y educación alimentarias culturalmente apropiadas y respetuosas con el planeta, basadas en menos proteínas animales.
Una norma mínima de la UE sobre comidas escolares saludables combinadas con educación alimentaria
La Contratación Sostenible de Alimentos, como demuestran innumerables estudios y buenas prácticas en toda Europa, es un mecanismo eficaz para promover dietas saludables, luchar contra la desnutrición, combatir la inseguridad alimentaria, fomentar la demanda de productos justos y ecológicos, apoyar a los pequeños agricultores, hacer frente al cambio climático y todo ello manteniendo unos costes estables.
Carta abierta a la Presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen a no retirar la propuesta SUR, sino a seguir trabajando en sus disposiciones esenciales.
SEAE (Sociedad Española de Agricultura Ecológica y Agroecología) se une a la Carta Abierta impulsada por 80 organizaciones (en representación de personas agricultoras, consumidoras, organizaciones medioambientales, comerciales y de Derechos Humanos) para expresar nuestro apoyo colectivo a aprobar propuesta más ambiciosa sobre el Uso Sostenible de los Productos Fitosanitarios (SUR por sus siglas en inglés). En esta carta se insta a la Comisión Europea a que se comprometa a elaborar políticas basadas en pruebas y a que dedique su trabajo a salvaguardar el bienestar de las generaciones presentes y futuras.
Del mismo modo, como representantes de diversas partes interesadas que compartimos una preocupación común por la sostenibilidad de nuestros sistemas alimentarios, mostramos nuestra disposición a colaborar y apoyar una propuesta sobre el uso de productos fitosanitarios más ambiciosa. Por ello, instamos a la Comisión Europea a persistir en sus esfuerzos por respetar estos compromisos primordiales, y a no retirar la propuesta SUR, sino a seguir trabajando en sus disposiciones esenciales. Es imperativo que la Comisión siga trabajando intensamente para encontrar soluciones que den prioridad a la salud de los ciudadanos, preserven la naturaleza, inviertan el colapso de la biodiversidad y garanticen la seguridad alimentaria a largo plazo.
El momento de apostar por una norma vinculante para todos los Estados miembro de la Unión Europea y, más allá, establecer una ambiciosa política estatal con relación al uso e impacto de los plaguicidas, es AHORA.